Música

De los Fernández de toda la vida

"Buscaré" es una excelente oportunidad para abrir un universo sonoro, habitualmente restringido a un público más selecto

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22-04-2009
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Ignacio Fernández Muñoz es de los de atrás en el más amplio sentido de la palabra - así­ se llama en el flamenco a los guitarristas que acompañan a cantaores o bailarines -. Reconocido y buscado guitarrista, arreglista y compositor, ha participado en multitud de grupos flamenco, pop-rock, de música clásica y jazz. Ahora se busca en su primer disco, un debut de una sorprendente calidad. La instrumentación musical se mueve entre esas dos aguas: la precisión técnica y el duende que embruje. Para los no educados en estas lides suele presentarse una dificultad que frena la aventura de acercarse a una buena pieza: mantener el interés. Enloquecer es difí­cil. Ignacio Fernández casi lo consigue. Ignacio Fernández Muñoz es de los de atrás en el más amplio sentido de la palabra - así­ se llama en el flamenco a los guitarristas que acompañan a cantaores o bailarines -. Reconocido y buscado guitarrista, arreglista y compositor, ha participado en multitud de grupos flamenco, pop-rock, de música clásica y jazz. Ahora se busca en su primer disco, un debut de una sorprendente calidad. La instrumentación musical se mueve entre esas dos aguas: la precisión técnica y el duende que embruje. Para los no educados en estas lides suele presentarse una dificultad que frena la aventura de acercarse a una buena pieza: mantener el interés. Enloquecer es difí­cil. Ignacio Fernández casi lo consigue.
Y digo casi porque son pocos, como el maestro Paco de Lucía, los que han alcanzado tal textura que es agradecido para cualquier oído. Después pasa que aunque se reconozca la calidad, por sabida o porque se dice, no son de visita obligatoria… no son fáciles. Por eso un buen instrumentalista que busque abrir sus composiciones al “gran público” y tener difusión popular ha de tener “cintura”.

Así trabaja Fernández en su primer disco “Buscaré”. Un juego de piezas flamencas con cadencia de jazz impreso a ritmo suelto. Las voces y violines decoran a sorpresa manteniendo la atención, como el tintineo de buda, hasta que la mezcla cuaja. Y no porque la canción se vaya haciendo – eso solo pasa en manos inexpertas – sino porque la calidad y precisión no se ve rebajada sino multiplicada. Visto desde el tendido más amplio: primero es un perfecto desconocido, hasta insulso. De pronto sorprende con detalles que abren el apetito – incluso beats de ambient muy sugerentes – y a corte brusco o en cascada se desvela la cadena de frases jazzísticas que ya es imposible que no emocionen.

Alumno de la academia de J.L. Balao y M. Carbonero, Ignacio Fernández se ha puesto la bata blanca y, probetas en mano, ha querido ofrecer sus mejores mezclas. La calidad sobresale mostrando hasta lo que se entienden los mejores guiños aprendidos en el trajín del “mundillo”. España, Alemania, Polonia, Japón, Inglaterra y USA ya son residencia de este su primer trabajo. Este gaditano de Jerez de la Frontera ya se pasea con los tubos de ensayo de su próximo trabajo, portátil a cuestas, como un autentico Patarroyo musical.

Si alguna vez pensaron que la zarzuela o la ópera debería estar entre sus recursos musicales y nunca se han decidido por el esfuerzo de “hacerse” al registro, “Buscaré” es una excelente oportunidad para abrir un universo sonoro, habitualmente restringido a un público más selecto, que se les hará suave en el paladar, atractivo en la apreciación y fácil de digerir. El regusto final es de satisfacción. Como el que nunca encuentra tiempo para leer el Quijote hasta que sacan sus piezas en edición del bolsillo apta para el ir y venir del metro – con la venia, claro -.
Audacia y “cintura” para dirigirse ampliamente con un género para esquisitos.
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