Cortometrajes

Marisa

Nacho Vigalondo regresa al cortometraje después de su aventura con "Los Cronocrimenes", formato en el que se encuentra realmente cómodo.

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03-05-2009
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De nuevo la fábula entrañable, surrealista y sugerente es el lenguaje que utiliza Vigalondo para contar ese tipo de historias que rozan la maestrí­a a base de sencillez. Un director ya consolidado con su primer largometraje, pero que sigue deifrutando y haciendo bandera del formato corto -que ya le valió la nominación a un Oscar con "7:35 de la mañana"-. A raí­z de su participación en el Notodofilmfest, como presidente del jurado, nos regala esta nueva obra, para que sea integrada en el archivo digital del festival, disponible en su página web. "Marisa" es un homenaje a las mujeres, de todas las edades y condiciones, y una curiosa fábula sobre la admiración que despiertan, y sobre la persecución de su afecto.
 Marisa
De nuevo la fábula entrañable, surrealista y sugerente es el lenguaje que utiliza Vigalondo para contar ese tipo de historias que rozan la maestrí­a a base de sencillez. Un director ya consolidado con su primer largometraje, pero que sigue deifrutando y haciendo bandera del formato corto -que ya le valió la nominación a un Oscar con "7:35 de la mañana"-. A raí­z de su participación en el Notodofilmfest, como presidente del jurado, nos regala esta nueva obra, para que sea integrada en el archivo digital del festival, disponible en su página web. "Marisa" es un homenaje a las mujeres, de todas las edades y condiciones, y una curiosa fábula sobre la admiración que despiertan, y sobre la persecución de su afecto.
Más de un centenar de mujeres interpretan a Marisa, una mujer que cambia continuamente de forma y carácter, dependiendo de su ubicación en el tiempo y en el espacio, pero que en el fondo es la misma persona. Un hombre enamorado cuenta la historia, pero necesita encontrar a la Marisa que el ama, no le sirve cualquiera de ellas. Para ello deberá esperar años y encontrar el lugar adecuado, aunque quizá para entonces él tampoco sea ya el mismo.
 
Una sorprendente historia grabada con una sencillez apabullante, haciendo de la economía de medios un auténtico mérito para el inquieto cineasta que huye de la superproducción, y solo ansía contar historias, cuantas más mejor. Así Vigalondo nos da una nueva lección de cine. Pero no de cine de grandes estrellas, presupuestos millonarios, alfombras rojas, productoras usureras u omnipresentes campañas promocionales. Vigalondo es un hombre de cine en su más pura esencia, y pese a que ha tenido la posibilidad de pertenecer a ese selecto club de snobs autocomplacientes, ha renunciado a ello.
 
Frente a eso sigue disfrutando y haciéndonos disfrutar con estas pequeñas piezas de apenas cinco minutos y grabadas con “cuatro duros”, convirtiéndolas en un terreno idóneo para la experimentación narrativa y los mensajes que no por alejados del circuito más estrictamente comercial dejan de ser universales. Marisa es un regalo para cinéfilos en el sentido más estricto de la palabra, puesto que es completamente gratuíto y su creación ha sido en exclusiva para su difusión en el Nototdofilmfest –el festival español de cortometrajes digitales por excelencia- a través de su página web.
 
Con todo ello Vigalondo cuenta ya con toda una legión de seguidores e imitadores, y no sólo entre los aficionados, sino también entre los mejores profesionales. Aún así no se cansa de declarar que nunca va a hacer cine pensando en un Oscar, que no le quita el sueño el éxito asociado al dinero, y que el cine para el es simplemente cojer una cámara, ubicarla en el lugar adecuado, y contar una historia interesante que agrade al público.
 
Para quien todavía dude de esta gran verdad, aquí encontrara la respuesta: www.notodofilmfest.com
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