Los escandalosos lujos de los banqueros rescatados con dinero público

Ellos viven a todo tren… y nosotros corremos con los gastos

Nosotros pagamos los agujeros que han dejado, mientras ellos, lejos de ir a parar a la cárcel cenan en restaurantes de lujo y nos pasan la factura.

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24-05-2009
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¿Para qué utilizan los banqueros los miles de millones de los planes de rescate públicos? Sabemos que no es para facilitar el crédito a pymes y familias, que los bancos han cortado drásticamente a pesar de las sustanciosas subvenciones recibidas. Lo que sí­ sabemos es que algunos banqueros "rescatados" con nuestro dinero siguen manteniendo un tren de vida fuera del alcance del común de los mortales… mientras nosotros corremos con todos los gastos. ¿Para qué utilizan los banqueros los miles de millones de los planes de rescate públicos? Sabemos que no es para facilitar el crédito a pymes y familias, que los bancos han cortado drásticamente a pesar de las sustanciosas subvenciones recibidas. Lo que sí­ sabemos es que algunos banqueros "rescatados" con nuestro dinero siguen manteniendo un tren de vida fuera del alcance del común de los mortales… mientras nosotros corremos con todos los gastos.
La intervención de Caja Castilla-La Mancha por parte del Banco de España ha costado ya al erario público 9.000 millones de euros. Los recursos de la caja manchega han sido esquilmados para financiar el enriquecimiento de un pequeño puñado de constructores locales.
Pero, a pesar de la magnitud del desastre, sus directivos no han modificado ni un ápice su lujoso tren de vida. A pesar de las abultadas pérdidas de la caja y el alto nivel de morosidad, que motivaron la intervención “in extremis”, los gestores siguen disfrutando de coche oficial con chófer y VISA oro, todo ello a cargo de nuestro dinero.
CCM se gasta 60.000 euros mensuales en alquilar coches de lujo para el traslado a Madrid de sus directivos.  A ese gasto hay que sumarle la posesión por muchos de los directivos de CCM de tarjeta VISA oro a cargo de la entidad con fondos casi ilimitados. Pero el despilfarro no termina aquí. Todas las comidas y algunas cenas en restaurantes de lujo de Madrid, Toledo y Cuenca, corren también a cargo de la entidad, sostenida ahora con dinero público.
Nosotros pagamos los agujeros que han dejado, mientras ellos, lejos de ir a parar a la cárcel cenan en restaurantes de lujo y nos pasan la factura.
Y este no es un exceso puntual en una pequeña caja regional como CCM.
Caja Madrid es una de las entidades financieras más beneficiadas por el rescate público. Es la cuarta entidad financiera del país –tras el Santander, BBVA y La Caixa- pero su tasa de morosidad –el 5%- es de las más altas del sector, colocándole ante un serio problema.
El salvavidas de los fondos públicos ha sido crucial para mantener la estabilidad de la supercaja madrileña. Ha lanzado emisiones por valor de 4.500 millones con aval del Estado para conseguir financiación a mejor precio, y ha vendido activos por valor de 1.300 millones al Tesoro público para mejorar su posición de liquidez.
Tras recibir tal multimillonaria inyección de dinero público, los directivos de Caja Madrid no han dado precisamente un ejemplo de austeridad.
Su presidente, Miguel Blesa, ha adquirido un BMW serie 7 blindado -el vehículo habitual de la realeza europea- por valor de 510.717 euros.
Resulta absolutamente indignante comprobar los lujos asiáticos de los banqueros, a los que el gobierno regala miles de millones.
 
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