El Banco de España permite a la banca inflar sus activos inmobiliarios para salvar sus cuentas

Sostener a la banca, a costa de lo que sea

Ahora, desinflada la burbuja inmobiliaria, el Banco de España se moviliza para que seamos nosotros, y no Botí­n, quienes carguemos con las pérdidas

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20-05-2009
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"Hay que aguantar lo que sea para que la banca no tenga que hacer ingentes provisiones y nadie quiebre". Con esta rotundidad se expresaba un alto funcionario del Banco de España, dispuesto a hacer literalmente "lo que sea" para sostener los beneficios de la banca. Así­, el teórico "supervisor independiente" del sistema financiero, está permitiendo a bancos y cajas inflar desmesuradamente el valor de los pisos adquiridos como garantí­a de los créditos fallidos a constructoras e inmobiliarias. Durante el boom del ladrillo, los bancos se han hecho de oro hipotecando nuestras vidas. Ahora, desinflada la burbuja inmobiliaria, el Banco de España se moviliza para que seamos nosotros, y no Botí­n, quienes carguemos con las pérdidas.
 (EFE)
(EFE)
"Hay que aguantar lo que sea para que la banca no tenga que hacer ingentes provisiones y nadie quiebre". Con esta rotundidad se expresaba un alto funcionario del Banco de España, dispuesto a hacer literalmente "lo que sea" para sostener los beneficios de la banca. Así­, el teórico "supervisor independiente" del sistema financiero, está permitiendo a bancos y cajas inflar desmesuradamente el valor de los pisos adquiridos como garantí­a de los créditos fallidos a constructoras e inmobiliarias. Durante el boom del ladrillo, los bancos se han hecho de oro hipotecando nuestras vidas. Ahora, desinflada la burbuja inmobiliaria, el Banco de España se moviliza para que seamos nosotros, y no Botí­n, quienes carguemos con las pérdidas.
El Banco de España ha anunciado  que los activos inmobiliarios que se ha adjudicado la banca para evitar el aumento de la morosidad ascienden a 20.500 millones hasta marzo. Sin embargo, la realidad es muy distinta. Esta cifra está absolutamente inflada. Con una tasación realista, la cifra sería muy inferior, lo que obligaría a bancos y cajas a apuntarse unas pérdidas mucho mayores en sus cuentas de resultados.
La crisis económica ha obligado a las entidades financieras españolas a hacerse cargo de la gestión de inmuebles procedentes de particulares, inmobiliarias y constructoras que no pueden hacer frente a los préstamos concedidos. De esta forma, bancos y cajas evitan que dichos préstamos fallidos engrosen la abultada cifra de morosidad de las entidades y, en consecuencia, tener que provisionarlos como una pérdida en sus cuentas.
Hasta ahora, bancos y cajas se han visto obligados a provisionar más de 50.000 millones de euros a causa del incremento de la morosidad, descontando esa ingente cantidad de su cuenta de resultados.
Ahora bien, la adjudicación de inmuebles plantea un serio problema: cómo se valoran al incorporarlos al balance de las entidades.
La norma general es realizar una nueva tasación de cada inmueble para, en teoría, tener un valor actualizado.
Pero esa nueva tasación dista mucho de reflejar el valor real del inmueble, inflándolo exageradamente.
En primer lugar, porque buena parte de las tasadoras están controladas o participadas por los grandes bancos. Y en segundo lugar porque el Banco de España permite a los bancos fijar un valor independientemente del precio de mercado.
No es una cuestión baladí. La principal causa de las fortísimas pérdidas sufridas por la banca norteamericana es la obligatoriedad de ajustar a los precios de mercado los activos financieros. Los activos tóxicos –que nadie quiere comprar, y cuyo precio se ha desplomado- han hecho acumular pérdidas multimillonarias a los bancos norteamericanos.
Pero aquí, el Banco de España permite a los bancos y cajas triquiñuelas para no reflejar esas pérdidas en sus balances. A la espera de que Zapatero saque una nueva tanda de medidas que les permitan vender el stock de pisos acumulados al precio que a ellos les interesa.
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