Selección de prensa internacional

Epidemia, crisis, pobreza

El contraste entre las muertes registradas en México y los cuadros más benignos provocados por el mismo virus en EEUU, tiene una explicación inevitable: la pobreza

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28-04-2009
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Por si fuera poco con la crisis económica, la epidemia de gripe porcina desatada en México y EEUU ha venido a complicar todaví­a más el panorama mundial. En este sentido, el diario mexicano La Jornada publicaba ayer una muy interesante editorial reflexionando acerca de por qué, habiendo estallado la epidemia al parecer de forma simultanea en EEUU y en México, mientras en el primero se han tomado las medidas para que el asunto no pase a mayores, en el segundo ha provocado una auténtica crisis sanitaria que se ha cobrado ya la vida de más de 150 personas.
 Epidemia, crisis, pobreza
Por si fuera poco con la crisis económica, la epidemia de gripe porcina desatada en México y EEUU ha venido a complicar todaví­a más el panorama mundial. En este sentido, el diario mexicano La Jornada publicaba ayer una muy interesante editorial reflexionando acerca de por qué, habiendo estallado la epidemia al parecer de forma simultanea en EEUU y en México, mientras en el primero se han tomado las medidas para que el asunto no pase a mayores, en el segundo ha provocado una auténtica crisis sanitaria que se ha cobrado ya la vida de más de 150 personas.

Para el periódico mexicano, consecuencias tan distintas para un mismo cuadro clínico sólo tienen una explicación plausible: la pobreza. Un largo período de políticas de desmantelamiento de los ya escasos gastos sociales del Estado y de creciente concentración de la riqueza en menos manos ha dado lugar a que millones de mexicanos vivan condenados “a estadios de insuficiencia en materia de ingreso, vivienda, transporte, alimentación, salud y educación”. Lo que en una megalópolis como México D.F, con más de 20 millones de habitantes, se traduce en convertirse rápidamente en el centro y foco propagador de lo que puede convertirse en una pandemia.
 
Siguiendo en Iberoamérica, la contundente victoria de Correa en Ecuador, la primera vez en 30 años que un candidato consigue la elección en la primera vuelta, el diario La Hora de Quito valora que, con su triunfo, la ‘izquierda radical’ –como la denomina el periódico– iberoamericana sale notablemente fortalecida. Acuñador del concepto de “socialismo del siglo XXI”, Correa valoró su victoria como “un espaldarazo al proyecto político del socialismo del siglo XXI a nivel nacional y regional”. Junto con Venezuela y Bolivia, Ecuador se consolida como uno de los baluartes del frente antihegemonista iberoamericano, dispuesto a crear un Estado fuerte que redistribuya la riqueza nacional, haga frente a la hegemonía de Estados Unidos en el continente y promueva una nueva arquitectura financiera regional capaz de romper la dependencia con organismos como el FMI y el Banco Mundial.
 
En China, el Global Times responde a los cantos de sirena que desde distintas capitales europeas se viene haciendo a Pekín en el sentido de intentar hacerlo partícipe de los ingentes costes que está suponiendo la crisis para los estados de los países desarrollados. La respuesta del diario, que no olvidemos que es una publicación del diario del Pueblo, y por tanto de alguna forma expresa también la posición del PCCh, es que los intereses de China no están con los de las grandes potencias sino con los de los países emergentes y en desarrollo. Que las grandes potencias occidentales no tienen ninguna intención de ceder su posición de dominio mundial y que, en consecuencia, el único camino posible de China para poder transformar el actual orden mundial es unirse cada vez más firmemente  con los pueblos y países del Tercer Mundo con los que comparte, en lo fundamental, unos mismos intereses.
 
 
 
México. La Jornada
EPIDEMIA, CRISIS, POBREZA
 
En la jornada de ayer el brote de influenza porcina que surgió en nuestro país parece haber saltado a diversas naciones: en Canadá, España, Francia, Nueva Zelanda e Israel se reportan casos de personas posiblemente infectadas con el virus de ese padecimiento; se confirman, en Estados Unidos, una veintena de casos, y el gobierno de ese país declara una “emergencia de salud pública”, en tanto que en diversas naciones centro y sudamericanas se monitorea a pacientes que podrían presentar contagio. En México, el brote de influenza se extiende a Hidalgo y Veracruz; en Jalisco y Nuevo León se estudia la posible presencia de casos de la enfermedad y se informa que el número de muertes confirmadas asciende a 103 en todo el territorio nacional. Asimismo, el gobierno federal anuncia que dos tercios de los enfermos en todo el país han sido dados de alta.
 
El inevitable contraste entre las muertes registradas en México y los cuadros provocados por el mismo virus en Estados Unidos, que parecieran mucho más benignos, tiene una explicación inevitable: la pobreza.
 
