Alternativa Asturias.

Una energí­a limpia, un ahorro en la factura.

Un proyecto pionero basado en la utilización de "pellets" dan energí­a a 450 vecinos de Buenavista ahorrando en sus facturas.

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08-04-2009
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   El barrio Asturiano de Buenavista es un ejemplo de alternativa de ahorro basado en energía limpia y organizado en cooperativa vecinal proveyendo de calefacción a quince edificios. La alternativa se la plantearon 450 vecinos que encontraron en los “pellets” la opción no solo más barata, también es uno de los métodos más ecológicos que existen. No emite ningún tipo de gas ni vapor de agua, como si de una estufa de leña de nueva era se tratara, el método consiste en una caldera que funciona con estas pastillas compuestas de madera tratada y secada que abastece de calor con un coste que supone un ahorro de más de la mitad de lo que supondría el gasto de gasóleo.
 
  La alternativa se la plantearon estos vecinos en agosto del 2007, cuando el precio del gasóleo para caldera se elevaba a 50 céntimos el litro. Suponiéndoles un gasto anual de 450 000 euros. La opción de realizar las obras de instalación de dos calderas de Biomasa fue la que consideraron más oportuna. En un principio la aprobación de las obras no estaba clara por parte de la administración, pero una vez el proyecto cobró forma las obras comenzaron y en la actualidad significa una experiencia piloto muy significativa.
 
  El gasto de las pastillas de “pellets” supone el doble de kilogramos que de gasoil, pero mientras el gasoil en la actualidad cuesta 40 céntimos, el precio de los dos kilogramos de “pellets” que son necesarios para producir el equivalente del gasoil es de 12 céntimos. El ahorro supone que en cuatro años la instalación de las calderas y las obras realizadas está amortizado sin que sea necesario ninguna derrama para los vecinos, y a partir de este tiempo verán reducirse sus facturas a la mitad. Otra de las ventajas es que de momento el precio de este combustible ecológico no fluctúa, de manera que los gastos son fijos, y el abastecimiento de calefacción está asegurado, con el plus de saber que el medio ambiente también se beneficia de esta forma de energía limpia.
 
Desde luego es una experiencia piloto a seguir, que une ahorro, independencia energética y energía limpia. Con una inversión amortizable en un tiempo de cuatro años que permite que sea accesible de forma que en poco tiempo la inversión esté amortizada y el ahorro comience a ser considerable.
 
   Esta forma de energía ya es una realidad generalizada para uso doméstico de calefacción en países como Austria, Alemania, Dinamarca o Islandia donde la masa forestal permite que sea sostenible. Un plan para este tipo de energías podría dotarnos de una independencia energética brutal, las alternativas son múltiples, y aplicándolas adecuadamente en cada región conforme a los recursos de los que se dispone supondría un avance brutal en producción de energía limpia y propia.
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