Sanidad

Agresión

Un 64% de los trabajadores de los servicios de salud ha sido objeto de amenazas .o insultos en los centros. El 11% ha padecido agresiones fí­sicas

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12-04-2009
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Hasta un 64% de profesionales sanitarios ha sufrido amenazas e insultos en los centros, según un estudio elaborado por la Universidad de Zaragoza.
 El médico de familia Alfonso Casi, en el centro de salud de Lakuabizkarra, donde se ha implantado un dispositivo en los ordenadores, al igual que en otras consultas de Guipúzcoa y Álava, para evitar agresiones a sus profesionales ante el aumento de las conductas violentas de los pacientes en los últimos años. EFE/ADRIAN RUIZ DE HIERRO
El médico de familia Alfonso Casi, en el centro de salud de Lakuabizkarra, donde se ha implantado un dispositivo en los ordenadores, al igual que en otras consultas de Guipúzcoa y Álava, para evitar agresiones a sus profesionales ante el aumento de las conductas violentas de los pacientes en los últimos años. EFE/ADRIAN RUIZ DE HIERRO
Hasta un 64% de profesionales sanitarios ha sufrido amenazas e insultos en los centros, según un estudio elaborado por la Universidad de Zaragoza.
Según este estudio, que aparece de la Revista Internacional de Salud Ocupacional y Ambiental, las salas de urgencias son uno de los lugares donde más frecuentes son las agresiones al personal sanitario, poniendo de manifiesto la necesidad de proteger a los profesionales y la de atender al deterioro de la sanidad pública en España.
Casi un 60% de las agresiones tienen en su base los largos tiempos de espera a la que la gente está sometida. El resto, desacuerdos con la tramitación de bajas o con el tratamiento prescrito. Urgencias, tal como hemos venido analizando en estas páginas, cubre el vacío de la atención primeria en España. La mitad de los profesionales sanitarios de los servicios de urgencias admite haber sufrido algún tipo de violencia física en los últimos 12 meses y casi el 80% ha sido insultado o amenazado, según el estudio aragonés, que resalta como la tasa de agresiones es mayor que la que se podría esperar en áreas más conflictivas. En psiquiatría, un 29% del personal reconoció haber sido golpeado.
    Una fugaz visita por los titulares sobre las agresiones a personal sanitario nos da cuenta del auge de este fenómeno. En los últimos años se triplica o duplica los insultos, amenazas o agresiones físicas. Para muchos médicos la medida disuasoria de castigar como atentado las agresiones al personal sanitario no funciona.
    Según una investigación llevada a cabo en Cataluña, dos tercios de los médicos encuestados resaltan la merma en la calidad de la asistencia que propician las agresiones. El médico pasa a practicar una medicina defensiva, haciéndose más complaciente con demandas inapropiadas de los pacientes, reducen el tiempo de visita de los pacientes potencialmente conflictivos.
Proteger al médico es necesario, tenga o no confianza en él el enfermo. No se puede herir ni matar al que tiene que curar. Y proteger a los enfermos es otra necesidad social de primer orden. El auge de las agresiones se produce paralelo al auge de las denuncias contra profesionales de la salud por presuntas negligencias. Sin duda, el deterioro de la sanidad pública está llevando a situaciones no deseadas por nadie, pero que inevitablemente van creando el efecto bola de nieve. Se deja deteriorar la sanidad pública, se deteriora, se dice que se deteriora y se sigue deteriorando. El goteo de paso a la sanidad privada es constante. Eso sí, quien puede.
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