A lo largo de cinco lustros, cuando menos, sucesivas administraciones federales han porfiado en políticas económicas de “adelgazamiento del Estado” (incluidos, por supuesto, los servicios de atención sanitaria y educativa a la población), en medidas que favorecen a los capitales especuladores –especialmente los extranjeros–, en detrimento del resto de los sectores económicos, y que propician la concentración de la riqueza nacional en unas cuantas manos y la condena de millones de personas a estadios de insuficiencia en materia de ingreso, vivienda, transporte, alimentación, salud y educación.
 
Si algo ha impedido que la devastación neoliberal desembocara en una completa desestabilización del país ha sido el flujo migratorio hacia el país vecino del norte. Sin embargo, la perspectiva del éxodo económico parece haber llegado, en el actual contexto de crisis económica global, al límite de sus posibilidades como válvula de escape al maltrato social y económico de sucesivas administraciones a la mayoría de la población.
 
En el contexto así creado y agravado por los gobiernos neoliberales que van de 1988 al presente, el surgimiento de un brote viral largamente anunciado ha de ser obligadamente desastroso y, a diferencia de lo que ocurre en Estados Unidos y en diversas naciones europeas, mortal para muchos de los infectados.
 
Ahora, independientemente de las medidas adoptadas por los gobiernos federal y locales para tratar de contener el inicio de epidemia, el primero exhibe de nueva cuenta su falta de interés por el nuevo desastre económico que se cierne sobre los sectores más desprotegidos de la población. Cabe preguntarse cuántos miles de pequeños negocios personales y familiares –que dan sustento a gente que vive con las ganancias del día–, por no hablar de empresas pequeñas y medianas, se han vuelto ya inviables o lo harán en los días próximos; en qué porcentaje se disparará el desempleo ante el cierre de fuentes de trabajo o la imposibilidad de muchos empleados de asistir a sus centros laborales.
 
Sin ánimo de descalificar las disposiciones oficiales orientadas a minimizar los contagios, es obvio que éstas tendrían que haber ido acompañadas, desde un principio, de medidas de atenuación a éstos y otros impactos económicos devastadores para un amplio sector de la población del valle de México que padece los efectos de tres crisis superpuestas: la crisis en la que la política económica neoliberal lo ha mantenido sumido desde hace dos décadas o más; la crisis mundial que afecta al mundo, y la derivada de la paralización de actividades dictada por la necesidad de enfrentar el brote de influenza porcina.
 
Como hecho ilustrativo de esa proverbial indiferencia del gobierno ante las penurias de la población, apenas ayer por la tarde el secretario de Hacienda y Crédito Público, Agustín Carstens, admitió que la propagación de la enfermedad “puede tener un impacto importante en la economía”, pero consideró que era demasiado pronto “para dar una opinión más completa”.
 
En la actual circunstancia es urgente que las autoridades, además de empeñar las acciones pertinentes para evitar una mayor difusión del nuevo virus, empiecen de una vez por todas a preocuparse por rescatar a los sectores mayoritarios de la población del desastre causado por décadas de políticas económicas antipopulares; que presenten un plan real y coherente destinado a auxiliar a la ciudadanía, antes que a las grandes empresas, a los contratistas y a los grupos de interés corporativos, y que apliquen, con transparencia y honestidad, una parte suficiente del “blindaje financiero” recientemente obtenido para financiar acciones concretas de apoyo a asalariados, jubilados y desempleados; a deudores, a consumidores, a usuarios de servicios básicos, a causantes, a inquilinos, a estudiantes sin recursos. A fin de cuentas, las reservas monetarias del país, así como los préstamos contratados con gobiernos y organismos financieros internacionales, son dinero de la sociedad, no de los grandes empresarios ni de los funcionarios.
LA JORNADA. 27-4-2009
 
 
 
Ecuador. La Hora
TRIUNFO DE CORREA FORTALECE ALA RADICAL DE LA IZQUIERDA
 
La reelección del presidente de Ecuador, Rafael Correa, apuntala el bloque de izquierda que gobierna la región, proclamando el fortalecimiento del Estado ante la crisis mundial y replanteando la relación con Estados Unidos, dijeron analistas este lunes.

El triunfo del mandatario "apuntala la fortaleza de la izquierda en los países que han optado por esa senda, como Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Paraguay", dijo a la AFP el experto en política internacional Carlos Espinosa, de la universidad San Francisco de Quito.

Con un 70% de los votos escrutados, Correa es reelegido con un 51,7% de los votos válidos y logra una ventaja de 24 puntos sobre su principal opositor Lucio Gutiérrez, según el Consejo Electoral.

