La producción de leche queda por debajo de la cuota de Bruselas

Romper el cí­rculo vicioso

La cuota impuesta por Bruselas limita la oferta nacional; las importaciones masivas de la industria crean excedentes y tiran los precios a la baja, lo que a su vez desincentiva la producción nacional.

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14-04-2009
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Las consecuencias son desastrosas para el sector: por tercer año consecutivo el sector de la leche en España no superará la cuota de producción impuesta por la UE, baja la renta de los productores y se destruyen explotaciones. Romper este cí­rculo vicioso, reduciendo los excedentes provocados por las importaciones masivas de leche barata de paí­ses como Francia y Portugal, se ha convertido en uno de los objetivos fundamentales de las organizaciones agrarias y cooperativas que han convocado movilizaciones. Las consecuencias son desastrosas para el sector: por tercer año consecutivo el sector de la leche en España no superará la cuota de producción impuesta por la UE, baja la renta de los productores y se destruyen explotaciones. Romper este cí­rculo vicioso, reduciendo los excedentes provocados por las importaciones masivas de leche barata de paí­ses como Francia y Portugal, se ha convertido en uno de los objetivos fundamentales de las organizaciones agrarias y cooperativas que han convocado movilizaciones.
España tiene actualmente una cuota de 6,23 millones de toneladas. A comienzo de marzo la producción de leche española apenas llegaba a 5,4 millones de toneladas y, a la espera de los datos definitivos de la campaña que se cerró el 30 de marzo, no se espera que haya llegado a los 6 millones  de toneladas. Frente a una demanda de 9 millones, significa que en España se dejan de producir 3 millones de toneladas, sólo para cubrir el consumo interno. O lo que es lo mismo, sin cuotas el sector podría producir el 50% más de lo que actualmente produce, una producción asegurada por el mercado interno.
Evidentemente ese es lo que podríamos llamar un “nicho” de creación de riqueza y empleo si se actuara para incentivar la producción nacional. Lo que exige, inevitablemente, acabar con la imposición de cuotas y controlar, como piden los ganaderos, las importaciones masivas de los excedentes de otros países europeos a bajo precio, por una industria que monopoliza el mercado para imponer precios bajos a nuestros agricultores.
 
Los agricultores reciben ahora un precio medio que es un 27% más bajo que hace un año, por debajo del coste de producción. Frente a los 0,48 euros de hace un año, ahora les pagan por debajo de los 0,30 euros, con unos costes de producción estimados en 0,34 euros por kilo. Eso sin contar que hay una parte que la industria compra para leche en polvo y que está pagando por debajo de los 0,18 euros/kilo. ¿Es así como quiere el gobierno incentivar la producción?
 
La crisis pone aún más en evidencia la posición del gobierno aceptando las cuotas de Bruselas y las prácticas de los monopolios. Las movilizaciones convocadas por los agricultores para romper este círculo vicioso son vitales en estos momentos y deben contar con el apoyo de todos como parte de la lucha contra la crisis y por acabar con las dependencias que limitan el desarrollo de un modelo productivo.
 
 
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