Selección de prensa internacional

Gripe porcina y monopolios

Grandes farmacéuticas, enfrentadas en una guerra sin cuartel con las exigencias de los paí­ses en ví­a de desarrollo empeñados en exigir la producción pública de antiví­ricos genéricos clave

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01-05-2009
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Dos frentes de distinta naturaleza, aunque confluyendo en unas mismas consecuencias, empiezan a abrirse en torno a la gripe porcina. De un lado, en el epicentro de su propagación, México, arrecian las crí­ticas contra el gobierno por el grado de desinformación a la población y los medios de comunicación, maltrato a los pacientes y la especulación polí­tica con que se está manejando la epidemia.
 Gripe porcina y monopolios
Dos frentes de distinta naturaleza, aunque confluyendo en unas mismas consecuencias, empiezan a abrirse en torno a la gripe porcina. De un lado, en el epicentro de su propagación, México, arrecian las crí­ticas contra el gobierno por el grado de desinformación a la población y los medios de comunicación, maltrato a los pacientes y la especulación polí­tica con que se está manejando la epidemia.

En el otro frente, la revista electrónica de edición iberoamericana y alcance global Sin Permiso publicaba el pasado martes un extenso artículo en el que por primera vez aparecen enfocadas las posibles principales responsabilidades en el surgimiento y la expansión de la epidemia y que apuntan, por un lado, a la gran industria pecuaria y, por el otro, al burocratismo y la ineficacia de la Organización Mundial de la Saud.
 
Con respecto a la primera, el autor señala cómo desde hace mucho tiempo, los expertos tenían localizado una amplia área de China meridional y el sudeste asiático, donde una combinación de circunstancias naturales favorecían más que en ningún otro lugar del mundo la aparición de mutaciones genéticas en los virus más susceptibles de extenderse entre la población humana. Sin embargo, la modificación de las condiciones ambientales y productivas de la industria agroalimentaria han hecho posible que aparezcan nuevos focos donde los virus encuentran el hábitat adecuado para dar vertiginosos saltos evolutivos.
 
Hace ya seis años que la revista Science publicó un amplio reportaje dedicado a poner de manifiesto cómo esto era lo que estaba ocurriendo, justamente, con el virus de la gripe porcina en América del Norte. Comprobaron entonces cómo en algunos estados sureños de EEUU empezaban a surgir nuevas y más virulentas versiones del virus de la gripe porcina, que se reproducían año tras año, y que en su evolución contenían unos genes internos que son a su vez causantes de otro tipo de gripe contagiosa entre humanos. Ya en aquel momento los científicos mostraron su preocupación porque uno de estos virus derivara en un virus de gripe humana (lo que al parecer ha sucedido ahora), pero sus advertencias cayeron en saco roto en Washington.
 
La causante de esta veloz evolución  en lugares tan alejados del “laboratorio de ensayo” creado por la naturaleza en el sur de Asia parece estar  en la "producción animal en granjas industriales", donde "la continua circulación de virus (…) característica de enormes piaras, rebaños o hatos” hace que se “incrementen las oportunidades de aparición de nuevos virus por episodios de mutación o de recombinación que podrían generar virus más eficientes en la transmisión entre humanos”, destacaba un informe de hace tan sólo un año. Por ejemplo, en EEUU, mientras en 1965 había 53 millones de cerdos repartidos entre más de un millón de granjas; hoy, 65 millones de cerdos se concentran en 65.000 instalaciones, lo que da como resultado el hacinamiento “de decenas de millares de animales con más que debilitados sistemas inmunitarios, prestos a intercambiar agentes patógenos a la velocidad del rayo”.
 
Las grandes industrias, propietarias de estos gigantescos complejos pecuarios (como Smithfield Farms, porcino y vacuno, y Tyson, pollos) que abastecen de carne a los grandes monopolios de la distribución y la alimentación, nunca han querido saber nada, lógicamente de las reclamaciones y las alertas de los científicos. Siguen proporcionando ingentes cantidades de antibióticos a sus animales en las factorías, lo que propicia la aparición de variantes cada vez más resistentes y su poderosos medios e influencia son capaces de desbaratar cualquier investigación sobre su papel en las mutaciones genéticas de los virus y, por tanto, en la propagación de las distintas variantes de gripe.
 
