Música

Todo recuerda a Gwendal

Escúchenlos, y encontrarán en ellos el origen de todo lo que de celta se ha hecho bueno en los últimos 15 años.

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20-04-2009
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Gwendal es, sin duda, la expresión más acabada de la tradición irlandesa y el desarrollo de la música celta. Nacida en 1972, esta banda de origen francés fundada por Youenn le Berre y Jean-Marie Renard, son ya un referente indispensable, no solo para los amantes del género, sino para cualquier apasionado de la buena música. El jazz, el rock y la precisión instrumental conjugan un universo tan complejo y, al mismo tiempo, tan concentrado que prácticamente cada una de sus canciones cristaliza todo lo que en experiencia y pasión ha acumulado esta banda de veteranos itinerantes. Para el que no los conozca será un descubrimiento apabullante. Gwendal es, sin duda, la expresión más acabada de la tradición irlandesa y el desarrollo de la música celta. Nacida en 1972, esta banda de origen francés fundada por Youenn le Berre y Jean-Marie Renard, son ya un referente indispensable, no solo para los amantes del género, sino para cualquier apasionado de la buena música. El jazz, el rock y la precisión instrumental conjugan un universo tan complejo y, al mismo tiempo, tan concentrado que prácticamente cada una de sus canciones cristaliza todo lo que en experiencia y pasión ha acumulado esta banda de veteranos itinerantes. Para el que no los conozca será un descubrimiento apabullante.
“Irish Jig”, su primer álbum, supuso un tremendo éxito, especialmente en los circuitos del género pero con reconocimiento general. “Joe can´t reel”, editado en 1975, incorpora el violín eléctrico de Robert Le Gall, y el inicio de una progresión incesante en la conjunción celta de hasta cualquier pequeña brisa que asomase en el panorama musical. Aún imperceptiblemente, Gwendal está “al quite”, nada se le escapa.

Paul Fort se suma a cargo de los sintetizadores, François Ovide sustituye a Jean-Marie Renard que pasa a ejercer de manager, Pascal Sarton se presenta al bajo, y el batería inicial cede su puesto a David Rusaouen.

En 1995 los vientos africanos e indios cobran protagonismo en sus producciones con "Pan Ha Diskan". Pese a desaparecer de la palestra durante un tiempo, no dejan de actuar en los escenarios españoles, que se convierten en su refugio habitual, allí donde siempre vuelven.
En el 2005 editan “War Raorg”, contando a partir de entonces con Ludovic Mesnil y Dan Ar Braz.

El septiembre pasado actuaron en las fiestas de la localidad madrileña de Alcorcón, junto a Jethro Tull; también en el festival de Extremúsika ´08, en las fiestas patronales de Monforte… algo no habitual en un grupo bretón. Y no por serlo, lógicamente, sino porque pese a la dificultad que uno encuentra para comprar sus discos dentro de nuestras fronteras, y pese a un silencio prolongado hasta el 2003, Gwendal se siente como en casa en España.

Más allá de la incomparable calidad del grupo en territorio celta, pueden presumir de factura el rock celta antes de que Celtas Cortos nacieran, o de que sembraran los especializados Wolf Stone. Además de decorar con ocres techno, rehuyendo lo histriónico, y perfilar sonidos que esencian la tradición sonando a modernidad y engolando infinitas frases de viento celta.

Los Gwendal son escuela. Así se les reconoce y así se les aplaude como gurús del buen hacer y la maestría. Y si no, escúchenlos y encontrarán en ellos el origen de todo lo que de celta se ha hecho bueno en los últimos 15 años, por multitud de grupos. Todo recuerda a Gwendal.
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