Crónica desde Llodio

Minusválidos ante la crisis

La actual crisis está afectando con virulencia a los trabajadores cuya formación ha sido insuficiente y a sectores vulnerables, como los minusválidos.

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07-04-2009
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Un sector especialmente vulnerable es el de los trabajadores minusválidos que, a pesar de sus limitaciones acceden al mundo laboral "normal". La actual ley sobre valoración de minusvalí­as se ha endurecido, hasta el punto de que la pérdida de un ojo solamente se puntúa con un 14%. Un sector especialmente vulnerable es el de los trabajadores minusválidos que, a pesar de sus limitaciones acceden al mundo laboral "normal". La actual ley sobre valoración de minusvalí­as se ha endurecido, hasta el punto de que la pérdida de un ojo solamente se puntúa con un 14%.
    Cobrar una pensión de invalidez total o parcial es una batalla de antemano perdida contra los tribunales médicos y los legisladores, dejando en “tierra de nadie” a trabajadores que están condenados a someterse a condiciones de explotación que, ya insufribles para el obrero común, son especialmente duras para ellos, por un alado carne de cañón para el empresario y a la vez objetiva y blanco propicio para el mobbing y depredación de sus “compañeros” de trabajo, en una coyuntura en la que impera ahora más que nunca la ley del más fuerte.
 
    Además, las leyes que actualmente rigen la circulación de vehículos en ciudades tampoco son benevolentes. Un caso concreto se ha dado en Bilbao. Hace algunos meses un conocido mío, llamémosle José, había aparcado su vehículo en una plaza reservada a minusválidos, hasta que alguien dio el aviso a las autoridades municipales y la grúa se llevó el coche al depósito, teniendo que abonar 90 euros para poder recuperarlo.
    Días más tarde le llegó a su domicilio la multa de 120 euros que, obviamente, fue recurrida presentando el correspondiente documento de minusvalía psíquica, aunque no había acreditado la tarjeta especial de conductor minusválido que, según la actual ley, no le corresponde por conservar su movilidad corporal intacta. Aún siendo minusválido reconocido, el recurso ha sido desestimado a pesar de que José ya había tratado de solucionar la situación hablando con el agente de la policía municipal denunciante.
    La actitud chulesca de éste y la prepotencia bilbaína se han impuesto sobre las circunstancias personales de un trabajador en situación laboral precaria, a lo que hay que añadir su minusvalía “relativa”, que unas veces le perjudica para acceder a un puesto de trabajo y otras no le ayuda.
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