De hecho, la prensa mexicana ya apunta cada vez con más insistencia hacia una gigantesca filial de la norteamericana Smithfield, situada en el estado de Veracruz, como el epicentro de la propagación de la epidemia de la gripe porcina. 
 
 
 
 
 
 
 
Iberoamérica. Sin Permiso
LA GRIPE PORCINA Y EL MONSTRUOSO PODER DE LA GRAN INDUSTRIA PECUARIA
Mike Davis
 
La gripe porcina mexicana, una quimera genética probablemente concebida en el cieno fecal de una gorrinera industrial, amenaza subitáneamente con una fiebre al mundo entero. Los brotes en América del Norte revelan una infección que está viajando ya a mayor velocidad de la que viajó con la última cepa pandémica oficial, la gripe de Hong Kong en 1968.
 
Robándole protagonismo a nuestro último asesino oficial, el virus H5N1, este virus porcino representa una amenaza de ignota magnitud (....) una de sus primeras víctimas ha sido la consoladora fe (...) en la posibilidad de contener las pandemias con respuestas inmediatas de las burocracias sanitarias e independientemente de la calidad de la sanidad pública local (...)
 
Una legión de escépticos ha criticado ese enfoque de contrainsurgencia viral, señalando que los microbios pueden ahora volar alrededor del mundo –casi literalmente en el caso de la gripe aviar— mucho más rápidamente de lo que la OMS o los funcionarios locales puedan llegar a reaccionar al brote original (...) Pero el mito de una intervención audaz, preventiva (y barata) contra la gripe aviar ha resultado valiosísimo para la causa de los países ricos que, como los EEUU y el Reino Unido, prefieren invertir en sus propias líneas Maginot biológicas, antes que incrementar drásticamente la ayuda a los frentes epidémicos avanzados de ultramar. Tampoco ha tenido precio este mito para las grandes transnacionales farmacéuticas, enfrentadas en una guerra sin cuartel con las exigencias de los países en vía de desarrollo empeñados en exigir la producción pública de antivíricos genéricos clave como el Tamiflu patentado por Roche (...)
 
Tal vez no sea sorprendente que México carezca tanto de capacidad como de voluntad política para gestionar enfermedades avícolas y ganaderas, pero ocurre que la situación apenas es mejor al norte de la frontera, en donde la vigilancia se deshace en un desdichado mosaico de jurisdicciones estatales y las grandes empresas pecuarias se enfrentan a las regulaciones sanitarias con el mismo desprecio con que suelen tratar a los trabajadores y a los animales. Análogamente, una década entera de advertencias de los científicos fracasó en punto a garantizar transferencias de sofisticada tecnología viral experimental a los países situados en las rutas pandémicas más probables. México cuenta con expertos sanitarios de reputación mundial, pero tiene que enviar las muestras a un laboratorio de Winnipeg para descifrar el genoma de la cepa. Así se ha perdido toda una semana (...) Lo paradójico de esta gripe porcina es que, aun si totalmente inesperada, había sido ya pronosticada con gran precisión. Hace seis años, la revista Science consagró un artículo importante a poner en evidencia que, "tras años de estabilidad, el virus de la gripe porcina de la América del Norte ha dado un salto evolutivo vertiginoso".
 
Desde su identificación durante la Gran Depresión, el virus H1N1 de la gripe porcina sólo había experimentado una ligera deriva desde su genoma original. Luego, en 1998, una cepa muy patógena comenzó a diezmar puercas en una granja de Carolina del Norte, y empezaron a surgir nuevas y más virulentas versiones año tras año, incluida una variante del H1N1 que contenía los genes internos del H3N2 (causante de la otra gripe de tipo A que se contagia entre humanos).
 
Los investigadores entrevistados por Science se mostraban preocupados por la posibilidad de que uno de esos híbridos pudiera llegar a convertirse en un virus de gripe humana –se cree que las pandemias de 1957 y de 1968 fueron causadas por una mezcla de genes aviares y humanos fraguada en el interior de organismos porcinos—, y urgían a la creación de un sistema oficial de vigilancia para la gripe porcina: admonición, huelga decirlo, a la que prestó oídos sordos un Washington dispuesto entonces a tirar miles de millones de dólares por el sumidero de las fantasías bioterroristas.
 