El mandatario promueve el socialismo del siglo XXI que hundió raíces en Venezuela y se abre paso en Bolivia.

Con marcadas diferencias en el manejo económico, los tres países claman por un Estado fuerte redistribuidor de la riqueza, desafían a Estados Unidos y promueven una nueva arquitectura financiera que rompa la dependencia con los organismos extranjeros de crédito como el FMI y el Banco Mundial.

Asimismo, comparten su condición de países exportadores de materias primas (petróleo y gas) y actualmente enfrentan un descenso de sus ingresos asociado a la crisis global, que en el caso ecuatoriano ha puesto en riesgo el sistema dolarizado de la economía.

Tras proclamar una abrumadora victoria, Correa anunció este lunes que profundizará el proyecto socialista y estimó que su victoria es un espaldarazo al ala radical de la izquierda que gobierna la región.

"El triunfo por supuesto que es un espaldarazo al proyecto político del socialismo del siglo XXI a nivel nacional y regional", afirmó el jefe de Estado a la prensa extranjera.

Espinosa coincide con el mandatario aduciendo que "la reelección de Correa refuerza el poder de la izquierda" en la región, a pesar de que señala que la crisis mundial limitará el intenso gasto público de esos gobiernos.

"No creo que desechen sus principios aunque tendrán que adaptarse hasta cierto punto a situaciones fiscales más restringidas", explicó.

Con diferentes matices, los presidentes coinciden en sus "criticas (...) al manejo económico del neoliberalismo, en una búsqueda para replantear la relación con los organismos internacionales y en dar un rol más activo para el Estado", dijo Marco Romero, analista de la universidad Andina Simón Bolívar.

"Los cambios son posibles pero fuera del sistema capitalista, dentro del nuevo socialismo", sostuvo Correa.

La fuerza que cobran estos gobiernos de izquierda también coincide con una nueva etapa de las relaciones entre Estados Unidos y la región", estimó por su parte Romero, especialista en relaciones internacionales (...)
LA HORA. 27-4-2009  
 
 
 
 
 
 
China. Global Times
LAS POTENCIAS OCCIDENTALES NO CEDEN EL LIDERAZGO
Cheng Yawen
 
China fue catapultada repentinamente por ciertos países occidentales al centro de la escena internacional, a medida que la profundización de la crisis económica se trasladó de los EEUU a Europa. En días recientes hemos asistido a un llamamiento cada vez más urgente para que China salve la decreciente economía internacional. Pero ejercer excesiva presión sobre China para abordar la agitación global es poco práctico. China no sirve como “salvador”,  y no va a sumergirse imprudentemente en el remolino por más que los países occidentales prodiguen sus adulaciones.
 
La intención de Europa y de los EEUU de captar a China en las negociaciones de la crisis financiera se dirige sobre todo a exigir contribuciones chinas y hacerle contraer responsabilidades en asuntos internacionales. La presión para otorgar obligaciones cada vez mayores a China viene de la “Teoría de la Responsabilidad china”; la cual sostiene que en tanto que China es una de las máximas beneficiarias de la globalización económica, esto da lugar automáticamente a una responsabilidad correspondiente en su hundimiento.
 
Un análisis cuidadoso revela este argumento como infundado. La recesión financiera fue provocada por la especulación practicada por los países occidentales, y sus consecuencias tienen a China como víctima.
 
Las naciones avanzadas no van a entregar a China el liderazgo para influir en el panorama internacional. Es imposible para los chinos asumir las presidencias del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, dos posiciones vitales que determinen la jerarquía económica del mundo y que han sido presididas desde siempre por occidentales.
 
Básicamente, Europa y los EEUU intentan utilizar China para su propio beneficio. Los europeos critican a EEUU por su dictatorial dominación en el sector financiero y su responsabilidad en la catástrofe financiera actual. Los llamamientos febriles recientemente efectuados por los líderes europeos, Gran Bretaña y Francia particularmente, reflejan su deseo de tener más control en una arena global dominada por los EEUU. Las peticiones europeas de alto perfil para lograr la participación de China, y que incluyen tanto la intimidación de la fuerza como el señuelo de los beneficios, apunta a integrar China en un régimen Eurocéntrico.
 
China debe buscar una buena estrategia para determinar el grado de su participación y elaborar un plan en consecuencia. Si China tiene que llegar a estar implicada en el establecimiento de un nuevo sistema internacional, debe considerar los intereses de los países en vías de desarrollo en vez de los de las potencias occidentales, pues la actual crisis financiera y económica proviene originalmente de las prácticas rapaces ejecutadas por estas potencias.
 
