Arte

Literatura ilustrada

El ilustrador Fernando Vicente ha redimensionado lo que se consideraba un arte menor, el Cí­rculo de Bellas Artes repasa su trayectoria en una exposición.

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19-04-2009
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Alejados de los selectos cí­rculos del mercado del arte viven habitualmente los ilustradores. Artesanos y profesionales, que sin embargo, acercan este arte a lo cotidiano con su trabajo constante, estético y conceptual que decora y da vida a los objetos que nos rodean. Ilustraciones en carteles, libros y revistas que Fernando Vicente ha elevado al rango del arte más reconocido, gracias a su elegancia plástica, su profesionalidad con los pinceles, su conocimiento exhaustivo de la figura humana y, sobre todo, la relación conceptual constante entre sus dibujos y la literatura que ilustran.
 Literatura ilustrada
Alejados de los selectos cí­rculos del mercado del arte viven habitualmente los ilustradores. Artesanos y profesionales, que sin embargo, acercan este arte a lo cotidiano con su trabajo constante, estético y conceptual que decora y da vida a los objetos que nos rodean. Ilustraciones en carteles, libros y revistas que Fernando Vicente ha elevado al rango del arte más reconocido, gracias a su elegancia plástica, su profesionalidad con los pinceles, su conocimiento exhaustivo de la figura humana y, sobre todo, la relación conceptual constante entre sus dibujos y la literatura que ilustran.
“Fernando Vicente. Literatura ilustrada.”, es el título de la muestra que hasta el día 24 de este mes podrá ser contemplada en las instalaciones del madrileño Círculo de Bellas Artes. Hasta 140 originales, en color o en blanco y negro, la mayoría de ellos basados en el acrílico sobre papel, que han ilustrado los mejores libros de autores tan célebres como Borges, Cortazar, Vargas Llosa, Günter Grass o Cernuda. Amante de la literatura hispana y de la novela negra, Vicente refleja en cada una de sus ilustraciones un sorprendente juego visual siempre puesto al servicio de las letras.
 
Las ilustraciones de Fernando Vicente, que podemos observar prácticamente cada sábado en el suplemento Babelia, giran siempre en torno a ese mundo de la literatura y nos muestras tanto escenas literarias como retratos de grandes escritores. En cada una de las obras que realiza para ilustrar portadas, reseñas o crónicas literarias, existe una relación manifiesta entre lectura y significado, pues el primer compromiso de Fernando Vicente como artista no es con sus dibujos, sino con la materia literaria de esos dibujos.
 
Fernando Vicente es un autor autodidacta, que comenzó a dibujar en torno a 1980 en publicaciones dedicadas al cómic. Recuerda con especial afecto la revista Madriz, editada por el Ayuntamiento madrileño durante el mandato de Enrique Tierno Galván. A medida que el cómic perdió empuje en el crédito visual de los lectores, la obra gráfica de Fernando Vicente se decantó poco a poco hacia el portadismo, en editoriales como Alfaguara, Espasa Calpe y Síntesis, o bien hacia caricaturas y retratos en revistas como Gentleman o Cosmopolitan, y la ilustración de ambientes y tipos literarios, que semanalmente nos ofrece en el suplemento Babelia.
 
Esta exposición recoge lo mejor de lo que el propio autor denomina “metáforas visuales”. Entre ellas encontraremos a un Juan Goytisolo combinado con San Juan de la Cruz, un Quijote “biónico” de clara influencia surrealista, o a una Audrey Hepburn que parece jugar con las letras esperando formar la palabra que desea escuchar. Influencias que van desde Picasso hasta a Norman Rockwell, pasando por Man Ray, puestas al servicio de la mejor literatura, convirtiendo en arte mayor la a veces difícil profesión de ilustrador.
 
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