¿Qué provocó tal aceleración en la evolución de la gripe porcina? Hace mucho que los virólogos están convencidos de que el sistema de agricultura intensiva de la China meridional es el principal vector de la mutación gripal: tanto de la "deriva" estacional como del episódico "intercambio" genómico. Pero la industrialización granempresarial de la producción pecuaria ha roto el monopolio natural de China en la evolución de la gripe. El sector pecuario se ha visto transformado  en estas últimas décadas en algo que se parece más a la industria petroquímica que a la feliz granja familiar que pintan los libros de texto en la escuela.
 
En 1965, por ejemplo, había en los EEUU 53 millones de cerdos repartidos entre más de un millón de granjas; hoy, 65 millones de cerdos se concentran en 65.000 instalaciones. Eso ha significado pasar de las anticuadas pocilgas a ciclópeos infiernos fecales en los que, entre estiércol y bajo un calor sofocante, prestos a intercambiar agentes patógenos a la velocidad del rayo, se hacinan decenas de millares de animales con más que debilitados sistemas inmunitarios.
 
El año pasado, una comisión convocada por el Pew Research Center publicó un informe sobre la "producción animal en granjas industriales", en donde se destacaba el agudo peligro de que "la continua circulación de virus (…) característica de enormes piaras, rebaños o hatos incremente las oportunidades de aparición de nuevos virus por episodios de mutación o de recombinación que podrían generar virus más eficientes en la transmisión entre humanos". La comisión alertó también de que el promiscuo uso de antibióticos en las factorías porcinas –más barato que en ambientes humanos— estaba propiciando el auge de infecciones estafílocóquicas resistentes, mientras que los vertidos residuales generaban brotes de escherichia coli y de pfiesteria (...)
 
Cualquier mejora en la ecología de este nuevo agente patógeno tendría que enfrentarse con el monstruoso poder de los grandes conglomerados empresariales avícolas y ganaderos, como Smithfield Farms (porcino y vacuno) y Tyson (pollos). La comisión habló de una obstrucción sistemática de sus investigaciones por parte de las grandes empresas, incluidas unas nada recatadas amenazas de suprimir la financiación de los investigadores que cooperaran con la comisión.
 
Se trata de una industria muy globalizada y con influencias políticas. Así como el gigante avícola Charoen Pokphand, radicado en Bangkok, fue capaz de desbaratar las investigaciones sobre su papel en la propagación de la gripe aviar en el sureste asiático, es lo más probable que la epidemiología forense del brote de gripe porcina se dé de bruces contra la pétrea muralla de la industria del cerdo.
 
Eso no quiere decir que no vaya a encontrarse nunca una acusadora pistola humeante: ya corre el rumor en la prensa mexicana de un epicentro de la gripe situado en torno a una gigantesca filial de Smithfield en el estado de Veracruz. Pero lo más importante (...) es el bosque, no los árboles: la fracasada estrategia antipandémica de la OMS, el progresivo deterioro de la salud pública mundial, la mordaza aplicada por las grandes transnacionales farmacéuticas a medicamentos vitales y la catástrofe planetaria que es una producción pecuaria industrializada y ecológicamente desquiciada.
REVISTA SIN PERMISO. 28-4-2009
 
 
 
 
La Jornada. México
DESINFORMACIÓN, MALTRATO Y ESPECULACIÓN POLÍTICA
 
A seis días de anunciada la emergencia sanitaria por el surgimiento de un nuevo virus de influenza, el gobierno federal se empeña en compensar por medio de discursos tranquilizadores y casi triunfalistas la imprevisión, la desorganización y la impericia con la que ha hecho frente a la crisis epidémica. A las indicaciones y contraindicaciones sobre medidas de prevención elemental como el uso de cubrebocas, a la ligereza en el manejo en las cifras de muertes –que, en boca del secretario de Salud federal, José Ángel Córdova Villalobos, disminuyeron de 29 a ocho– y a las colisiones declarativas entre los más altos funcionarios, ha de sumarse la marginación regular, por parte de los funcionarios federales, de la prensa escrita, y el improcedente favoritismo a los medios electrónicos, en lo que constituye una preocupante muestra de incomprensión en torno al funcionamiento complementario de la primera y de los segundos, especialmente en circunstancias críticas como la presente.
 
