Selección de prensa nacional

En lo peor de la crisis

La triste realidad hoy es que la demanda cae en torno al 5%, por el hundimiento del consumo, y que el parón de la actividad proyecta hacia el futuro una contracción superior al 3,5%

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15-05-2009
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Justo el dí­a después de terminar el debate del estado de la nación, el Instituto Nacional de Estadí­stica daba a conocer el dato intertrimestral del PIB, que con una caí­da del 1,8% es el peor registro en la historia de España desde que se empezaron a realizar series estadí­sticas en 1970. Y que viene a dejar en su sitio los "brotes verdes" entrevistos por la ministra de Economí­a o la persistencia de zapatero en afirmar que la crisis ha tocado fondo.
 En lo peor de la crisis
Justo el dí­a después de terminar el debate del estado de la nación, el Instituto Nacional de Estadí­stica daba a conocer el dato intertrimestral del PIB, que con una caí­da del 1,8% es el peor registro en la historia de España desde que se empezaron a realizar series estadí­sticas en 1970. Y que viene a dejar en su sitio los "brotes verdes" entrevistos por la ministra de Economí­a o la persistencia de zapatero en afirmar que la crisis ha tocado fondo.

Para el diario El País, que dedica a este asunto una de sus editoriales de hoy, incluso aunque efectivamente este trimestre sea el peor de la crisis, el hecho de “tocar fondo" no quiere decir que se inicie la recuperación. Mucho menos que ello equivalga a una salida de la crisis en “mejores condiciones que antes de la recesión”. Incluso dando por bueno que la crisis esté tocando fondo, El País cree que nos quedan aún entre “cuatro y seis trimestres”, es decir, entre año y año y medio, por lo que estaríamos hablando de inicios de 2011, con tasas de paro muy elevada próximas al 20%.
 
Destaca sin embargo especialmente en el editorial, su párrafo final, donde por primera vez, al menos que recordemos, se apunta hacia el necesario ajuste en el sistema financiero español como condición imprescindible para la recuperación. El País no sólo considera que éste sea un ajuste inevitable, sino que “cuanto más se tarde en realizarlo, más caro resultará”.
 
Pablo Sebastián, en Estrella Digital, tras comentar la imputación del presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps –otra de las noticias destacadas del día– como una muy mala noticia para el PP, cree que la algarabía política que empieza a montarse en torno a la ampliación de la ley del aborto no es sino una maniobra más de Zapatero para tratar de aglutinar a la izquierda electoral anti-PP ante las inminentes elecciones europeas. Maniobra que, una vez más va a contar con la inestimable colaboración de Rouco Varela –a este hombre Zapatero debería dedicarle un monumento– que ya ha empezado a agitar a sus huestes justo en el momento en que mayor es la pérdida de credibilidad del gobierno entre sus propios votantes. Parece mentira que esta gente no se canse de entrar a los trapos y engaños que les tienden desde el gobierno. Esta misma mañana, el PP anunciaba que presenta recurso de inconstitucionalidad a la reforma de la ley del aborto. Más carnaza para Zapatero.
 
 
 
Editorial. El País
EN LO PEOR DE LA CRISIS
 
La Contabilidad Nacional correspondiente al primer trimestre indica una contracción de la economía en tasa interanual del 2,9% y del 1,8% en intertrimestral. El dato, el peor desde 1970, pone en contraste la durísima realidad de la recesión con los intentos de construir un escenario de "fin de la crisis" basado en la mejora de indicadores indirectos, como la evolución de la Bolsa o la mejora de la confianza. Es posible que esos brotes verdes existan, pero la triste realidad hoy es que la demanda cae en torno al 5%, por el hundimiento del consumo, y que el parón de la actividad proyecta hacia el futuro una contracción superior al 3,5% en 2009.
 
La economía española está varada en uno de los peores momentos de la recesión. La única duda es si el segundo y el tercer trimestre serán peores. Se ha insistido en ello, pero conviene repetirlo: aunque la grave recesión, manifiesta ya en tres trimestres consecutivos de evolución negativa del PIB, esté tocando fondo, el Gobierno y los ciudadanos deben ser conscientes de que "tocar fondo" no significa recuperación; y mucho menos es equivalente a una salida airosa de la crisis, es decir, en buenas e incluso mejores condiciones que antes de la recesión.
 
Por tanto, las esperanzas en los brotes verdes sólo son una descripción metafórica muy imprecisa de la realidad. A la sociedad española le esperan entre cuatro y seis trimestres con una tasa de paro muy elevada. No son descartables tasas próximas al 20%, sobre todo si tardan en aplicarse las medidas de fomento de la actividad anunciadas por el presidente. No es previsible que el sistema económico español empiece a crear empleo hasta que alcance tasas de crecimiento superiores al 2%: y ese ritmo no es previsible a corto plazo, ni siquiera a finales de 2010.
 
