La crisis golpea a los inmigrantes

Parados por partida doble

La crisis esta golpeando fuerte a 780.000 inmigrantes registrados sin empleo en el cuarto trimestre de 2008, según la encuesta de población activa (EPA).

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14-04-2009
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El drama del paro - desempleo- es doble entre los inmigrantes porque todos afrontan gastos en España, desde el alquiler o la compra de un piso hasta la diaria manutención, y gastos en origen, donde millones de parientes dependen de sus remesas de dinero para comer, escolarizarse o dormir bajo techo. El drama del paro - desempleo- es doble entre los inmigrantes porque todos afrontan gastos en España, desde el alquiler o la compra de un piso hasta la diaria manutención, y gastos en origen, donde millones de parientes dependen de sus remesas de dinero para comer, escolarizarse o dormir bajo techo.
La crisis golpea a los inmigrantes más que a nadie: el enví­o de remesas de dinero desde España a sus familiares ha caí­do más de 600 millones en el último año. La mala situación económica repercute especialmente en paí­ses como Bolivia, Ecuador y Colombia

Casi cinco millones de personas en el mundo reciben las remesas que sus familiares emigrados enví­an desde España. Bolivia, es paí­s más beneficiado teniendo en cuenta que el dinero remesado a este paí­s latinoamericano supone el 10% de su producto interior bruto. Por primera vez desde 1990 se da por seguro un primer descenso en el dinero enviado desde España el pasado año 2.008.

Tal es la importancia de las remesas enviadas desde España, que suponen el 10% del Producto Interior Bruto de paí­ses como Bolivia, aunque en términos absolutos, son Ecuador y Colombia los paí­ses a los que llega más dinero. En el primer caso, sólo los enví­os españoles constituyen el cinco por ciento del PIB

La crisis esta golpeando fuerte a 780.000 inmigrantes registrados sin empleo en el cuarto trimestre de 2008, según la encuesta de población activa (EPA).

El drama del paro - desempleo- es doble entre los inmigrantes porque todos afrontan gastos en España, desde el alquiler o la compra de un piso hasta la diaria manutención, y gastos en origen, donde millones de parientes dependen de sus remesas de dinero para comer, escolarizarse o dormir bajo techo.

Hasta finales de 2007, la llegada creciente de inmigrantes al paí­s ha permitido una evolución positiva de las remesas. Así­, desde el año 2002 las estadí­sticas del Banco de España reflejan que las remesas de inmigrantes han ido creciendo de forma paulatina desde entonces.

Según las cifras de la institución gobernada por Miguel Ángel Fernández Ordóñez, en 2002 representaron 2.844 millones de euros, cifra que ascendió en 2003 a 3.475 millones, en 2004 a 4.189 millones, en 2005 a 4.936 millones, hasta los 7.059 millones en 2006 y hasta los 8.445 millones en 2007.

La recesión agravó el trance al reducir el enví­o de remesas desde España, que cayeron el año pasado hasta los 7.840 millones de euros desde los 8.445 millones de euros de 2007, según el Banco de España. La disminución fue especialmente dura en Bolivia, Ecuador y Colombia, y este año será mucho más pronunciada porque la destrucción de empleo continúa.

La población inmigrante latinoamericana vive angustiada con la posibilidad de perder el piso, los ahorros, la educación de sus hijos y los sueños. El progresivo desplome de las remesas afecta a las sociedades que las necesitan, vapuleadas todas por la pobreza, la informalidad laboral y la ausencia de oportunidades. La mayorí­a las dedica a la comida, las ropas y el alojamiento, y el eventual sobrante es invertido en vivienda, pequeños negocios, educación y salud, según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

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