El manejo informativo deficiente contribuye a alimentar rumores, desorienta, desalienta y dificulta, en última instancia, la contención de la epidemia. Con todo, en el desempeño gubernamental hay problemas mucho más graves. Por ejemplo, poco a poco han ido saliendo a la luz pública historias sobre la indolencia, el descuido y hasta el maltrato que han sufrido en hospitales del sector salud, en días pasados, pacientes afectados por el nuevo virus, en algunos casos con consecuencias fatales. Tales episodios, narrados a diversos medios informativos por familiares de los enfermos o de los fallecidos, tendrían que ser investigados a fondo y, en su caso, admitidos y sancionados.
 
En otro sentido, se ha hecho patente la falta de reflejos por parte de la Federación para actuar ante las consecuencias económicas –obligadamente desastrosas– que provocará, y que ya está provocando, el estallido de la epidemia, así como la adopción de medidas para contenerla.
 
El anuncio de un programa específico orientado a corregir las inocultables carencias del sistema de salud pública y a atenuar las penurias agudizadas por la emergencia sanitaria, así como una explicación de las inconsistencias informativas cometidas hasta ahora, habría sido una buena manera para que el titular del Ejecutivo federal, Felipe Calderón Hinojosa, restañara, en su mensaje de anoche, la erosionada credibilidad de sus colaboradores inmediatos en materia de salud pública.
 
Sin embargo, el político michoacano optó por minimizar su propio mensaje al reducirlo al anuncio de un asueto oficial que de todos modos se daba por hecho, en el puente del primero al 5 de mayo, y a la presentación de un panorama tranquilizador que, en la presente circunstancia de zozobra y desinformación, carece de sustento. Más preocupante aún, Calderón buscó desautorizar, de manera más bien explícita, la determinación del Gobierno del Distrito Federal de suspender las actividades de los restaurantes en tanto persista la emergencia. El gesto es lamentable por partida triple: porque no se justifica en el contexto de lo dicho por el propio orador horas antes, en el sentido de evitar las aglomeraciones en locales cerrados si éstas no son indispensables, porque se percibe como un intento de aprovechar la crisis para emprender un nuevo golpeteo político contra el gobernante capitalino, Marcelo Ebrard, y porque siembra confusiones y dudas entre la población, en momentos en que el combate a la epidemia requiere de certidumbres, de acciones coordinadas y de una imagen de colaboración entre las autoridades de los distintos niveles de gobierno.
 
No es el presente un momento oportuno para buscar la descalificación de adversarios políticos, de recurrir al optimismo injustificado para procurar beneficios de imagen ni de perseguir réditos electorales y de popularidad a costa de la eficiencia en las acciones de contención sanitaria. Se requiere, por el contrario, de capacidad de decisión para emprender las medidas suficientes para evitar la continuación de los contagios, por impopulares que éstas resulten –como lo han hecho, a fin de cuentas, las autoridades del Distrito Federal–, y dejar de lado actitudes de especulación política y de promoción de imagen.
LA JORNADA. 30-4-2009
 
 
 
 
 
China. Diario del Pueblo
LAS NEGOCIACIONES NUCLEARES EEUU-RUSIA GIRAN HACIA PRÁCTICA POLÍTICA
 
 
Los representantes de Estados Unidos y Rusia realizaron días atrás en Roma negociaciones preliminares sobre la reducción de armas estratégicas (...) Un análisis sostiene que éste es el primer paso dado por las partes estadounidense y rusa para lograr un nuevo tratado de reducción de armas estratégicas ofensivas y marca que el desarme nuclear estadounidense-ruso ha comenzado a pasar de la exposición de ideas a la práctica política.

El (...) START I (...) vencerá el 5 de diciembre de este año, de modo que el logro de un tratado sustituto antes de su vencimiento es una tarea apremiante (...) En abril de 2008, el entonces presidente ruso Putin y el entonces presidente estadounidense Bush llegaron en su encuentro en Sochi a un consenso básico sobre la futura reducción de armas estratégicas. Sin embargo, Estados Unidos y Rusia han tenido frecuentes fricciones en torno al problema antimisil y el conflicto ruso-georgiano en agosto de 2008 hizo más tensas las relaciones estadounidense-rusas, de manera que las consultas entre las partes (...) en torno al desarme nuclear quedaron estancadas.

