Selección de prensa nacional

Relevo económico en España

A Elena Salgado le espera una difí­cil labor. El boom económico del paí­s, alimentado por unos baratos créditos de la eurozona que provocaron el aumento de precios y salarios, se ha esfumado

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09-04-2009
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No es habitual traer a esta sección artí­culos o editoriales de la prensa extranjera. Sin embargo, la atención que algunos medios internacionales han dado a la crisis de gobierno merecen algún comentario. El Financial Times británico dedica una de sus columnas editoriales al cambio de gobierno para centrarse, especí­ficamente, en el relevo al frente del ministerio de Economí­a.
 Relevo económico en España
No es habitual traer a esta sección artí­culos o editoriales de la prensa extranjera. Sin embargo, la atención que algunos medios internacionales han dado a la crisis de gobierno merecen algún comentario. El Financial Times británico dedica una de sus columnas editoriales al cambio de gobierno para centrarse, especí­ficamente, en el relevo al frente del ministerio de Economí­a.

Para el diario por excelencia de la City londinense, la paralización de los préstamos baratos al sistema financiero español procedentes de los bancos europeos (especialmente alemanes y franceses) y el estallido de la burbuja inmobiliaria, con su secuela de un aumento dramático del paro y de una morosidad que afecta de lleno a las pequeñas y medianas cajas, dibujan para España una crisis cuya magnitud “parece haber cogido al gobierno socialista por sorpresa”. Según el diario británico, las razones del relevo de Solbes están en su oposición a las medidas de expansión de la deuda pública y los planes de estímulo que Zapatero ha esgrimido hasta ahora como sus únicas armas para combatir la crisis. Sin embargo, pone también el acento en un punto que pese a ser suficientemente conocido en España, no ha aparecido en ningún análisis o valoración: la elección de Elena Salgado no obedecería, insinúa el diario de la City, a sus conocimientos de economía, sino a su probada capacidad de abanderar medidas impopulares y llevarlas implacablemente hasta el final sin importarle lo más mínimo ni las críticas ni la oposición de amplios sectores de la opinión pública, como hizo con la ley antitabaco. Ahora es el momento, dice el Financial Times, de que lo mismo que hizo con los fumadores, lo haga con los sindicatos.
 
Para el diario económico Expansión, por su parte, la crisis de gobierno menos de un año después de haber sido formado expresa el “intenso desgaste y la ausencia de pulso” del Gobierno. No cree, sin embargo, que este nuevo gobierno tenga tampoco mucho que ofrecer, al basarse sus cambios más importantes en nombres de la vieja guardia felipista o del aparato de partido. Credenciales que para el diario económico no son las más apropiadas “para combatir la recesión, recuperar el necesario liderazgo e insuflar confianza en la desmoralizada sociedad española”.
 
Algo similar, e incluso más radical, la opinión sobre el nuevo gobierno que ofrece A. García en el Diario de Cádiz. Para quien la remodelación es un cambio “a la desesperada”,  con un aire de estrategia final para tratar de torcer “el destino entrevisto: el adelanto electoral”.
 
 
 
Editorial. Financial Times
EL RELEVO ECONÓMICO EN ESPAÑA
 
A Elena Salgado le espera una difícil labor como nueva ministra de Economía. El boom económico del país, alimentado por unos baratos créditos de la eurozona que provocaron el aumento de precios y salarios, se ha esfumado. El sector inmobiliario español, importante fuente de puestos de trabajo durante el periodo de bonanza, se ha convertido en el emblema del final del ciclo de auge. Los pequeños y medianos bancos se han visto afectados por las secuelas, y se espera que los créditos incobrables se disparen y que el año que viene la tasa de paro alcance el 19% –casi el triple de la actual media europea–.
 
La magnitud de la crisis parece haber cogido al gobierno socialista por sorpresa. Frente a las previsiones del Banco de España, el Presidente José Luis Rodríguez Zapatero aún cree que la economía tocará fondo en el segundo semestre, y que comenzará a recuperarse el próximo año. El predecesor de Salgado ha perdido su cargo por atreverse a mostrar su desacuerdo con el plan de estímulo de Zapatero, por valor de 70.000 millones de euros, que podría elevar el déficit de España por encima del 8% del producto interior bruto este año –más del doble del límite establecido por la eurozona–.
 
