Corresponsalí­a Asturias

Siguen saltando chispas

Lo que no se pone sobre la mesa es un proyecto que unifique I+D+I enfocado a una independencia energética no contaminante y al servicio de la gente

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29-04-2009
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   El debate sobre las eléctricas en Asturias sigue encima de la mesa. Mientras el debate sobre si es adecuado o no el proyecto de la central eléctrica de ciclo combinado en el puerto del Musel, con las consecuencias contaminantes nefastas para la zona, en un lugar con excedente eléctrico, ahora se abre otro debate sobre la producción de energía eléctrica a consecuencia del proyecto de producción de energía eólica que plantea Hunosa para el cordal de Longalendo y Navaliego.  La posición de PP junto con IU es de negativa al proyecto, debido a las condiciones naturales y de potencia medioambiental que se verían perjudicadas con la instalación de este parque eólico.
 
   La iniciativa del parque eólico ya fue presentada y denegada en momentos anteriores, y ahora el debate sobre energías renovables y no contaminantes está sobre la mesa. El caso es que es curioso que este debate se abra en una zona excedentaria de energía eléctrica, y por otra parte castigada con las consecuencias de diferentes proyectos dirigidos a producción eléctrica que minan Oviedo con proyectos de cientos de millones de euros, donde diferentes compañías tienen objetivos de inversión y ampliación de sus negocios.
 
   Mientras los políticos debaten sobre la idoneidad de el complejo eólico en este paraje privilegiado medioambientalmente hablando, y las eléctricas hacen cuentas y diseñan proyectos para avanzar en sus negocios, los que sufrimos las consecuencias somos los ciudadanos, que observamos como avanzan proyectos de centrales contaminantes mientras nuestra factura de luz sube cada año llenando los grandes bolsillos de los beneficios de las grandes eléctricas.
 
   La cuestión es que mientras se debate sobre la idoneidad de diferentes proyectos, lo que no se pone sobre la mesa es un proyecto que unifique I+D+I enfocado a una independencia energética no contaminante y al servicio de la población. Los proyectos pueden ser muy variados, pero solo desde la posición de ir en dirección de un proyecto de energía al servicio de la gente se pueden dar soluciones que satisfagan y mejoren el abastecimiento de energía al conjunto de la población y que esto revierta directamente en calidad de servicio y en avance en los medios de producción de energía para ahorrar y no contaminar. Un proyecto que reinvierta en I+D+I y unos valores impositivos de los beneficios que se reinviertan en el cuidado y restauración de parajes naturales es una alternativa justa y al servicio de los intereses del conjunto de la población. Pero mientras las grandes eléctricas sean las que pongan las condiciones y las reglas de juego la batalla está decidida, ya que los beneficios a costa de nuestros bolsillos es lo que manda.
 
   Los políticos por su parte se quedan en apoyar o no diferentes proyectos que presentan las eléctricas, pero ninguna alternativa de conjunto hay, ninguna medida, ningún proyecto. Invertir en un proyecto que se oriente por estos objetivos debe estar dentro del plan anticrisis, no solo para ahorrar y promover la independencia energética, también para que los beneficios se reinviertan en mejoras para la gente, en mejores tarifas tanto para las familias como para la industria cautiva que ve aumentar las facturas de luz necesarias para que la producción siga, igualmente para desarrollar energías no contaminantes y que los beneficios se destinen también a reparar el daño natural causado durante todos estos años. No es suficiente con oponerse, hay que dar una alternativa global al problema para no seguir cautivos de las grandes eléctricas.
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