Cómic

Tintí­n en el museo

Por fin tiene fecha de apertura el museo dedicado al dibujante belga Hergé, padre del intrépido periodista. Será el próximo 2 de Junio.

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16-05-2009
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Trece años han tenido que pasar desde que la iniciativa fuera puesta en marcha -en 1996- hasta que por fin haya tomado forma. Una sublime construcción, creada expresamente acogerá cantidades ingentes de material inédito, perteneciente a uno de los creadores más influyentes y universales de la historia del cómic. Estará ubicado en la ciudad belga de Louvain-la-Neuf, y degún los cálculos oficiales, le esperan un total de 200.000 visitantes anuales. Trece años han tenido que pasar desde que la iniciativa fuera puesta en marcha -en 1996- hasta que por fin haya tomado forma. Una sublime construcción, creada expresamente acogerá cantidades ingentes de material inédito, perteneciente a uno de los creadores más influyentes y universales de la historia del cómic. Estará ubicado en la ciudad belga de Louvain-la-Neuf, y degún los cálculos oficiales, le esperan un total de 200.000 visitantes anuales.
"A fuerza de creer en los sueños, el hombre los convierte en realidad", afirmó una vez George Rémy, Hergé. Este sueño que al principio parecía imposible por fin va a ser material. Un centro de 3.800 metros cuadrados dedicado íntegramente al dibujante, que ha costado 17 millones de euros, financiados en su totalidad por Fanny Rodwell (segunda esposa de Hergé) y su marido Nick, que dirigen y controlan celosamente el patrimonio familiar desde hace años.
 
La construcción en si ya es toda una obra de arte. Obra del arquitecto francés Christian de Portzamparc (premio Pritzker, 1994), el edificio en forma de prisma evoca vagamente a la H del apellido del dibujante. Sus diseños de los años 20 han inspirado también el logotipo. La blancura de la fachada refuerza la sensación de ligereza del edificio que emerge atracado en una zona verde (los bosques de esta región valona que Hergé pintó más de una vez). Como una especie de isla que quedará unida al resto de la ciudad por una pasarela. Los ventanales pretenden a semejarse a viñetas y los vivos colores con los que está decorado nos incitarán a pensar que nos introducimos en una obra de ficción.
 
El centro estará fundamentalmente dedicado al dibujante Hergé, no a Tintín, y dividirá sus instalaciones en ocho espacios, que podrán ser leídos en tres niveles. Desde el principiante hasta el más avanzado en el conocimiento de su obra. Los dos primeros ahondaran en aspectos de la vida del historietista, y en sus comienzos como diseñador gráfico. Habrá una sala para sus personajes; otra para su pasión cinéfila y periodística, alusiones a su visionaria vocación científica y su búsqueda humanista... Todo sobre un artista que sigue vendiendo dos millones de álbumes al año, según la editorial Casterman, gracias a un personaje ya octogenario.
 
Tampoco habrá ningún tipo de “censura” en relación a los comienzos de Hergé como dibujante en revistas cercanas al entorno ultraderechista durante la Segunda Guerra Mundial, ni sobre su criticada visión del colonialismo. El museo pretende mostrar al hombre en todas sus etapas, con sus errores y sus logros.
 
Un paso más para engrandecer la ya venerada figura de Hergé, pionero del cómic de contenidos “serios”, apasionado de la historia y la geografía, que seguirá con la inminente adaptación cinematográfica que prepara el “Rey Midas” Steven Spielberg.
 
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