Redistribución de las escalas salariales (2)

Ahorro para la creación de empleo

Con la aplicación de estos recortes y reajustes en la escala salarial, obtendrí­amos la capacidad para incorporar a 451.000 nuevos asalariados, sin que las empresas tuvieran que hacer un gasto extra

0
0 votos
15-04-2009
Publicidad
De acuerdo con el criterio que nos hemos fijado de 10 categorí­as salariales podrí­amos detenernos aquí­. Sin embargo, desde el punto de vista de la orientación de conjunto del programa y la alternativa, que no contempla sólo la redistribución, sino también el ahorro para la inversión, podemos plantearnos como segunda propuesta de trabajo otro ajuste en la escala salarial. Ajuste cuyo único objetivo es, exclusivamente, dedicar el ahorro que de él se obtenga a pagar nuevos salarios en nuevos puestos de trabajo creados.
 (EFE)
(EFE)
De acuerdo con el criterio que nos hemos fijado de 10 categorí­as salariales podrí­amos detenernos aquí­. Sin embargo, desde el punto de vista de la orientación de conjunto del programa y la alternativa, que no contempla sólo la redistribución, sino también el ahorro para la inversión, podemos plantearnos como segunda propuesta de trabajo otro ajuste en la escala salarial. Ajuste cuyo único objetivo es, exclusivamente, dedicar el ahorro que de él se obtenga a pagar nuevos salarios en nuevos puestos de trabajo creados.

Un ajuste que en este caso proponemos que afecte, exclusivamente, al 7,19% de los asalariados (es decir, 1.389.427 personas) que ocupan los tres tramos superiores que siguen a los de la elite hiperprivilegiada y que se reparten el 19,1% de la masa salarial total.

Haciéndolo, además, no de un modo lineal ni proporcionalmente puro a la cantidad de renta salarial de la que disfrutan, sino introduciendo un factor de ajuste a la baja en sus recortes, puesto que no pertenecen, en sentido estricto, a la categoría máxima de hiperprivilegiados.

Una vez segregado d elas cuentas de la Agencia tributaria el grupo de los asalariados superprivilegiados, las tres categorías superiores siguientes quedan de la forma que se explica en el cuadro anexo.

En que el la masa salarial está contabilizada en millones de euros, los salarios anuales y mensuales medios en euros y el recorte proporcional saldría de aplicar el mismo recorte que al tramo hiperprivilegiado, pero proporcionalmente a la diferencia salarial entre unos y otros. Es decir, si la categoría 2 cobra un salario 4,12 veces inferior, se le aplica un recorte 4,12 veces inferior al 63,6%% que hemos aplicado a la elite.

De aplicar este método proporcional puro  y lineal, los recortes que cada uno de estos tramos sufrirían en sus salarios serían, respectivamente, del 15,43, el 14,45 y el 9,21%.

Sin embargo, por una estricta cuestión de justicia (que pague más quien más cobra) podemos reducir drásticamente este recorte del siguiente modo. Para el grupo 2 en un tercio, es decir, un recorte del 10%, lo que dejaría su salario medio mensual en 5.991 euros. Al grupo 3 en un 50%, dejando el recorte en un 7%, lo que dejaría su salario mensual en 5.277 euros. Al grupo 4 en más de un 80%, lo que significa un recorte del 2%, que dejaría su salario mensual en 3.883 euros.

Como se puede apreciar, los recortes y reajustes salariales que se proponen para estas tres categorías o tramos de asalariados situados en lo más alto de la escala salarial son verdaderamente modestos. Dejando su salario medio entre aproximadamente los 4.000 y los 6.000 euros mensuales, salario que da para vivir bien, muy bien.
 
 
Con la aplicación de estos recortes y reajustes en la escala salarial, obtendríamos la capacidad para incorporar a 451.000 nuevos asalariados, sin que las empresas tuvieran que hacer un gasto extra
 
Ahorro para la creación de empleo
¿Cuánto ahorro supondría esto para las empresas, ahorro que debería dedicarse a la inversión productiva y la creación de nuevas fuentes de riqueza y empleo?

El ahorro anual total que daría este limitado reajuste en la escala salarial sería de 3.546 millones de euros anuales. Que sumados a los 3.288 millones que sobran de la escala hiperprivilegiada daría un ahorro total de 6.384 millones de euros para invertir anualmente en salarios.

Lo que permitiría, partiendo de una política de creación de empleo centrada, por el momento y hasta salir de la crisis, en las 3 categorías inferiores de asalariados, es decir los que cobran 1000, 1200 y 1400 euros mensuales, tener un ahorro, un remanente salarial con capacidad para crear 177.300 empleos de trabajadores con salarios de 1.000 euros mensuales. 147.700 salarios de 1.200 euros al mes. Y 126.600 salarios de 1.400 euros al mes.

En total, sólo de la aplicación de estos recortes y reajustes en la escala salarial, obtendríamos la capacidad para incorporar a 451.000 nuevos asalariados, sin que las empresas tuvieran que hacer un gasto extra en la masa salarial total que distribuyen.

Lo que da una idea aproximada del grado de aumento de la productividad, de la capacidad de generar riqueza y empleo, de aumento de la demanda y el consumo que provocarían estos ajustes en la escala salarial. Y lo beneficioso que una alternativa de este tipo es para la inmensa mayoría de la sociedad.

No sólo los trabajadores más desfavorecidos se beneficiarían de una subida lineal de casi un 20% en sus salarios, sino que los empresarios, con el mismo gasto en salarios que en la actualidad, tendrían a cerca de medio millón de nuevos trabajadores produciendo y creando nuevo valor añadido.

Y todo ello únicamente con someter a una drástica rebaja salarial a la hiperreducida categoría de hiperprivilegiados y un ligerísimo reajuste en las escalas más altas.

Otro problema distinto es la inversión necesaria en medios de producción para crear estos puestos de trabajo. Pues ahí entramos directamente en otro de los puntos del programa y la alternativa que es preciso desarrollar y coordinar con este: los necesarios ajustes y redistribuciones que hay que hacer en los impuestos empresariales (potenciando enormemente con grandes desgravaciones toda inversión realmente productiva), así como en el sistema financiero a fin de multiplicar la concesión de créditos para la inversión y dividir los actuales costes de financiación.
¿Qué te ha parecido el artículo?
Publicidad