Alarma social.

Repsol para su planta de Cartagena.

Esta parada supone una pérdida de unos 500 puestos de trabajo en las empresas auxiliares.

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16-04-2009
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Hoy nos levantamos con una noticia demoledora para la ciudad de Cartagena. La paralización de la actividad de la planta de refinería que Repsol tiene en escombreras significa que los puestos de 500 trabajadores están en seria cuestión.
 
Cartagena, ciudad de puerto e industria durante años ha ido quedando mermada en su actividad y en esta crisis las consecuencias de la falta de voluntad política en potenciar los sectores industriales dejan a Cartagena en KO. La paralización se prevé que comience la próxima semana y provoca un efecto dominó por el cual 500 puestos de trabajo quedan sin actividad en las empresas auxiliares encargadas principalmente del mantenimiento.
 
Las causas que se alegan son la disminución de ventas, la escasa rentabilidad del refino y la sucesiva pérdida de beneficios. Parece que la concentración refinera en las plantas de Puertollano y la situada en Tarragona son la estrategia de Repsol. Junto con el cese de actividad de Zincsa ponen a Cartagena en una situación crítica en la que a pesar de la situación apremiante de poner los medios necesarios para potenciar el sector de la producción de refinos y energía el Ayuntamiento afronta el plan anticrisis de Zapatero siguiendo la orientación de la construcción urbana y tan solo se centran en potenciar el turismo.
 
Mariano del Bosque, presidente de la Cámara de Comercio intentaba tranquilizar a la ciudad declarando que “no afectará a la ciudad de Cartagena ni a su economía” pero a pesar del mensaje que se intenta cruzar de que esta paralización no afectará a los puestos de trabajo, se refiere a los puestos directos de Repsol, que aún estos está por ver la solución que se les avecina, pero la paralización que supone para las subcontratas debido a este cese de la actividad significan una situación insostenible para muchas empresas dependientes. Y estos 500 puestos de trabajo que se van a destruir si nada lo remedia tienen un peso en Cartagena que significan una agudización de la situación de crisis que apremia una alternativa justa que se dirija a poner solución para que la industria se reactive para crear riqueza y empleo.
 
Una voluntad política por coger en la mano estas plantas y fábricas viables que se ignoran para ver como echan el cerrojo es necesario. Una nacionalización parcial con inversión que unifique I+D+I en el sector energético puede dar no solo riqueza y empleo, también puede sentar la base para que el país se pueda independizar energéticamente.
 
No se entiende, por otra parte como puede plantearse esta paralización junto con el proyecto de ampliación e inversión en marcha, proyecto que Repsol no parará con esta medida. Hablamos de una refinería histórica, ya que es la más antigua de toda España, significa una medida histórica que jamás se podía imaginar en la trayectoria de la planta.
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