Sanidad. Privatización

Historias clí­nicas, ¿en manos de quién?

CCOO denuncia la privatización del turno de noche del Servicio de Archivos del Hospital de Valdecilla en Santander.

0
0 votos
27-04-2009
Publicidad
    El sindicato da la voz de alarma. Detrás del Servicio de Archivos vendrá el de Electromedicina de Quirófano.
14 empleos eliminados son el coste de la privatización del turno de noche del Servicio de Archivos del hospital santanderino. Una novedad, la de privatizar sólo un turno, sin precedentes. Eso sí, hecho “a la forma tradicional” de adjudicación a dedo, sin concurso público.
    De hecho, parece ser que la empresa que se va a encargar, Archivos Cantabria, a pesar de ser una empresa externa, no lo es tanto. Archivos Cantabria tiene ahora mismo adjudicada la digitalización externa de las historias clínicas. Sin embargo, sus empleados están constantemente dentro del hospital accediendo a los archivos.
  
    Esta contradicción, la privatización del servicio de archivos de historias clínicas, se viene arrastrando desde hace diez años y, cada lunes y jueves desde hace un mes, desde que el turno de noche depende de Archivos Cantabria, los sindicatos con representación en Valdecilla se concentran frente al Servicio Cántabro de Salud (SCS) y Valdecilla Sur. 
 
     Las friccones arrancan en 1998, año en que la Escuela de Oficios Cantabria comienza a impartir el Ciclo Formativo de Grado Superior de Técnico en Documentación Sanitaria, una especialidad no reconocida por entonces en la región. Hasta 2005, cuando el Boletín Oficial de Cantabria (BOC) anunció la creación de esta categoría, siete promociones diplomadas en documentación sanitaria no tenían ofertas de empleo.  El sindicato ATI denunció que la otorgación de plazas de profesor a  médicos y administrativos del hospital Valdecilla, algunos de los cuales han estado dando clase hasta hace escasamente dos años cuando se cerró la escuela, incurría en violación de la Ley de Incompatibilidad, ya que todos los médicos estaban acogidos al régimen de 'dedicación exclusiva', sin posibilidad de simultanearlo con otro empleo. El caso de la administrativa era que no tenía titulación para impartir clae.
    El quinto capítulo de dicha ley de Incompatibilidad dice: 'No podrán autorizarse o reconocerse compatibilidad alguna al personal que desempeñe puestos que comporten la percepción de complemento específico'. El sindicato denuncia que siendo profesores de esa escuela privada, todos los contratados cobraban una productividad variable mensual en Valdecilla, que en algunos casos era superior a los mil euros. Cuando ATI pidió los permisos de compatibilidad a la Gerencia del Hospital, ésta siempre respondió que "dicha información pertenece al ámbito privado del trabajador" amparándose en la Ley de Protección de Datos. La Dirección Territorial del Insalud en Cantabria descartó que se estuviera incurriendo en ese delito sin aportar pruebas. 

    En el año 2000 el hospital contrató la empresa privada Keon para  fusionar 130.000 historias clínicas de la Residencia Cantabria y Valdecilla y digitalizar otras 50.000 de fallecidos. Keon empleó para ello a veinte jóvenes salidos de las aulas de la Escuela de Oficios Cantabria. La empresa tardó seis meses en hacer el trabajo y cobró 60 millones de pesetas. ATI denunció "tráfico de influencias", puesto que se había saltado las listas de contratación del Insalud.

    Es en el 2000 cuando se crea el turno de noche en el servicio de archivo, incorporando a catorce celadores que rotaban en turnos de nueve, con horario de diez de la noche a ocho de la mañana. Hasta hace tres meses, cuando tuvo lugar el traspaso de los archivos de Vargas. Entonces, los trabajadores de este departamento -con turnos de mañana, tarde y noche- tuvieron que cambiar su forma de trabajo para asumir la nueva carga, «lo que no gustó nada a los celadores de la noche», señaló a este periódico un trabajador del archivo de Valdecilla. "Los celadores de la noche no cumplían su horario, se iban cuando acababan de hacer el trabajo. Y a partir de ese cambio, nueve de ellos se cogieron la baja y entregaban el trabajo sin acabar o tarde", afirmó el trabajador.

    Finalmente, a finales del pasado mes de marzo, cuando Valdecilla decidió recolocar a estos celadores del turno de noche en otros puestos y cubrir sus sillas con una empresa privada, Archivos Cantabria. Los sindicatos cifran en 21 los trabajadores contratados externamente, aunque otras fuentes sostienen que sólo son nueve, cinco de ellos ex alumnos de aquella Escuela de Oficios.
En respuesta a las preguntas del PP, el consejero de salud, Luis Truan, afirmó que "La externalización del turno de noche se debe a un rendimiento insuficiente y al anormal absentismo. Y no es una privatización, ya que la coordinación sigue dependiendo del Servicio Cántabro de Salud".
    La categoría de estos trabajadores, técnicos en Documentación sanitaria, existe en la bolsa de trabajo del Servicio Cántabro de Salud (SCS), cuya lista de espera es de 101 trabajadores y 6 de promoción interna.

 3 empleos se podrían perder si se privatiza el servicio de Electromedicina de Quirófano.
¿Qué te ha parecido el artículo?
Publicidad