Salgado debe mirar más allá de estos arreglos a corto plazo, y coger el toro por los cuernos. Es hora de abordar la baja competitividad de España. Durante los diez últimos años, la media de la inflación salarial ha alcanzado el 5% anual, mientras que la productividad creció a un ritmo de apenas el 1,5%. La gran cantidad de dinero fácil procedente de Bruselas y de los bancos nacionales ocultó este arraigado problema.
 
España no puede devaluar su divisa para estimular la demanda o aumentar la productividad –pero puede deflactar–. La recesión ya se ha encargado de realizar parte del trabajo preliminar. Los precios al consumo cayeron en marzo con respecto al mismo mes de 2008. Ahora, los salarios también deben rebajarse. Se puede empezar por reducir el número de trabajadores poco productivos y con salarios demasiado altos, incluso si con ello se aumenta la factura de la seguridad social. La mejor esperanza de Salgado, sin embargo, reside en flexibilizar más el mercado. Como ministra de Sanidad, se enfrentó a los fumadores y a los establecimientos de comida rápida. Ahora también debe domar a sus sindicatos.
FINANCIAL TIMES. 8-4-2009
 
 
 
 
 
Editorial. Expansión
UN GOBIERNO CON POCO NUEVO QUE OFRECER
 
Que apenas un año después de su victoria electoral Zapatero se vea abocado a un cambio ministerial de tal envergadura ilustra el intenso desgaste y la ausencia de pulso de un Gobierno en estado de shock desde hace meses.
 
No es una simple remodelación, sino una recomposición en toda regla. Un palmario reconocimiento del fracaso en tiempo récord de un mediocre Gobierno de diseño. Zapatero esgrime la necesidad de un “cambio de ritmo” y de afrontar un nuevo modelo económico.
 
La cuestión es si realmente las nuevas incorporaciones responden a esos retos. Más aún cuando los dos grandes desafíos, la recesión económica y la financiación territorial, los asumen Elena Salgado y Manuel Chaves, dos figuras que constituyen un decepcionante déjà vu del felipismo que pone en evidencia la precaria nómina de efectivos del socialismo actual.
 
No deja de ser paradójico que el nuevo hombre fuerte del Gobierno sea Chaves, con un perfil político declinante después de 19 años de gobierno clientelar que han dejado una Andalucía esclerotizada, en el furgón de cola regional y con una tasa de paro insoportable.
 
Zapatero le ha encargado la misión imposible de resolver el sudoku autonómico –no lo tendrá más fácil que Solbes mientras la caja siga vacía– y de lograr que todas las autonomías remen en la misma dirección para combatir la crisis, en un intento por revertir la centrifugación territorial y la fragmentación del mercado que él mismo favoreció.
 
El presidente ha premiado adhesiones y fidelidades. Como la de José Blanco, encargado de un ministerio eminentemente de gasto y agradecido como Fomento, aunque en manos de Magdalena Álvarez haya sido un auténtico quebradero de cabeza. Para Blanco puede ser una catapulta política para intentar recuperar el poder en Galicia.
 
También son premios la designación de González Sinde en Cultura, un guiño a los apoyos recibidos por los supuestamente intelectuales del clan de la ceja, y el nombramiento de una emocionada Trinidad Jiménez en un ministerio como el de Sanidad, vaciado de contenido en favor de las autonomías.
 
Lástima que el presidente haya desaprovechado la oportunidad de suprimir divisiones de gasto prácticamente sin funciones como los Departamentos de Vivienda e Igualdad.
 
Una vez desposeída la ministra Cristina Garmendia de la competencia en Universidades, sin dar tiempo a probar la efectividad de una iniciativa encaminada a imbricar la investigación, la universidad y la empresa –probablemente una de las mejores contribuciones para cambiar el modelo económico–, el Ministerio de Innovación debería tener un singular protagonismo en ese deseable cambio.
 
No se puede decir que en esta crisis de Gobierno haya un gesto de austeridad. Como guinda, es un sarcasmo que en medio de la recesión más grave desde la Guerra Civil, Zapatero se autodesigne ministro de Deportes.
 
