Camps y Montilla declaran "compartir un mismo discurso" sobre la financiación autonómica

Dios los crí­a y el dinero los junta

Como representantes de dos de las regiones más ricas, defienden con uñas y dientes un reparto insolidario de la financiación autonómica que les privilegie frente a las comunidades menos desarrolladas

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14-05-2009
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Aparentemente, Francisco Camps, dirigente de un PP que ha interpuesto una demanda de inconstitucionalidad contra la reforma del estatuto catalán, y José Montilla, presidente socialista de Cataluña gracias al apoyo de ERC, están en las antí­podas polí­ticas e ideológicas. Pero hay un elemento muy poderoso que los ha alineado en el mismo bando: el dinero. Como representantes de dos de las regiones más ricas, defienden con uñas y dientes un reparto insolidario de la financiación autonómica que les privilegie frente a las comunidades menos desarrolladas. Aparentemente, Francisco Camps, dirigente de un PP que ha interpuesto una demanda de inconstitucionalidad contra la reforma del estatuto catalán, y José Montilla, presidente socialista de Cataluña gracias al apoyo de ERC, están en las antí­podas polí­ticas e ideológicas. Pero hay un elemento muy poderoso que los ha alineado en el mismo bando: el dinero. Como representantes de dos de las regiones más ricas, defienden con uñas y dientes un reparto insolidario de la financiación autonómica que les privilegie frente a las comunidades menos desarrolladas.
Por lo visto, la defensa de la unidad por parte del PP termina donde comienza el bolsillo de sus castas regionales. El primer partido de la oposición se ha llenado la boca de ataques contra el nuevo estatuto catalán, pero Francisco Camps no tuvo reparos en introducir en el estatuto valenciano una cláusula reclamando las mismas concesiones y privilegios que se otorgaran a Cataluña.
Lo mismo ocurre con la clase política catalana. PSC, ERC e IC firmaron el “pacto del Tinell”, donde se comprometían a no alcanzar ningún acuerdo político con el PP. Pero, en su intento por arrebatar al gobierno central una parte mayor de presupuestos y competencias, Montilla no ha dudado en buscar el apoyo político de las comunidades más ricas gobernadas por el PP (Madrid o Valencia).
Aprovechando la presencia en Valencia de José Montilla para acudir a la final de la Copa del Rey, los presidentes valenciano y catalán se reunieron para hacer público que, por encima de sus diferencias políticas, les une una misma voracidad insolidaria.
Francisco Camps ha asegurado que “los cálculos económico-financieros son prácticamente homogéneos para Cataluña y la Comunidad Valenciana”, asegurando que ambos gobiernos “reclaman lo que les corresponde desde la realidad demográfica y social”. Mientras Montilla apuntilla que “lo importante es que se llegue a un acuerdo de financiación autonómica de acuerdo con el Estatut y los efectos correctores de esta situación que decía Camps”.
Camps no tiene reparos en respaldar explícitamente las reivindicaciones insolidarias y disgregadoras del tripartito catalán, si de eso puede sacar tajada en forma de una mayor porción de presupuesto para su cortijo regional.
Ambos, en plena crisis, no proponen una nueva financiación autonómica que permita ahorrar y destinar ese dinero a generar empleo o incrementar las prestaciones a los parados. Sino que, por el contrario, se empeñan en imponer un reparto que privilegie a las comunidades ricas, ahondando en la desigualdad y permitiéndoles a ellos seguir endeudándose eternamente dilapidando los recursos públicos necesarios para salir de la crisis.
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