Salud

Aceite de oliva virgen contra el cáncer

Se descubren propiedades anticancerí­genas del aceite de oliva en el principal paí­s productor mundial.

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22-01-2009
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El descubrimiento de las propiedades anticancerí­genas del aceite de oliva es una excelente noticia. Caso de prosperar, abre un horizonte excelente para nuestro paí­s y para los enfermos de cáncer. Lo mismo que las asociaciones de diabéticos se movilizaban para comprometer y ayudar a Bernat Soria y sus investigaciones con células madre, el desarrollo de lo que ahora es un resultado de laboratorio es de interés general. El descubrimiento de las propiedades anticancerí­genas del aceite de oliva es una excelente noticia. Caso de prosperar, abre un horizonte excelente para nuestro paí­s y para los enfermos de cáncer. Lo mismo que las asociaciones de diabéticos se movilizaban para comprometer y ayudar a Bernat Soria y sus investigaciones con células madre, el desarrollo de lo que ahora es un resultado de laboratorio es de interés general.
El equipo español dirigido por Javier Menéndez, del Instituto Catalán de Oncología, y Antonio Segura-Carretero, de la Universidad de Granada, ha identificado dos tipos de polifenoles del aceite extravirgen, lignanos y secoiridoides, activos contra el cáncer de mama. Aunque todavía es un resultado de laboratorio y no se pueden conseguir dosis activas con la cantidad de aceite de oliva que consumimos normalmente, es un asunto de máximo interés el desarrollo de este tipo de investigaciones. Se trata de sustancias que el cuerpo tolera y por tanto que tendrían, en principio, un efecto selectivo sobre las células cancerosas.

Los polifenoles son sustancias naturales que consumimos a través de nuestra dieta, en alimentos y bebidas como frutas, verduras y vino. Se les conoce por su efecto antioxidante y antitumoral (quercitina, uva negra). El mecanismo de acción de los ponifenoles del aceite de oliva es el de suprimir la sobre expresión del gen HER 2 en las células del cáncer mamario. El gen en cuestión codifica el receptor para el factor de crecimiento epidérmico humano. Este receptor, una proteína que se encuentra en la superficie de algunas células, es el sitio al que se une el factor de crecimiento epidérmico y hace que las células se multipliquen. Por ello es un factor que estimula el crecimiento del cáncer. Aunque es típico en ciertos tipos de cáncer de mama, el receptor está en concentraciones altas en otros muchos tipos de células cancerosas. Su presencia siempre da al cáncer un pronóstico peor.

Por tanto, aparte de sumar una evidencia más sobre lo saludable que es la dieta mediterránea, España podría convertirse en el principal productor de materia prima para nuevos medicamentos anticancerígenos basados en sustancias vegetales, o fotoquímicos. Medicamentos que, por otro lado, tendrían un efecto selectivo sobre las células cancerosas, lo que les daría una ventaja sobre los actuales tratamientos tóxicos o, como mínimo, permitiría reducir sus dosis.

¿Vendiendo la piel del oso antes de cazarla? Hay que ser cautelosos, ciertamente, ante unos resultados preliminares. Pero la perspectiva que se abre genera por sí un interés público que tiene que ser un factor de presión social a favor de que estos estudios se desarrollen, puesto que el hecho de que lo hagan o no también está sometido a intereses de otro tipo. La cautela no puede ser olvido. Y bien seguro que no nos vamos a olvidar de lo que hoy es tan sólo un titular de prensa.

Por cierto, otra de las cuestiones que ha puesto de manifiesto este estudio es que el proceso de refinado del aceite, en el que se utiliza calor o tratamientos químicos, hace que se pierdan estos polifenoles.  Contra el cáncer, tiene que ser virgen.
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