Michael Hayden, ex director de la CIA, defiende la tortura y critica a Obama

La CIA humanitaria

La prensa progresista se "rasga las vestidura" porque Michael Hayden defiende el uso de la tortura en los interrogatorios. Pero ¿acaso podí­a ser de otra manera? ¿Puede ser un lobo vegetariano?

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20-04-2009
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El ex director de la CIA los últimos años de la administración Bush, Michael Hayden, ha criticado las decisiones del presidente Barack Obama, quien ordenó suprimir la tortura durante los interrogatorios y desclasificar los documentos que detallaban la aplicación de esas prácticas entre 2002 y 2005. Lo más sorprendente de esta noticia no es que un director de la CIA defienda la tortura, lo realmente asombroso es que los medios "progresistas" -orquestados todos al uní­sono- se rasguen las vestiduras ante ellas y las confronten al "pacifismo" de Obama.
 La CIA humanitaria
El ex director de la CIA los últimos años de la administración Bush, Michael Hayden, ha criticado las decisiones del presidente Barack Obama, quien ordenó suprimir la tortura durante los interrogatorios y desclasificar los documentos que detallaban la aplicación de esas prácticas entre 2002 y 2005. Lo más sorprendente de esta noticia no es que un director de la CIA defienda la tortura, lo realmente asombroso es que los medios "progresistas" -orquestados todos al uní­sono- se rasguen las vestiduras ante ellas y las confronten al "pacifismo" de Obama.
¿Pero acaso es posible  que la CIA no defienda la tortura? ¿Puede ser un lobo vegetariano? Y, lo más importante ¿Puede ser con Obama de “otra manera”?

El Pentágono es el mayor torturador del planeta, pero también el mayor formador y exportador de técnicas de tortura del mundo.

Sólo en la Escuela de las Américas (hoy denominado Instituto de Cooperación para la Seguridad Hemisférica) cada año gradúa a cientos, sino miles, de mandos iberoamericanos en “técnicas” de contrainsugencia, guerra sucia, lucha “antisubversiva”…

La prensa pone como ejemplo uno de los informes entregados a Obama, según el cual en 2002 los agentes de la CIA aplicaron la técnica asfixia simulada hasta 183 veces a Khalid Shaikh, uno de los supuestos cerebros de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, según un memorando desclasificado.

Con este tipo de prácticas dice Obama que quiere acabar. Por supuesto, es algo bueno.

Pero ¿se compromete a que nunca se repetirá un Abu Ghraib? donde el mundo fuimos testigos de las horripilantes torturas y humillaciones a que los soldados norteamericanos sometieron a miles de iraquíes.

O, si acaba Guantánamo ¿acabará con los buques-prisión de los EEUU en los que navegando “en aguas internacionales” se tortura un todavía indeterminado número de personas?

¿Se van a  juzgar a los militares y políticos que conciliaron con Guantánamo?

Sólo hace pocos días Obama mostraba públicamente su satisfacción porque no prosperara la querella abierta en nuestro país contra los responsables jurídicos de la creación de Guantánamo. Ha dicho textualmente que hay que mirar “hacia adelante y no hacia atrás”.

Washington defiende la impunidad de sus militares y agentes de espionaje. No ha firmado el protocolo de la Corte Penal Internacional para que sus crímenes contra la humanidad puedan ser juzgados en cualquier tribunal del planeta. ¿Propone Obama lo contrario?

Bill Clinton durante su mandato en una visita oficial en 1999 pidió perdón por la implicación de Washington la intervención en Guatemala durante los años 80 que dejó 200 mil muertos.

Pero este “gesto” no significó que Washington dejara de intervenir en centro y sur América.

Con Obama ¿se va a cerrar la Escuela de las Américas? ¿Se van a juzgar a los instructores y a los asesinos, torturadores, dictadores, etc.., que de ella se han graduado?

¿Propone Obama entregar a los auténticos responsables de los mayores genocidios de África, de los “daños colaterales” en Afganistán, de los recientes intentos de golpe de Estado en Bolivia o Venezuela, de la matanza en Gaza…?

Que Obama intente limpiar los conductos más reaccionarios de Washington y procure desmarcarse de la imagen pública de Bush no significa, en absoluto, que EEUU haya dejado de ser el principal enemigo de todos los pueblos y países del mundo.

No significa que deje de ser el principal explotador mundial, que deje de dominar e intervenir en países y que, para ello, deje de asesinar, torturar, perseguir, e intimidar a quien haga falta, donde haga falta.

Nos quieren vender que EEUU será de ahora en adelante un “imperialismo humanitario”.

Señores de la prensa ¿De verdad es Obama un lobo vegetariano? ¿Quién les paga?
 
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