Elecciones en Argelia

Buteflika ¿fraude o imbatible?

El actual mandatario compitió contra dos aspirantes de filiación nacionalista, otros dos de tendencia islamista moderada y Hanoune.

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10-04-2009
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Un titular del diario argelino El Watan resume a la perfección la situación en ese paí­s del Magreb: "Elección plural, candidato único". Y es que si bien el presidente Abdelaziz Buteflika compite con otros cinco candidatos por el voto de 20,6 millones de argelinos, ninguno tiene el peso y los recursos necesarios para ser verdaderos contrincantes. Un titular del diario argelino El Watan resume a la perfección la situación en ese paí­s del Magreb: "Elección plural, candidato único". Y es que si bien el presidente Abdelaziz Buteflika compite con otros cinco candidatos por el voto de 20,6 millones de argelinos, ninguno tiene el peso y los recursos necesarios para ser verdaderos contrincantes.
Las autoridades comiciales de Argelia reportaron una tasa de participación en la elección presidencial de hoy del 74 por ciento, con cifras a favor del mandatario Abdelaziz Bouteflika en los primeros conteos extra oficiales.

Fuentes del ministerio del Interior indicaban al final de esta jornada que la participación rebasaba el 74 por ciento, incluido el sufragio en el extranjero, y dijo que este viernes a primera hora darí­a cifras oficiales, citó la Agencia Algerina de Prensa.

El hecho de que el mandatario, de 72 años de edad, se haya enfrentado a otros cinco aspirantes con poca penetración entre la población, prefiguraba que la balanza se inclinarí­a a su favor, señalaron analistas.

El actual mandatario compitió contra dos aspirantes de filiación nacionalista, otros dos de tendencia islamista moderada y Hanoune.

Sin embargo se dijo que los opositores se vieron boicoteados desde el proceso propagandí­stico, debido a que sus carteles fueron poco visibles en comparación a la campaña que desarrolló el mandatario.

Entre las promesas de campaña de Bouteflika destacó un gasto de 150 mil millones de dólares en proyectos de desarrollo para crear tres millones de empleos, y el énfasis en factores que le permitan restaurar la estabilidad en Argelia.

Sus crí­ticos dicen que se está valiendo de la renovación de la violencia de los militantes islámicos para enmascarar los graves problemas de pobreza, alto desempleo y corrupción que se vive en el paí­s.

En el poder desde 1999, Bouteflika, que se presentó como candidato independiente, espera que los argelinos le sigan recordando como una pieza fundamental del proceso de reconciliación iniciado hace una década en Argelia, el cual terminó con la guerra entre el gobierno e islamistas.

En 2004, Bouteflika renovó su mandato con el apoyo del 83 por ciento de los votantes.


Un total de casi 20 millones de votantes emitirán sus votos en los 47.000 centros electorales que abrieron sus puertas a las 08:00 hora local (0700 GMT) y que cerrarán a las 19:00 hora local (1800 GMT).

Unos 100 observadores de la Unión Africana, 85 enviados de la Liga Arabe, seis de la Organización de la Conferencia Islámica y varios observadores internacionales supervisarán el proceso electoral, que se celebra cada cinco años, según la agencia oficial de noticias APS.

Bouteflika es el candidato con más opciones de ganar las elecciones, para lo que serí­a su tercer mandato en el segundo mayor paí­s de Africa, gracias a sus logros conseguidos a la hora de restaurar la estabilidad nacional, desarrollar la economí­a y mejorar la imagen de Argelia durante los 10 años que ha ostentado el cargo.

La lí­der del Partido de los Trabajadores, Louisa Hanoune, de 55 años de edad y la única candidata mujer, se considera la principal rival de Bouteflika.

Los otros candidatos son Mohamed Djahid Younsi, lí­der del Partido Islamista El Islah; Moussa Touati, de 56 años de edad, lí­der del Frente Nacional Argelino; Ali Fawzi Rebaine, de 54 años de edad, lí­der del Partido Ahd 54, y el candidato independiente Mohamed Said Belaid, de 62 años de edad.


Cuatro personas, tres miembros de los denominados Grupos de Legí­tima Defensa (milicias civiles armadas por las autoridades) y un militar, han muerto en lasúltimas 48 horas en dos atentados terroristas perpetrados en las provincias de Jijel y de Bouira, en el este de Argelia, informaron fuentes locales.

Unidades de refuerzo del Ejército se desplazaron a la zona apoyados por helicópteros de combate y desplegaron una operación de búsqueda para encontrar el rastro del comando, sin resultados hasta el momento. Según las mismas fuentes, el grupo responsable del ataque es el mismo que mató a 9 guardias de seguridad privados de la compañí­a eléctrica argelina Sonelgaz el pasado 24 de febrero en la localidad de Ziama Mansouria, en la misma provincia de Jijel. Además, un soldado murió el martes en la localidad de Maala, en la provincia de Bouira de la región de la Cabilia, tras la explosión de una bomba al paso de un convoy militar del que formaba parte.

El presidente Buteflika utiliza como programa el balance de sus diez años en el poder prometiendo estabilidad y continuidad para "una Argelia fuerte y serena". El mandatario argelino ofrece también un nuevo plan de desarrollo de 150.000 millones de dólares, la construcción de un millón de viviendas y la creación de tres millones de puestos de trabajo. En un paí­s con una tasa de desempleo de 11,3%, sobre todo entre los jóvenes, que buscan emigrar masivamente, se trata de un argumento indispensable. Sin embargo, hay dudas sobre la capacidad del Gobierno para financiar programas sociales con el precio del petróleo en caí­da libre, principal riqueza del paí­s.

Otro de los caballos de batalla de Buteflika es la "reconciliación nacional". Para ello, no dudo en evocar una "eventual" amnistí­a general "si el pueblo así­ lo consiente" para islamistas aún en activo. Su polí­tica en ese sentido ha permitido ya en los últimos años que miles de islamistas se rindan después de una era de violencia que desde 1992 ha dejado al menos 150.000 muertos. De hecho, las elecciones se realizan bajo una estricta seguridad. Unos 160.000 policí­as han sido desplegados para la ocasión.
Una comisión de vigilancia de las elecciones y la participación de observadores extranjeros de la ONU, de la Unión Africana, de la Liga Árabe y de la Organización de la Conferencia Islámica deberí­an encargarse de avalar el resultado de los comicios.

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