Una táctica orientada a capitalizar desde La Moncloa los éxitos del deporte español, que no debe olvidarse se han fraguado en el ámbito profesional y privado, al margen de la acción política. En definitiva, no parece que este Gobierno, ciertamente de mayor peso político pero de cuestionable bagaje económico, sea el más apropiado para combatir la recesión, recuperar el necesario liderazgo e insuflar confianza en la desmoralizada sociedad española.
EXPANSIÓN. 9-4-2009
 
 
 
Opinión. Diario de Cádiz
A LA DESESPERADA
A. V. García
 
EL cambio de Gobierno arrastra un inquietante regusto a movimiento a la desesperada (...) El recurso de Zapatero de poner a jugar a los más veteranos y con más sólidos cargos dentro del partido (Manuel Chaves, José Blanco), o de ensayar cambios de posición con las pocos elementos aureolados (Elena Salgado), dota a la crisis de Gobierno de un aire de estrategia final para torcer el destino entrevisto: el adelanto electoral.

Otros cambios entrañan un riesgo desmesurado, como la cesión del Ministerio de Cultura a la presidenta de la Academia de las Ciencias y las Artes Cinematográficas, Ángeles González-Sinde, para que, desde la lealtad ideológica tantas veces manifestada por el gremio, afronte lo que ningún otro ministro socialista ha sido capaz de hacer, la elaboración de ley del Cine y la ofensiva final contra la piratería, esa especie de caja de Pandora con la que se suele tapar la ineptitud para adaptarse a las nuevas circunstancias.

No es casualidad que la remodelación se haya producido en un momento de doble y contradictoria fortuna: cuando las encuestas registran los niveles de apoyo más bajo al PSOE y pocas horas después de que Zapatero lograra uno de sus éxitos más buscados, el restablecimiento de la normalidad en las relaciones con Estados Unidos y, por extensión, la recuperación de cierto peso político en exteriores. Pero cuesta creer que el crecimiento diplomática compense el desgaste interno (...)

Un año es (...) apenas un cuarto de legislatura, pero el desajuste que ha experimentado el mundo, y España en particular, ha sido inmenso. En marzo de 2008 la recesión era un presentimiento que el nuevo Gobierno decidió ahuyentar con ardides supersticiosos y más bien ridículos (no pronunciar la palabra "crisis"). Zapatero confeccionó un Gobierno acorde con aquel tiempo relativamente optimista que, apenas unos meses después, fue cambiando de cariz hasta caer en el desaliento, esa postración que ahora ha forzado la jugada final y quizá a deshora.
DIARIO DE CÁDIZ. 9-4-2009
 
 
 
Opinión. La Vanguardia
MERETRICES POR EL PIB
José Abián
 
RESPIREN tranquilos porque la crisis económica no se prolongará en Europa más allá del 2012. No se trata de la previsión de un funambulista económico, cuyo crédito es similar al de algunas echadoras de cartas. La decisión está inspirada por el mismísimo Tribunal de Cuentas de la UE, que ha decidido que todos los países incorporen, a partir de ese año, a sus respectivos productos interiores brutos los ingresos derivados de la prostitución, el tráfico de drogas y el contrabando en general.
 
Los expertos calculan que el PIB europeo se disparará entre dos y tres puntos. Sepultada la banca de inversión y lanzados los activos financieros al vertedero de la crisis, recurriremos a meretrices, proxenetas, narcotraficantes, contrabandistas y a la mismísima red del engominado Paco Correa para que nuestro maltrecho sistema económico no entre en fase terminal. Sólo nos haría falta ver a animadoras en los parquets bursátiles y que los blanqueadores de capitales, defraudadores fiscales, traficantes de influencias y amantes del cohecho convirtieran las británicas islas Caimán en una inmensa casa de citas de la globalización. Todo sea por el PIB.
 
La flamante vicepresidenta económica, Elena Salgado, aún va a tener suerte, y no precisamente por la tenacidad que se atribuye a los tauro. Teniendo en cuenta que España es una de las principales puertas europeas de entrada de estupefacientes y que cada día ingresan en nuestras prisiones una media de 20 personas de mal vivir, la riqueza contable del país amenaza con reventar las tablas de Excel de los registros europeos si el Gobierno es capaz de encontrar al genio que registre ese dinero negro.
LA VANGUARDIA. 9-4-2009
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