El empeño del Gobierno por negar a Iberoamerica.

Oportunidad perdida para la unidad.

Lo que pudo ser un encuentro que refuerce al máximo nivel los lazos de unidad y hermandad con la patria grande se convirtió en una pantomima.

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11-05-2009
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Ni un representante de alto nivel ni del Estado, ni del Gobierno, ni siquiera de la Junta de Andalucí­a. Ni un representante de alto nivel ni del Estado, ni del Gobierno, ni siquiera de la Junta de Andalucí­a.
Ayer con motivo de los primeros actos del bicentenario de San Fernando, Cádiz, se celebró un encuentro entre una representación de Comisiones Nacionales de Iberoamérica con la alcaldía de esta población.
En el encuentro participaron Argentina, Colombia, Chile, Ecuador, El Salvador, México y Paraguay. Por parte española, el alcalde de San Fernando, el coordinador de la Oficina del Bicentenario, José Quintero, y una nutrida representación del consistorio.
El cato en sí fue una visita al Real Teatro de las Cortes, la Iglesia Mayor Parroquial de San Pedro y San Pablo. Aquí hubo un detenimiento en el cuadro de Casado del Alisal con el juramento de los diputados de Cádiz.
Más tarde firmaron el libro de honor y José Nun, Secretario de Cultura de Argentina, propuso que “construyamos los bicentenarios como un momento de reflexión colectiva y de impulso a una acción social que nos lleve a restablecer plenamente la confianza en las instituciones y a consolidar definitivamente la democracia, cuyos albores liberales comenzaron precisamente aquí”.
Y cierto es que los albores democráticos del mundo hispano destaca Cádiz. Cádiz fue en su día probablemente la constitución más avanzada de Europa. Nació por la defensa de la independencia de España frente al ejército más poderoso de la tierra en aquel momento.
Pero es triste este acto en si.
Lo que pudo ser un encuentro que refuerce al máximo nivel los lazos de unidad y hermandad con la patria grande se convirtió en una pantomima.
Ni un representante de alto nivel ni del Estado, ni del Gobierno, ni si quiera de la Junta de Andalucía.
Hasta España llegan representantes de alto nivel de Argentina, Colombia, Chile, Ecuador, El Salvador, México y Paraguay; es decir de 7 estados con un total de 230 millones de habitantes. Pero en la agenda del Gobierno no entra.
Hasta España viene dos miembros del G 20, México y Argentina pero nuestro ministro de exteriores estaría en otra cosa.
Pero sobre todo viene representación de estado de nuestro ámbito natural, Iberoamérica, y nuestro Gobierno no le da ninguna importancia.
Es una cuestión de escándalo. En Hispano America se trabaja día y noche por tejer lazos de unidad, en lo económico,  político, cultural, científico y militar con el objetivo de crecer en desarrollo y fortaleza común para todo el cono sur. Mientras esto ocurre la partitocracia nacional, tanto el PP como el PSOE, han decidido darle la espalda a este proyecto de futuro.
No cabe duda, la oligarquía y sus casta dirigente tiene como proyecto ser la colonia a merced de la Unión Europea o EEUU, o ambos.
Uno de los problemas que agudiza la crisis en España es que el 75 % de nuestras exportaciones son cautivas de la UE.
Si hubiera un interés de desarrollo e independencia, el Gobierno estaría estableciendo a marchas forzadas relaciones diplomáticas con todo el mundo, como hace China. Y antes que con nadie con nuestros hermanos de Iberoamérica.
Es una exigencia que el Gobierno tome como prioritarias las relaciones con todos los países del polo hispano, países que como Brasil están llamados a ser potencias mundiales no agresivas.
Ya está bien de estar a merced del imperio de turno.
Para tejer nuestra independencia lo primero, a escala diplomática, es unirnos con los nuestros, con Sur y centro America
 
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