Visita de Obama a Turquí­a

Cooptar a Turquí­a

La creciente influencia de Turquia en Asia Central es necesaria para la estrategia de EE UU, sobre todo en su principal frente Afganistán.

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07-04-2009
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El periódico turco Hurriyet afirma que el presidente Gül partió a Teherán con un mensaje de su homólogo estadounidense, Barack Obama, transmitido supuestamente durante la reciente estancia de la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, en Ankara.
 Ayer, en un discurso ante el Parlamento turco, Obama buscó a Turquí­a como aliado y al resto del mundo musulmán, asegurando que Estados Unidos “no está y nunca estará en guerra con el Islam”.(EFE)
Ayer, en un discurso ante el Parlamento turco, Obama buscó a Turquí­a como aliado y al resto del mundo musulmán, asegurando que Estados Unidos “no está y nunca estará en guerra con el Islam”.(EFE)
El periódico turco Hurriyet afirma que el presidente Gül partió a Teherán con un mensaje de su homólogo estadounidense, Barack Obama, transmitido supuestamente durante la reciente estancia de la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, en Ankara.
Durante su visita de dos dí­as a Turquí­a, Obama busca estrechar lazos con Ankara para asegurar una mayor cooperación del paí­s en las operaciones lideradas por el ejército estadunidense en Irak y Afganistán.

EE UU que con la visita de Hillary Clinton y la de Obama, hace un esfuerzo por restaurar a Turquí­a a su posición previa como aliado clave de Estados Unidos en la región. Las relaciones se agriaron después de que los turcos se negaran a unirse a la invasión de Irak de 2003 liderada por Estados Unidos. Además Ankara criticó a Washington por permitir a los separatistas kurdos establecerse en la región kurda del vecino Irak y desde allí­ lanzar ataques sobre su paí­s.

Ayer, en un discurso ante el Parlamento turco, Obama buscó a Turquí­a como aliado y al resto del mundo musulmán, asegurando que Estados Unidos "no está y nunca estará en guerra con el Islam".

Obama tocó temas polémicos como el genocidio de Armenia de 1915 y los derechos de la minorí­a kurda de Turquí­a. "Mis opiniones son públicas y no las he cambiado", dijo durante una conferencia de prensa con el presidente Abdula Gul, refiriéndose a su compromiso durante la campaña electoral por la presidencia de Estados Unidos de describir como un genocidio la matanza de los armenios durante la Primera Guerra Mundial.

La palabra que Obama no usó ayer fue "genocidio" y elogió a Turquí­a por llegar a un acuerdo con Armenia y por reabrir la frontera que estuvo cerrada desde la guerra de Armenia con Azerbaiján en 1993. Obama mostró el mismo cuidado en referirse a los kurdos turcos, elogiando las señales de mayor tolerancia oficial hacia ellos, como por ejemplo el canal de televisión en idioma kurdo. Pero luego rápidamente denunció a las guerrillas del PKK kurdo, contra las que el ejército turco peleó una larga guerra, como "terroristas".

El primer ministro turco, Recep Tayyipo Erdogan, ya habí­a mostrado su interés por llevarse bien con la nueva administración de Estados Unidos al retirar el veto de Turquí­a para el nombramiento del primer ministro danés, Anders Fogh Rasmussen, como secretario general de la OTAN. Turquí­a objetaba su nombramiento porque no se habí­a disculpado por las caricaturas del profeta Mahoma, publicadas en una revista danesa en 2005. Desde entonces, Rasmussen ha prometido ser más cuidadoso con las sensibilidades musulmanas, una promesa que probablemente tendrá que cumplir, a sabiendas de que Turquí­a tiene el ejército más grande en la OTAN, después de Estados Unidos.
Uno de los principales fracasos de George Bush cuando invadió Irak fue no convencer a los turcos de que le permitieran establecer una fuerza de invasión estadounidense en el paí­s. Durante los siguientes cinco años, Turquí­a llevó adelante polí­ticas más amigables con Irán, Rusia, Sudán y Hamas.

El presidente norteamericano Barack Obama en la visita pedirá al presidente Gül ser mediador "extraoficial" para el diálogo "extraoficial" con Irán.

La reunión que tubo lugar el 13 de marzo en Teherán de la cumbre de la Organización de Cooperación Económica, estructura que agrupa a los paí­ses del Asia Central y del Sur, la cual se ha convertido de hecho en una especie de "la OPEP del gas alternativa".