Sabe el Gobierno que no hay recuperación sin normalización del sistema financiero. Buena parte de la actividad de bancos y cajas está paralizada por las consecuencias de la depreciación de activos de sus balances y por el riesgo de explosión de la morosidad. Con las medidas de estímulo directo de la actividad propuestas se puede desacelerar, incluso quizá frenar, el aumento del paro; pero sin el retorno de una financiación de supervivencia para las empresas, la recuperación, la vuelta a la creación de empleo, es imposible. Por más que se olvide, está pendiente el ajuste del sistema financiero; y cuanto más se tarde en realizarlo, más caro resultará.
EL PAÍS. 15-5-2009
 
 
 
 
 
 
Editorial. Expansión
ECONOMÍA CUESTA ABAJO
 
Estadística ha confirmado el abrupto recorte del PIB durante el primer trimestre que, como anticipó el Banco de España, ha caído un 2,9% respecto al mismo periodo del año pasado.
 
La contracción interanual de la economía entre octubre y diciembre pasado fue del 0,7%, lo que da idea del vertiginoso deterioro de la actividad en tan corto periodo de tiempo. En términos intertrimestrales –sin anualizar–, el retroceso es del 1,8%, ocho décimas más que el trimestre precedente.
 
Asistimos al peor comportamiento de la economía española en el último medio siglo. Estadística explica que esta caída del PIB se debe fundamentalmente a la contribución negativa de la demanda interna, compensada sólo en parte por la aportación positiva del sector exterior.
 
La atonía de la demanda interna tiene su reflejo en el dato de inflación de abril conocido también esta semana. La caída del IPC en dos décimas, curiosamente cuando el precio del petróleo ha llegado a remontar hasta los 60 dólares, es el fruto del encefalograma casi plano del consumo y de la inversión.
 
Esta es la consecuencia de la fuerte incertidumbre y la falta de confianza que sufren las familias y las empresas: las primeras han optado por ahorrar ante el miedo a un peor escenario futuro, y las segundas han paralizado cualquier operación de inversión.
 
Se trata del germen que está provocando la descomposición del mercado laboral, con más de cuatro millones de parados, que a su vez alimenta el círculo vicioso del repliegue de la demanda interna. Con estos antecedentes, lo previsible es que los cálculos de cerrar el ejercicio con una caída del PIB del 3% se queden cortos.
 
El presidente Zapatero expresó el martes en el Congreso su convencimiento de que los frutos de las medidas emprendidas empezarán pronto a ser claramente perceptibles.
 
Una de las primeras tareas del nuevo secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, será la revisión de las proyecciones económicas del Gobierno, que servirán para calibrar si el diagnóstico oficial responde a criterios realistas o si, por el contrario, pasará rápidamente a engrosar la lista de los numerosos errores de cálculo admitidos por el propio Zapatero.
 
Es cierto que cada vez son más quienes empiezan a ver signos de recuperación en la economía mundial. A ellos se sumó ayer el vicepresidente del BCE, Lucas Papademos, que ve la recuperación antes de lo previsto.
 
De ser así, la cuestión es si, como confía Zapatero, la economía española está realmente preparada para seguir la estela de la recuperación internacional y enjugar el colosal volumen de parados.
Hasta el momento no hay una sola medida encaminada a mejorar la competitividad del país y que permita ser optimista sobre el músculo de la economía española para enfilar de nuevo un largo periodo de crecimiento sostenido y de crear empleo a buen ritmo. Esa es la razón por la que los organismos internacionales coinciden en que a España le costará salir de la crisis mucho más que a los países de nuestro entorno.
EXPANSIÓN. 15-5-2009
 
 
 
 
 
Opinión. Estrella Digital
LA IMPUTACIÓN DE CAMPS
Pablo Sebastián
 
La noticia de la caída del PIB de un 1,8 por ciento en el primer trimestre del año, información curiosamente hecha pública poco después de que acabara el debate sobre el estado de la nación, es de la máxima gravedad, supone una caída del PIB interanual del 2,9 por ciento, nos transporta a las cifras de 1970 y desmiente el anuncio del presidente de que "lo peor de la crisis ha pasado ya". Pero siendo esto lo que afecta al conjunto de los ciudadanos españoles, en el día de ayer otras noticias, de mayor impacto mediático que social, han invadido los medios de comunicación en socorro del Gobierno: la nueva ley del aborto y la píldora del día después y, especialmente, la imputación por presunto delito de cohecho del presidente de la Generalitat de Valencia, Francisco Camps, que ha sido citado a declarar el próximo día 19 ante el Tribunal Superior de Valencia que instruye las implicaciones del llamado 'caso Gürtel' en dicha Comunidad.
 
Una cuestión esta última que ha provocado desasosiego y un problema en el seno del Partido Popular, desde donde Rajoy ha reiterado su confianza plena en Camps, mientras su portavoz en el Congreso de los Diputados, Sáenz de Santamaría, se refugiaba en la presunción de inocencia. Por lo que nadie en la dirección del PP ha planteado la suspensión de militancia del presidente valenciano -y de su brazo derecho, Ricardo Costa, también imputado-, como se hizo con el resto de imputados, en este caso con cargos públicos en la Comunidad de Madrid, consejero, alcaldes y diputados.
 
