Ví­a libre para embargar todos los bienes del moroso que adeuda una hipoteca

Poder ilimitado para la banca

A la subasta de la finca del deudor se le suma ahora el procedimiento ordinario, que aunque es más lento que el hipotecario, puede embargar todos los bienes del moroso, e incluso, de sus fiadores.

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30-04-2009
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De esta manera los tribunales han ampliado los procesos judiciales de reclamación de deudas hipotecadas. Antes la ley española impedí­a acumular el procedimiento de ejecución ordinario al hipotecario, a partir de ahora se puede hacer. Por tanto dos autos pueden embargar tanto la finca hipotecada como el resto de bienes del deudor y de sus fiadores, cuestión que hasta ahora no podí­a ocurrir. Así­ la "justicia" da más poder a los bancos para embargar bienes de los hipotecados y sus avales. De esta manera los tribunales han ampliado los procesos judiciales de reclamación de deudas hipotecadas. Antes la ley española impedí­a acumular el procedimiento de ejecución ordinario al hipotecario, a partir de ahora se puede hacer. Por tanto dos autos pueden embargar tanto la finca hipotecada como el resto de bienes del deudor y de sus fiadores, cuestión que hasta ahora no podí­a ocurrir. Así­ la "justicia" da más poder a los bancos para embargar bienes de los hipotecados y sus avales.
Porque, por su puesto, las únicas y exclusivas beneficiados de este cambio son las entidades bancarias.

Este es el resultado de un auto del Juzgado de Primera Instancia número 7 de Rubí que sienta precedente al estimar el recurso de una caja de ahorros que podrá embargar, además del inmueble hipotecado objeto del procedimiento, el resto de bienes del deudor.

Concluye el auto: “El acreedor puede dirigirse contra cualquiera de los deudores solidarios o contra todos ellos simultáneamente. Las reclamaciones entabladas contra uno no serán obstáculo para las que luego se dirijan contra los demás, mientras no se cobre la deuda por completo”.
Actualmente de 100 concursos declarados 97 acaban en liquidación.

Por otro lado la reciente del gobierno a la Ley Concursal, amplía también los poderes de la banca.

Antes de la reforma, un juzgado mercantil podía anular cualquier acuerdo de refinanciación de la deuda si lo consideraba perjudicial para la masa de acreedores en los dos años anteriores al procedimiento concursal.

La deuda refinanciada con la banca se subordinaba, poniendo a los bancos en la cola de cobro, con el riesgo de no cobrar o incluso de ser obligados a pagar daños y perjuicios.

Pero con la reforma los intereses de las entidades bancarias quedan blindados en las refinanciaciones preconcursales aunque vayan en contra de la masa de acreedores, la mayoría pymes. Las operaciones de refinanciación no pueden ser impugnadas o rescindidas.
 
Con estos dos poderes ampliados para los procesos de morosidad, las entidades financieras obtienen un traje hecho a su medida.
 
El sastre es un gobierno entregado a la protección de los intereses bancarios.
 
Con la crisis entre las pymes y familias hipotecadas crece exponencialmente la morosidad, Con esta implacable justicia bancaria ¿qué será de cientos de miles de familias españolas que penden de un hilo?
 

 
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