Con la asunción sucesiva de los nuevos presidentes ruso y estadounidense, los dos países “reiniciaron” sus relaciones bilaterales, de modo que ante el problema del desarme nuclear aparecieron nuevas oportunidades. En resumen, tanto Estados Unidos como Rusia han expresado su explícito apoyo a alcanzar un nuevo tratado de desarme verificable y con fuerza de obligatoriedad jurídica; tanto Estados Unidos como Rusia desean reparar, a través de las negociaciones sobre el desarme nuclear, las relaciones bilaterales afectadas en los últimos años.

No obstante, entre Estados Unidos y Rusia siguen existiendo importantes divergencias sobre el problema del desarme nuclear. Un análisis indica que los representantes de EEUU y Rusia mostraron su satisfacción por las negociaciones de Roma, pero la auténtica medida de fuerza comenzará en el encuentro de los cancilleres de ambos países el próximo mes en Washington. Para lograr un nuevo tratado sobre el desarme nuclear, las partes estadounidense y rusa necesitan resolver ante todo algunos problemas esenciales y técnicos. En primer lugar, el problema de la defensa antimisil. Tras retirarse Estados Unidos del tratado antimisil, el desarrollo de su capacidad antimisil ya no tiene ninguna restricción. Rusia tiene razón para preocuparse porque a medida de la enorme reducción de armas nucleares de la parte rusa, el futuro desarrollo de la capacidad antimisil estadounidense afecte al efecto de la disuasión nuclear rusa. El reajuste de la política de defensa antimisil por parte de la Administración Obama será susceptible de resolver esta dificultad; pero, cómo cooperar EEUU y Rusia en el problema de defensa antimisil y resolver las preocupaciones rusas por la seguridad, será un contenido esencial de las negociaciones sobre un nuevo tratado.

En segundo lugar, Rusia desea que el nuevo tratado no sólo reduzca el número de ojivas nucleares, sino que también restrinja los portadores de armas estratégicas. Además, Rusia también desea que ambas partes destruyan las ojivas nucleares reducidas. Esta propuesta rusa no corresponde al gusto de EEUU, pues éste desea reducir primero el número de ojivas nucleares en estado de guardia para el combate, pero no tiene intención de tratar integralmente el depósito de armas nucleares.

En tercer lugar, Rusia también pide que el nuevo tratado estipule que ninguna de las partes debe desplegar armas estratégicas fuera de su propio país, lo que constituye un reto contra la “disuasión extensiva” de Estados Unidos. Rusia desea al mismo tiempo que las negociaciones relacionen con el problema de la desmilitarización del espacio exterior, lo que también es algo que no está dispuesto a aceptar Estados Unidos..

Las divergencias estadounidense-rusas sobre el desarme nuclear son profundas y complicadas (...)
DIARIO DEL PUEBLO. 28-4-2009
 
 
 
 
 
Rusia. RIA-Novosti
MOSCÚ Y WASHINGTON ACUERDAN CITA EN ROMA PARA CONTAR SUS OJIVAS NUCLEARES
Andrei Fediashin
 
Expertos de Rusia y Estados Unidos comenzaron el 24 de abril en Roma negociaciones que pueden abrir una nueva etapa en las relaciones ruso-estadounidenses, porque pueden sentar las bases a una reducción importante del arsenal estratégico nuclear de ambos países. Se espera que las partes lograrán concertar los términos de un nuevo tratado que sustituya el Tratado sobre Armas Estratégicas Nucleares (START-1, según las siglas en inglés), válido a partir 1994, y cuya vigencia expira el próximo 5 de diciembre de 2009.
 
El asunto es que ni Moscú ni Washington pueden esperar hasta diciembre. El tratado o acuerdo que se discutirá en Roma,  debe estar listo para julio, cuando se realizará la visita del presidente estadounidense, Barack Obama a Moscú (...)
 
Dos meses es un plazo muy corto para madurar un nuevo tratado de desarme nuclear, sin embargo, con la suficiente voluntad política siempre será posible concluir a buen término esa empresa prevista (...) En una audiencia reciente ante el Congreso estadounidense, Clinton reportó: "hemos logrado ciertos avances con Rusia en la búsqueda de un tratado que sustituya al tratado START-1 y vamos a continuar marchando en esa dirección".
 
