Derechos y Libertades

Hablar de la bicha, pero sin mentarla

Sin embargo una de las conquistas parece ser que "las mujeres no serán castigadas con prisión por abortar", sino con dí­as-multa

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15-05-2009
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El Consejo de Ministros ha aprobado hoy un cambio conceptual que permite ganar en libertad, pero cuestiona su falta de fondo. O más bien la pone al descubierto. El aborto quedará incluido dentro de una Ley de Salud Sexual y Reproductiva que reconoce de forma explí­cita el derecho de la mujer "a la maternidad libremente decidida" y obliga a los poderes públicos a llevar a cabo las prestaciones recogidas en la norma. La interrupción voluntaria del embarazo ya es un derecho jurí­dicamente exigible, dentro de los lí­mites fijados por la ley, y deja de ser una concesión del Estado tutelada por terceros -médicos y jueces sobre todo-, como lo era hasta ahora. Ahora bien, ¿seguro que es libremente decidida? El Consejo de Ministros ha aprobado hoy un cambio conceptual que permite ganar en libertad, pero cuestiona su falta de fondo. O más bien la pone al descubierto. El aborto quedará incluido dentro de una Ley de Salud Sexual y Reproductiva que reconoce de forma explí­cita el derecho de la mujer "a la maternidad libremente decidida" y obliga a los poderes públicos a llevar a cabo las prestaciones recogidas en la norma. La interrupción voluntaria del embarazo ya es un derecho jurí­dicamente exigible, dentro de los lí­mites fijados por la ley, y deja de ser una concesión del Estado tutelada por terceros -médicos y jueces sobre todo-, como lo era hasta ahora. Ahora bien, ¿seguro que es libremente decidida?
Según el cambio habrá aborto libre durante las primeras 14 semanas y hasta la semana 22 cuando haya grave peligro para la salud de la madre o malformaciones fetales; aunque la anomalía no sea incompatible con la vida del feto siempre y cuando éste padezca una enfermedad extremadamente grave e incurable. En este caso, será necesario que un comité médico formado por varios especialistas, autorice la intervención.

Con esta solución se pretende solventar el problema de las decenas de mujeres que en los últimos años han tenido que viajar a Francia en avanzado estado de gestación para interrumpir sus embarazos en supuestos en los que el feto tenía diagnosticada una enfermedad incurable con graves y dolorosos padecimientos.

Por otra parte, si hasta ahora no más del 3% de los abortos se realizaban en la red pública de asistencia, la ley reconoce su obligación de garantizar lo que a partir de ahora pasa a ser considerado un derecho

Ahora bien, una vez que recibe la información, la mujer tiene un periodo de reflexión de tres días para pensar si quiere seguir adelante con el aborto o no. Antes de este plazo no puede realizarse la intervención.

También en el reconocimiento de la prestación de la interrupción voluntaria del embarazo, se contribuye a acabar con las diferencias entre las diferentes comunidades autónomas. Son derechos conquistados.

La polémica ha venido por el hecho contemplado por la ley, según el cual las mayores de 16 años no necesitarán consentimiento paterno para abortar. Las voces que se oponen confían en que esta parte no salga adelante y tan solo haya sido la punta de lanza “negociadora” para conseguir la aprobación de toda la ley.

Sin embargo una de las conquistas parece ser que “las mujeres no serán castigadas con prisión por abortar”, sino con días-multa - el sistema penal español se basa en días multa: en función de los ingresos se asigna una cantidad por cada día de sanción -.

Todo esto ha sido contemplado, todo menos las condiciones en las que una mujer tiene que verse obligada a abortar.  Se habla de la “educación sexual”, pero no de las “condiciones de vida”. Como hablar de la bicha pero sin mentarla.
 
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