¿Cuál es la diferencia que exime a Camps y a Costa de su exclusión de la militancia en el Partido Popular, a pesar de su imputación? En privado, algunos portavoces del PP señalan que en los casos de Madrid hay serios indicios de clara corrupción, mientras que en el caso valenciano se está hablando de regalos y no del cobro de sobornos. Sin embargo, a Camps no se le ha imputado por recibir regalos sino por presunto delito de cohecho, que indicaría que esos regalos son la compensación recibida por otorgar contratos públicos de la Comunidad Valenciana a sus amigos de la trama de Francisco Correa.
 
El propio presidente Camps dice estar muy tranquilo y deseando declarar ante la Corte valenciana para explicar lo ocurrido con sus trajes. La pena, o lo extraño, ha sido que Camps no haya querido explicar lo ocurrido ante la opinión pública o la Cámara valenciana, y nadie sabe el porqué (...)
 
Naturalmente, el Gobierno y el PSOE están aprovechando el caso (...) con vistas a la campaña electoral de las elecciones europeas del 7 de junio. Lo que, al margen del contenido de un sumario, que sorprendentemente sigue siendo secreto para los imputados y no para la prensa gubernamental, despide un cierto tufo a manipulación del calendario de este procedimiento en el claro beneficio del PSOE. También la ley del aborto y la decisión de libre venta de la píldora del día después parecen formar parte del espectáculo previo con el que el Gobierno espera agitar las aguas de la política a ver si con ello logra movilizar, para las mencionadas elecciones, a su base electoral.
 
Aunque esa pretendida movilización izquierdista y anti-PP está por ver, así como el posible impacto del 'caso Gürtel' en el resultado electoral. Porque la ley del aborto traspasa las fronteras ideológicas, como se ve en Castilla-La Mancha, donde su presidente, Barreda, se opone a ella; y porque en el 'caso Gürtel' no hay, por el momento, implicación alguna que indique la presunta financiación ilegal del PP. Y, finalmente, porque todo ello choca de bruces con el terremoto destructivo del paro y la escasa actividad de la económica, sumida en la recesión y la caída del consumo como lo atestiguan las cifras negativas del PIB que conocimos ayer. Aunque, dicho esto, la imputación de Camps es una pésima noticia para el PP, y para él.
ESTRELLA DIGITAL. 15-5-2009
 
 
Opinión. ABC
POLÍTICA DE PACOTILLA
M. Martín Ferrand
 
DURANTE el primer trimestre de este año, España ha padecido la mayor caída del PIB -2,9 por ciento- de toda la Historia. Tan vertiginosa merma en la realidad económica viene a confirmar que José Luis Rodríguez Zapatero, con sus inconexas y fútiles promesas -unas lejanas al sentido común y otras distantes del ámbito de su poder-, se hizo el haraquiri, a la vista de todos, en el transcurso del Debate sobre el Estado de la Nación. Hoy por hoy, dada la comparación de las fuerzas presentes en el Parlamento, solo el PSOE podría descabalgar a Zapatero de la presidencia del Gobierno y, dado el contento que evidencian los socialistas, no parece posible una solución de ese corte. Además, en el Debate, Mariano Rajoy no quiso, no pudo o no supo entonar, como parece exigir la situación, una oración de despedida y luto en forma de rotundo y cabal proyecto económico alternativo.
 
Los ciudadanos, en pleno hartazón de las crisis crecientes, vivimos desorientados. El Gobierno no gobierna, la Oposición no se evidencia como alternativa y la razón invita a pensar que una crisis global reforzada con otras de carácter nacional no puede tener remedio en el Estado de las Autonomías. Ayer, un perezoso Consejo de Ministros, adelantado para que el Gabinete pueda holgar en San Isidro, fiesta local de Madrid, dedicó buena parte de su tiempo a debatir y aprobar el anteproyecto de la nueva Ley del Aborto. Todo un síntoma de frívolo feminismo accesorio.
 
A tal extremo llega la irresponsabilidad política de ocuparse de lo que les interesa a muy pocos para no tener que enfrentarse con lo que angustia a la mayoría que en Cataluña, donde el disparate suele encaramarse sobre la peana del nacionalismo más rancio, la gran pugna presente en el Parlament la genera el hecho de que CiU se opone al proyecto del Govern de declarar la sardana como danza nacional de Cataluña. Eso viene a ser como legislar sobre la condición bípeda del ser humano o declarar el aire como fundamental para el proceso respiratorio; pero la discrepancia de CiU lo es por las formas, no por el fondo. Que no se escandalice nadie. En los diecisiete Parlamentos de la Nación se tejen paños de parecida naturaleza, puro ombliguismo, y la casa nacional está sin barrer. La España confederal soñada por Zapatero está servida. Que se aprovechen sus entusiastas, si los hubiere, antes de que nos corten la luz y escaseen las provisiones de boca.
ABC. 15-5-2009
 
 
 
 
 
 
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