Corresponsalí­a Asturias.

¿Ayudar a los autónomos o liquidarlos?

¿Porqué los pequeños y medianos empresarios pagan un 30% de sus modestos beneficios mientras las grandes fortunas pagan tan solo un 1%?

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11-04-2009
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Los autónomos, pequeños y medianos empresarios, dan un 90% del trabajo de nuestro país. Un tejido empresarial dividido en pequeñas células, que dan la mayoría de los trabajos y que en esta crisis quedan tocados y muchos de ellos hundidos. La tendencia en la crisis es que muchas de estas pequeñas empresas echan el cerrojo por diversas cuestiones, pero hemos de analizar cual es la contradicción principal para despejar la cuestión y tener de esta forma en la mano las medidas para solventar las dificultades para que este gran motor cargue pilas y siga dando riqueza y empleo.
 
En Asturias se ha aprobado un subsidio de 1 400 euros para aquellos autónomos que decidan cesar de su actividad. Estos 1 400 euros van acompañados de diferentes medidas consistentes en cursos dirigidos a la reinserción laboral. Es una medida impensable en esta crisis el potenciar el cierre de lo que es un gran potencial castigado y atado de pies y manos y que lo que hay que plantearse son medidas que solucionen las dificultades, pero claro, plantearse las cosas de esta forma hace que el dedo apunte hacia otro lugar.
 
¿Porqué los pequeños y medianos empresarios pagan un 30% de sus modestos beneficios mientras las grandes fortunas pagan tan solo un 1%? Un sistema tributario que se basa en la concentración de grandes fortunas a base de estrangular los escalafones más bajos que en este caso son los que nutren al país de puestos de trabajo, y de un porcentaje recaudatorio desigual. Las medidas subsidiarias como esta subvención de 1 400 euros que además se acompaña de cursos que al estado le suponen un gasto, no solo suponen un endeudamiento mayor en las cuentas del estado, también supone castrar una fuerza generadora de puestos de trabajo, y estas medidas subsidiarias cumplen el papel de borrar este reparto desigual, por eso necesitan gastar dinero para que no se cuestione, su 1%, el de las grandes fortunas.
 
Si cambiamos los principios de esta escala recaudatoria la cosa cambia. Lo lógico es que quién más tenga que más pague, de esta forma si podemos dar un impulso a las pequeñas empresas, no solo eso, con una escala de impuestos en la que pague más el que tenga más podemos también generar un ahorro que se pueda invertir en economía productiva.
 
Zapatero habla de potenciar la economía y el consumo, sin embargo, las medidas que propone suponen una línea liquidadora y de empobrecimiento del país. En cada región se concretan de una forma, pero la línea que se sigue es la de liquidación y estrangulamiento de la pequeña y mediana empresa. ¿Cursos de reinserción laboral para autónomos que han sacado adelante sus empresas por un mínimo de seis años ininterumpidos con todas las dificultades? Porque la subvención se le podrá conceder a los que cumplan este requisito y acepten estos cursos, sin embargo, es un disparate en toda regla, pero todo vale mientras a las grandes fortunas y la gran banca no se le cuestione ni un ápice de su actividad. ¿Dónde han ido a parar los 200 000 millones de euros inyectados a la banca? Porque desde luego que a conceder créditos a un interés bajo para que estos autónomos puedan sacar adelante sus negocios no han ido, y para solventar los problemas de familias con hipotecas abusivas tampoco, de manera que ¿A quién quieren engañar? ¿Acaso no hay dinero? Riqueza si que hay, lo que ocurre es que está en manos de quien tiene a sus gestores en el gobierno ¿Puede Zapatero ponerle a su jefe Botín una medida por la que él y sus consejeros no puedan cobrar más de 10 000 euros? Desde luego, Zapatero no lo va ha hacer, ya que se trata de su jefe, pero claro que se puede. Organizar una alternativa contra la crisis, independiente de la banca y los monopolios es una cuestión fundamental si queremos que la crisis se salde en beneficio de una gran mayoría, de un 95% de la población, incluso podría ser un porcentaje mayor, y es ahí donde está la batalla que nos permite darle la vuelta a la crisis cambiando el sistema económico en beneficio de la producción de riqueza y empleo al servicio de la gran mayoría.
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