Finalizan las elecciones en India

El avance del Frente de izquierda en la India

Liderando un "Tercer Frente" de partidos de izquierdas y regionalistas, la reina de los "intocables", Mayawati, aspira a convertirse en la primera "dalit" encargada de formar Gobierno en la India

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14-05-2009
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La campaña electoral para la quinta y última fase de los comicios generales en la India el próximo jueves 13 cierra hoy con mí­tines públicos en los nueve estados donde se realizará el sufragio. Calificadas como el "mayor ejercicio democrático del mundo", las elecciones legislativas indias comenzaron el 16 de abril y se escalonaron en cinco fases para que 714 millones de electores eligieron a los miembros de la Asamblea del Pueblo. La campaña electoral para la quinta y última fase de los comicios generales en la India el próximo jueves 13 cierra hoy con mí­tines públicos en los nueve estados donde se realizará el sufragio. Calificadas como el "mayor ejercicio democrático del mundo", las elecciones legislativas indias comenzaron el 16 de abril y se escalonaron en cinco fases para que 714 millones de electores eligieron a los miembros de la Asamblea del Pueblo.
Los resultados oficiales serán dados a conocer a partir del próximo sábado y según sondeos de opinión ningún partido o coalición tendrá los 272 escaños mí­nimos para formar el gobierno, por lo que tendrán que buscar alianzas. El Partido del Congreso de Sonia Gandhi, junto a sus aliados reunidos en la Alianza Progresista Unida, encabezarí­a los resultados de los comicios en India al obtener entre 195 y 201 escaños, según sondeos a pie de urna.

En tanto, la Alianza Nacional Democrática, conducida por la derecha nacionalista hindú de Bharatiya Janata Party, lograba entre 189 y 195 escaños, mientras el nuevo Frente de Izquierdas tendrí­a entre 113 y 121 escaños.

Liderando un "Tercer Frente" de partidos de izquierdas y regionalistas, la reina de los "intocables", Mayawati, aspira a convertirse en la primera "dalit" encargada de formar Gobierno en la India gracias a sus fuertes apoyos en esta región. Mayawati, quien nació hace 39 años en una de las castas más bajas del paí­s, los Hindu Jatav o Chamar, y superó todo tipo de barreras sociales para poder estudiar Derecho y trabajar luego como profesora y magistrada de distrito. En 1995, revolucionó el tradicional escenario polí­tico indio al ser la primera "dalit" en convertirse en ministra jefa del influyente estado de Uttar Pradesh.

Esta región del norte de la India, la más populosa del paí­s con 160 millones de habitantes, resulta crucial en las elecciones porque aporta 80 de los 544 diputados del Parlamento (Lok Sabha). Tras arrasar en 2007 en las elecciones estatales de Uttar Pradesh, Mayawati pretende ahora dar el salto a la arena nacional intentando reunir el número de escaños suficientes que le permita entrar en el futuro Gobierno de coalición que, tanto de un signo como de otro, saldrá de las urnas. Desde el Partido Bahujan Samaj (BSP), lidera un "Tercer Frente" compuesto por grupos de izquierdas y regionalistas que se ha marcado como objetivo ampliar su espectro electoral más allá de los parias y apela al voto de la clase media y los musulmanes.

Todo indica que el frente de izquierdas tendrá la clave en la formación del próximo gobierno. Y cuando dentro de un mes las más de mil máquinas contadoras de votos se detengan y se anuncien los resultados oficiales, comenzará el baile de alianzas y pactos que culminará con el nombramiento del nuevo primer ministro.

El primer ministro indio, Manmohan Singh, perdió el apoyo de los partidos de izquierda tras la firma del acuerdo nuclear civil con Estados Unidos el año pasado. Desde entonces, su supervivencia polí­tica ha estado sujeta al respaldo de los poderosos grupos locales.

El programa de mí­nimos que el frente de izquierda firmo en la anterior legislatura con el gobierno de Manmohan Singh, estableció un aumento del gasto público para atención a la población rural pobre, potenciación del papel de la mujer, aprobación de una ley de bosques, abolición del trabajo infantil, derogación de la ley antiterrorista y elaboración de otra más garantista, etc. Al mismo tiempo, al apoyar al gobierno desde fuera el Frente de Izquierda pudo bloquear la privatización de las empresas más rentables del sector público, telecomunicaciones, aviación civil y la entrada del capital financiero especulativo en los planes de pensiones, por poner un ejemplo.

El primer desencuentro lo tuvieron con la creación de 339 Zonas Económicas Especiales que, gracias a las desgravaciones fiscales que hacen que las empresas no paguen ningún impuesto, gozan de ventajas fiscales y económicas para favorecer la productividad y donde se puede eludir la legislación normal del paí­s en materia laboral, sindical y ambiental con el objetivo de atraer inversores locales y extranjeros.

El segundo fue el Acuerdo Marco de Defensa con EEUU en virtud del cual ambos paí­ses pasaban a ser aliados estratégicos y se enfrentaban directamente a China, realizando maniobras militares conjuntas, especialmente navales, en las cercaní­as de las ví­as marí­timas que suelen utilizar los chinos.

el Frente de Izquierda ha dado un impulso a su presencia pública, bien anunciando una serie de movilizaciones contra la presencia de barcos estadounidenses en aguas indias para la realización de otras maniobras navales conjuntas, bien apoyando desde los gobiernos que controla (Bengala, Tripura y Kerala decretaron un paro general el 20 de agosto en solidaridad los trabajadores) las reivindicaciones, principalmente de los trabajadores del sector público, que vienen realizando huelgas en contra de las polí­ticas del gobierno y del alza de precios, o bien criticando al gobierno central por su desprecio al parlamento al negarse a convocar la cámara para discutir una moción de confianza tras la aprobación del acuerdo nuclear con EEUU el pasado mes de julio.

El Avance del llamado Tercer Frente, parece ponerles en la posición clave para que el partido en el gobierno renueve legislatura. Esto puede impulsar, un retorno a la polí­tica de no alineamiento, volver a reforzar los lazos con Irán y Rusia y se desengancharí­a de la estrategia norteamericana de contención de China.

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