El periódico turco Hurriyet afirma que el presidente Gül partió a Teherán con un mensaje de su homólogo estadounidense, Barack Obama, transmitido supuestamente durante la reciente estancia de la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, en Ankara. La agenda de Gül en Teherán incluyo tanto las negociaciones con el mandatario iraní­, Mahmud Ahmadineyad, como un encuentro con el ayatolá Alí­ Jamenei, el lí­der espiritual de Irán.

La elección de Turquí­a como mediadora no es casual puesto que el paí­s ya se desempeñó en esta calidad, por ejemplo, en las negociaciones entre Siria o Israel, o cuando propuso a Armenia, Azerbaiyán, Georgia y Rusia crear una Plataforma de Seguridad en el Cáucaso del Sur.

Aparte de que Turquí­a pertenece a la OTAN y es tradicional social estratégica de EEUU, ha mejorado mucho últimamente sus relaciones con Irán. Los cancilleres de ambos paí­ses se entrevistaron en nueve ocasiones a lo largo del pasado año. El presidente iraní­, Mahmud Ahmadineyad, cumplió en 2008 una visita a Ankara y volvió a esta capital el próximo 15 de marzo, pocos dí­as después de recibir en Teherán a Abdullah Gül.

En estos últimos años, el Gobierno de Turquí­a se empeñó en mejorar su imagen en el mundo islámico, en particular, en Irán. La negativa turca de participar en la operación militar en Iraq y autorizar el uso del territorio nacional para los aviones de la coalición marcó el inicio de un deshielo en las relaciones entre los paí­ses del Medio Oriente y el antiguo centro del Imperio Otomán.
La reciente actuación del primer ministro turco, Tayyip Recep Erdogan, quien se retiró ostentosamente del Foro Económico de Davos para manifestar su protesta por la operación militar de Israel en la Franja de Gaza, también mereció a Ankara una ovación por parte de los paí­ses árabes.

El camino elegido por la nueva administración Obama y su polí­tica de "poder blando", es un giro completo al enfoque de EE UU en la zona. Turquí­a que mantuvo una posición cautelosa ante el conflicto de Georgia, en un gradual acercamiento a Rusia el año pasado y que veí­a en la ampliación de la OTAN una amenaza a sus intereses sobre el dominio exclusivo de la mar Negro y El Caucaso entre Turquí­a y Rusia.

Las constantes presiones de la administración Bush para imponer sanciones a Irán y aislarlo. Llegaron en 2007 a un punto álgido de conflicto con Ankara por la maniobra de EE UU en el área de influencia Turca en Asia Central Washington firmando un acuerdo con Azerbayán por el que, bajo la justificación de un diálogo sobre la seguridad energética de la región, se perseguí­a el objetivo de obstaculizar las exportaciones de gas y petróleo de Irán y Rusia.

Bajo esa argumentación, Turquí­a, que es además el cuarto receptor mundial de ayuda militar estadounidense, se veí­a obligada a renunciar a una de sus dos principales fuentes de aprovisionamiento energético, Irán, y a no aumentar sus compras a la otra, Rusia.

Su única opción pasaba por la compra del gas azerí­ y permitir las construcciones de un nuevo gaseoducto por la ciudad noreste de Erzurum y una tuberí­a de distribución, denominada Nabucco, que llevará el gas del Mar Caspio a Bulgaria, Rumania, Hungrí­a y Austria. Con la escusa de la independencia energética de Rusia por parte de Europa.

Ahora la creciente influencia de Turquia en Asia Central es necesaria para la estrategia de EE UU, sobre todo en su principal frente Afganistán. Las nuevas rutas de abastecimiento para las tropas de la OTAN en este paí­s. La búsqueda de un entendimiento con Irán para involucrarlo en la estrategia Afpak y su coalición internacional antitalibán. La colaboración de Turquí­a en la estabilidad de Irak ante la retirada de las tropas de EE UU, son las cuestiones principales para cooptar a Ankara.

Por tanto es necesaria una Turquí­a estable anclada a Europa, que establezca control sobre su área de influencia, aprovechando su acercamiento a Rusia e Irán. Sin dejar de ser el principal socio de la OTAN en la zona y correa de transmisión de la politica de EE UU en la zona.

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