Arantza Quiroga ve difí­cil ser católico en el Paí­s Vasco

Jerarquí­a eclesial, homilí­as proetarras

Justificación que ha ejercido, durante tantos años, la cúpula católica vasca. Que ha justificado la actividad terrorista de ETA y el régimen impuesto por la camarilla etnicista de Ibarretxe-Arzallus.

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28-04-2009
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Arantza Quiroga (PP), la presidenta del Parlamento vasco, ha declarado que ser católico en el Paí­s Vasco resulta difí­cil cuando se oyen determinadas manifestaciones y homilí­as de los obispos de las diócesis de la comunidad autónoma. Manifestaciones de los obispos, ha explicado, que le dolí­an porque "ni siquiera son equilibradas, sino que ponen más el acento en el lado de los verdugos que en el de las ví­ctimas". La presidenta del Parlamento vasco lo afirma con "respeto" pero "contundencia", tras oí­r homilí­as y haber leí­do entrevistas en las que no se dice con claridad que "matar está mal". Estamos de acuerdo con Arantza Quiroga. Pero hay que ir al fondo. A la función justificadora que ejerce, y ha ejercido, durante tantos años, la cúpula católica vasca y toda la organización bajo su autoridad. Que ha justificado la actividad terrorista de ETA y el régimen de terror, miedo y silencio impuesto por la camarilla nazifascista de Ibarretxe, Arzallus y compañí­a. Arantza Quiroga (PP), la presidenta del Parlamento vasco, ha declarado que ser católico en el Paí­s Vasco resulta difí­cil cuando se oyen determinadas manifestaciones y homilí­as de los obispos de las diócesis de la comunidad autónoma. Manifestaciones de los obispos, ha explicado, que le dolí­an porque "ni siquiera son equilibradas, sino que ponen más el acento en el lado de los verdugos que en el de las ví­ctimas". La presidenta del Parlamento vasco lo afirma con "respeto" pero "contundencia", tras oí­r homilí­as y haber leí­do entrevistas en las que no se dice con claridad que "matar está mal". Estamos de acuerdo con Arantza Quiroga. Pero hay que ir al fondo. A la función justificadora que ejerce, y ha ejercido, durante tantos años, la cúpula católica vasca y toda la organización bajo su autoridad. Que ha justificado la actividad terrorista de ETA y el régimen de terror, miedo y silencio impuesto por la camarilla nazifascista de Ibarretxe, Arzallus y compañí­a.
El apoyo de la jerarquía católica vasca, que ha sido gobernada, durante largo tiempo, por el obispo Setién, lo ejerce ahora Uriarte, el obispo de San Sebastián, que ha vuelto a atreverse a defender a ETA hace unos días, llegando a pedir que se cercenen las aspiraciones de los demócratas para “convivir pacíficamente” con los que apoyan la violencia. Es decir, que los demócratas se dobleguen. Esta cúpula religiosa sigue teniendo a Ibarretxe y Arzallus bajo palio. Realmente se han quedado en la época del franquismo. Sólo ha cambiado el “personaje” que llevan debajo del palio. No se puede permitir que siga envenenando las mentes. Hay que acabar con ello.
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