GRU: el mayor de los "organos especiales" rusos

Medvedev destituye al jefe del espionaje militar

Este servicio militar de espionaje y de contraespionaje experimentó grandes rivalidades con el extinto KGB. Rivalidades de hombres y de clanes.

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27-04-2009
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Pero dentro de los "órganos especiales", como se denominaban en la antigua URSS y siguen denominándose en la Rusia actual dichos servicios, existe uno que no ha cambiado de etiqueta ni sufrido crisis. Es el GRU. Glavnoi Razvedivatelnoie Upraveinie. Siglas de la Dirección Principal de Información (GRU) del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Rusia.
 Medvedev, y el ministro de defensa Serdiukov, que fue nombrado cuando Vladí­mir Putin era presidente, está realizando una polémica reforma de las Fuerzas Armadas, que entre otras cosas prevé una disminución drástica del número de oficiales. (EFE)
Medvedev, y el ministro de defensa Serdiukov, que fue nombrado cuando Vladí­mir Putin era presidente, está realizando una polémica reforma de las Fuerzas Armadas, que entre otras cosas prevé una disminución drástica del número de oficiales. (EFE)
Pero dentro de los "órganos especiales", como se denominaban en la antigua URSS y siguen denominándose en la Rusia actual dichos servicios, existe uno que no ha cambiado de etiqueta ni sufrido crisis. Es el GRU. Glavnoi Razvedivatelnoie Upraveinie. Siglas de la Dirección Principal de Información (GRU) del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Rusia.
El presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, ha relevado de su cargo al jefe del espionaje militar ruso, el general de Ejército Valentí­n Korabélnikov, quien también fue pasado a retiro de las Fuerzas Armadas.

El decreto, difundido por el servicio de prensa del Kremlin, señala que Korabélnikov también fue destituido de su cargo de jefe adjunto del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas rusas.

Al frente del Departamento Central de Espionaje (GRU, según sus siglas en ruso), el jefe del Estado nombró al teniente general Alexandr Shliajtúrov, hasta ahora jefe adjunto del espionaje militar. El nuevo jefe del GRU también fue designado jefe adjunto del Estado Mayor General.

Los medios informativos rusos desde hace algún tiempo mencionaban la posibilidad de la dimisión o cese de Korabélnikov, debido a que en cí­rculos castrenses era conocido por su oposición a las reformas del Ministerio de Defensa, especialmente a la supeditación de las unidades del espionaje militar a los mandos de las zonas militares.

El malestar castrense se funda en que la mayor parte del presupuesto de defensa -que para el año 2009 asciende a 46.550 millones de dólares, una cifra récord que, no obstante, sigue siendo 20 veces menor de lo que en este rubro gasta Estados Unidos y que, además, está ahora en entredicho por la caí­da de los precios internacionales de los hidrocarburos- es para renovar el arsenal nuclear de Rusia.

El ministro Serdiukov anunció, en octubre anterior, que la reforma busca lograr que las fuerzas armadas de Rusia tengan, hacia 2012, un millón de efectivos, entre oficiales y soldados.

Esto significa que, entre otras medidas, se quedarán sin empleo un total de 130 mil militares, y los más afectados serán los oficiales, que pasarán de los actuales 315 mil a 150 mil. Asimismo, Serdiukov quiere mandar a retiro a 200 generales (de los 1.100 que hay en la actualidad).

El GRU opera tanto en el extranjero, con agentes a lo largo y ancho del planeta, como en el interior de Rusia, con miles de efectivos en tropas especiales. Por cierto, algunas de esas tropas participaron en el conflicto con Georgia el año pasado. Serdiukov, que fue nombrado cuando Vladí­mir Putin era presidente, está realizando una polémica reforma de las Fuerzas Armadas, que entre otras cosas prevé una disminución drástica del número de oficiales.

Hací­a más de un mes que Korabélnikov se hallaba de vacaciones, y ahora simplemente ya no se reintegrará al GRU ni al Ejército. Oficialmente, el relevo del general, que encabezaba el espionaje militar desde 1997, no tiene nada de extraño: los oficiales en Rusia deben pasar a retiro a los 60 años de edad, pero el presidente, que según la Constitución es el comandante supremo de la Fuerzas Armadas, puede prolongar su servicio hasta los 65. Korabélnikov, que en enero pasado cumplió 63, era uno de los altos oficiales a los que se les habí­a permitido continuar en su puesto.

Korabélnikov habí­a obtenido la máxima distinción nacional, la de Héroe de Rusia, en 1999, y ahora, junto con el decreto que termina con su carrera militar, se lleva la orden de Méritos a la Patria por su "gran aporte a la capacidad defensiva" del paí­s. Ya como civil, Korabélnikov ha sido nombrado consejero del jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas rusas.

Contrariamente a lo que esperaban los analistas que se habí­an pronunciado sobre la inminente destitución de Korabélnikov, su sucesor no es un extraño al GRU, sino el que era su vicejefe primero, el general Alexandr Shliajtúrov. El GRU es el organismo de espionaje más grande de Rusia, y se calcula que tiene seis veces más agentes en el extranjero que el Servicio Federal de Espionaje Exterior.

Tras el ascenso al poder de Boris Yeltsin y la implosión de la Unión Soviética, el poderoso Comité para la Seguridad del Estado (KGB), fue dividido en entidades separadas.

Destacando muy significativamente dos: la dirección de seguridad interior FSB, encargado de la información interior y el contraespionaje, y el SVR a cargo de la información exterior. Desde entonces estos servicios han cambiado varias veces de directores, pero se han incrementando de forma continuada sus actividades y decisiones.

Este servicio militar de espionaje y de contraespionaje experimentó grandes rivalidades con el extinto KGB. Rivalidades de hombres y de clanes. Rivalidades también en los medios operativos. El GRU sigue siendo hoy uno de los servicios de inteligencia más cerrados del mundo a cualquier información exterior. El GRU conserva la misma denominación desde el 5 de noviembre de 1918, su fecha fundacional.

El GRU, no posee departamento de prensa, y los lugares donde se encuentran estacionadas sus fuerzas de actuación en misiones especiales pertenecen a la información secreta. Sin embargo los medios informativos rusos dedican con asiduidad artí­culos al GRU y a sus miembros, así­ como series televisivas en las que se exhiben los éxitos del GRU.

Los relativos, por ejemplo, a la eliminación de dirigentes terroristas en Chechenia, se encuentran en bastantes ocasiones bajo el hilo conductor del GRU. Concretamente en Chechenia, desde 1999, más de 3.000 terroristas que actuaban en esa república han sido puestos fuera de combate por las unidades de acción del GRU.

El GRU cuenta con destacados analistas y estudiosos que en base a sus fuentes de información analizan la situación no sólo militar, sino polí­tica concerniente a Rusia, los conflictos armados regionales y locales, el armamento de las potencias extranjeras, los teatros de operaciones militares, le economí­a, etc. El exdirector del GRU, general Korabelnikov, ha manifestado:" todo lo que ha pasado, pasa, y pasará en el mundo, será siempre el objeto de atención de la información militar".

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