Son esas economías emergentes las que han sido afectadas más negativamente por esta crisis desatada por un puñado de países desarrollados. Si bien las potencias avanzadas se ven afectadas por la declinación financiera, la recesión económica y un comprometido sistema de seguridad social, las naciones emergentes están luchando por su supervivencia.
 
China debe dar prioridad a la negociación con las economías emergentes en la reestructuración del sistema económico global y la reformulación de regulaciones políticas y económicas internacionales. Esto se ajustaría a los principios morales mantenidos por otras naciones. El mundo no puede estar dominado por las potencias hegemónicas por siempre, y el fortalecimiento de la solidaridad con las naciones débiles y subdesarrolladas asegurará una ayuda generalizada en el mundo.
 
Por otra parte, las economías emergentes, no avanzadas, catalizarán el desarrollo económico de China en el futuro. Los recursos naturales, cruciales para el crecimiento sostenible de China, se concentra sobre todo en países en vías de desarrollo, y la expansión de los mercados en estas regiones podría atenuar los riesgos comerciales y económicos derivados de la dependencia excesiva de los mercados de las naciones avanzadas. China, como nación en ascenso, debe contribuir a formar una nueva estructura internacional consolidando la supervisión sobre las prácticas de exención de impuestos y promoviendo el derecho de las naciones en ascenso de proteger sus productos agrícolas en beneficio de las economías emergentes.
GLOBAL TIMES. 28-4-2009
 
 
 
EEUU. The Wall Street Journal
LOS PAÍSES BRIC BUSCAN MÁS INFLUENCIA
 
La ofensiva de Brasil, India, China y Rusia para que el Fondo Monetario Internacional (FMI) realice su primera emisión de bonos se ha convertido en parte de una estrategia de los países en desarrollo para obtener una mayor influencia en el Fondo.
 
Durante la reunión semestral del FMI, los cuatro países se mostraron dispuestos a hacer sus respectivos aportes para cuadruplicar los recursos del organismo a 1 billón de dólares (...), mediante la compra de deuda principalmente. Los bonos estarían denominados en Derechos Especiales de Giro (SDR), la cuasi moneda del FMI; tendrían un vencimiento de alrededor de un año y sólo serían comprados por bancos centrales. Si los llamados países BRIC se salen con la suya, los bonos también podrían ser colocados en mercados secundarios para darles más liquidez a los instrumentos.
 
El plan tiene un mensaje doble, dice Eswar Prasad, ex economista del FMI. Los países BRIC están dispuestos a aportar fondos al FMI, pero no ofrecerán demasiados recursos a largo plazo hasta que el organismo aumente su poder de voto.
 
Los derechos de voto y los bonos del FMI estuvieron entre los temas más tratados en las reuniones del FMI, en las que también se habló del estado de la economía global y el otorgamiento de ayuda para los países de menores ingresos.
 
En una declaración difundida el sábado, el ministro de Hacienda brasileño, Guido Mantega, dijo que el Fondo "aún tiene que responder a su pecado original: su déficit democrático".
 
El ministro de Finanzas de Egipto, Youssef Boutros-Ghali, presidente del comité asesor del FMI, dijo en una entrevista que quiere que los líderes nacionales se involucren en la reforma del sistema de votación del FMI. Las acciones con derecho a voto del FMI deberían reflejar el poderío económico de los países, pero en estos momentos les dan mucho más poder a países que fueron potencias después de la Segunda Guerra Mundial.
 
En marzo de 2008, tras prolongadas negociaciones, el FMI anunció que las acciones con derecho a voto de los países en desarrollo crecerían en 5,4 puntos porcentuales y que volvería a revisar el asunto en 2013. Para Brasil, eso significa un incremento de apenas 0,3 puntos porcentuales, a 1,7%. La participación de China subió 0,9 puntos porcentuales, a 3,8%. Estos aumentos marginales aún no entran en efecto.
 
El FMI se ha comprometido a revisar el tema en 2011, pero los BRIC creen que la necesidad de fondos del organismo les da una influencia mayor. China estaría dispuesta a prestarle al FMI unos 20.000 millones de dólares y más a través de la compra de bonos. Brasil, India y Rusia también están impulsando la compra de deuda.
 
Países de Europa Occidental, que habían prometido darle al FMI 100.000 millones, ahora estudian otorgarle 160.000 millones, dijo un funcionario, en parte para justificar su mayor participación en el Fondo. Casi todos los planes del FMI para modificar la estructura de voto reducen el poder de los países europeos, especialmente de los más pequeños, como Bélgica y Holanda.
 
En estos momentos, los derechos de voto de Bélgica y Holanda son equivalentes a los de China, una economía significativamente mayor
THE WALL SREET JOURNAL. 27-4-2009
 
 
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