 Por supuesto que nadie puede prohibir a EEUU "marchar en esa dirección", el asunto es ¿cómo y hacia dónde?
 
En Rusia y EEUU predomina la opinión de que en materia del arsenal estratégico nuclear hay que avanzar hacia una reducción mucho más amplia que la establecida en el START-1. ¿Por qué?
 
En primer lugar porque los parámetros de reducción establecidos en el START-1 ya fueron cumplidos por ambos países en el plazo previsto, exactamente, en diciembre de 2001 (...) Según los últimos datos suministrados por el Departamento de Estado de EEUU,  para el 1 de enero de 2009 Moscú tenía 814 portadores y 3.909 ojivas nucleares, mientras que EEUU contaba con 1.198 portadores y 5.576 ojivas.
 
A pesar de la ventaja numérica de portadores y ojivas estadounidenses, Rusia aventaja a EEUU por el peso (capacidad destructiva) de sus ojivas nucleares en al menos 600 toneladas métricas.
Un segundo factor a favor de la reducción es el mantenimiento de esos arsenales, que se han convertido en un proceso muy costoso y complicado, incluso para EEUU, si se tiene en cuenta la actual situación de crisis económica, situación que para Rusia es todavía aún más aguda.
 
En tiempos pasados, siempre que la Unión Soviética  y  EEUU se reunían para acordar cómo amputar las partes de sus cuerpos nucleares, las opiniones de los cirujanos nunca coincidían.
 
(...) actualmente se puede afirmar que Washington y Moscú en ningún momento se han pronunciado en contra de la reducción sus arsenales estratégicos nucleares. Pero como ocurre en la mayoría de las ocasiones, los escollos aparecen cuando llega el momento de estudiar los detalles. Y entre más insignificantes sean esos detalles,  más fácil se convierten en una especie de "demonios" que ambas partes defienden con especial encono en las negociaciones (...)
 
En principio,  los dos países están de acuerdo en la reducción máxima, pero a partir de esa premisa comienzan las dificultades. Como siempre,  los estadounidenses intentarán excluir parte de sus misiles estratégicos del marco de la reducción. Esto se hace en consonancia con la nueva doctrina propuesta por el ex presidente Bush de que EEU debe estar preparado para asestar "ataques globales adecuados".
 
Para su realización, parte de los misiles balísticos intercontinentales (MBI) serán acondicionados con cargas convencionales para asestar ataques demoledores a las organizaciones terroristas.
 
Pero el MBI provisto con carga convencional fácilmente podrá ser cargado de nuevo con su ojiva nuclear, y en consecuencia, en el nuevo tratado será muy complicado establecer la definición y régimen de los MBI con ojivas convencionales.
 
Además, entre más profunda sea la reducción del arsenal estratégico de EEUU y  Rusia, con más seriedad deberá estudiarse la situación de las fuerza nucleares de Francia, Inglaterra, China,  India y Pakistán,  porque la influencia de esos arsenales en el balance nuclear global  aumentará considerablemente.
 
A pesar de todos los inconvenientes enumerados anteriormente,  el tratado de reducción del arsenal estratégico es muy favorable para Rusia.
 
En asuntos relacionados con la modernización de los portadores balísticos estratégicos, nosotros estamos muy rezagados en comparación con EEUU, y ni los MBI Tópol-M móviles,  ni los Bulavá de emplazamiento en submarinos que actualmente desarrolla la industria militar rusa podrán cambiar esa situación.
 
Sin tapujos, cualquier limitación del arsenal estratégico será favorable a Moscú.
 
Por lo visto, Rusia tendrá que aceptar muchas de las propuestas que haga EEUU si no quiere que sean más grandes las diferencias en materia de eficacia y operatividad del armamento estratégico nuclear a medio y largo plazo.
 
Si no se firma un nuevo acuerdo de reducción del armamento nuclear no ocurrirá ninguna catástrofe, sencillamente con el tiempo, esa diferencia se convertirá en una desventaja, la cual podrá ser muy profunda.
RIA NOVOSTI. 26-4-2009
 
 
 
 
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