La decadencia del modelo capitalista

Cumbre del Alba en Venezuela

Recalcaron que es inaceptable el intento de imponer soluciones tomadas en el seno de grupos excluyentes, como el G20, al resto de la comunidad internacional. Asimismo, alertaron que el capitalismo está acabando con la humanidad.

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18-04-2009
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En particular, criticaron la iniciativa de dicho bloque de triplicar los recursos del Fondo Monetario Internacional, cuando lo que realmente se necesita es establecer un nuevo orden económico global, que incluya la transformación total del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio, que con sus condicionamientos neoliberales han contribuido a esta crisis financiera. En particular, criticaron la iniciativa de dicho bloque de triplicar los recursos del Fondo Monetario Internacional, cuando lo que realmente se necesita es establecer un nuevo orden económico global, que incluya la transformación total del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio, que con sus condicionamientos neoliberales han contribuido a esta crisis financiera.
Los paí­ses de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba), encabezados por Venezuela y Cuba, anunciaron hoy que consideran inaceptable el proyecto de declaración de la Cumbre de las Américas, encuentro que se realiza en Trinidad y Tobago, no sólo por mantener excluida a la isla del hemisferio, sino porque el documento no da respuesta a la crisis global actual.

Los paí­ses miembros del Alba consideran que es inaceptable el documento y piden un debate a fondo sobre la respuesta que debe darse a la crisis financiera internacional, señala el documento que fue leí­do por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez.

Además indica que los mandatarios determinaron que la decadencia del modelo capitalista es la causa principal de esta recesión, calificada en esta cumbre como el más grande desafí­o al cual la humanidad haya hecho frente.

El pronunciamiento fue leí­do en la clausura de la reunión del Alba, horas antes de la inauguración de la quinta Cumbre de las Américas.

Los mandatarios aseveraron que la responsabilidad de la debacle finaciera global es de los paí­ses desarrollados y de las polí­ticas seguidas y promovidas por sus gobiernos. Puntualizaron que las soluciones deben ser producto de una amplia y participativa discusión.

Recalcaron que es inaceptable el intento de imponer soluciones tomadas en el seno de grupos excluyentes, como el G20, al resto de la comunidad internacional. Asimismo, alertaron que el capitalismo está acabando con la humanidad.

En particular, criticaron la iniciativa de dicho bloque de triplicar los recursos del Fondo Monetario Internacional, cuando lo que realmente se necesita es establecer un nuevo orden económico global, que incluya la transformación total del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio, que con sus condicionamientos neoliberales han contribuido a esta crisis financiera.

Reiteramos la disposición a cooperar de forma solidaria en la búsqueda de soluciones desde y para las naciones en desarrollo, que tomen en cuenta el trato especial y diferenciado que merecen las economí­as más vulnerables y el impacto que sobre las poblaciones más desfavorecidas tiene esta crisis, destacaron.

Los presidentes plantearon la necesidad de que se establezca un nuevo orden económico global, que se sustente en los principios de justicia y solidaridad, y una profunda restructuración de la actual arquitectura financiera mundial.

Igualmente, pidieron la construcción de un sistema monetario y financiero sólido y justo, independiente de lospatrones neoliberales que prevalecieron desde la Segunda Guerra Mundial, los cuales son corresponsables de losactuales desajustes.

El documento exige que los paí­ses desarrollados asuman su responsabilidad de 70 por ciento en la deuda ecológica del mundo por emisiones de carbono acumuladas en la atmósfera, por lo que deben aportar recursos significativos para que las naciones en ví­as de desarrollo puedan emprender modelos de crecimiento limpios.

Asimismo, los gobiernos de izquierda latinoamericanos afirman que deben ser declarados derechos humanos los servicios básicos de educación, salud, agua potable, energí­a y telecomunicaciones. Por tanto, intocables para el comercio y la privatización.

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