Incitando la división social

Inmigración, crisis y racismo... ¿Cómo?

"Crisis e inmigración" son dos palabras que cada vez con mayor frecuencia aparecen asociadas en los principales medios de comunicación españoles, ahora, se le añade otro componente: el "racismo".

0
0 votos
05-04-2009
Publicidad
A la asociación "crisis e inmigración" ahora se le añade otro componente en nuestros altavoces mediáticos: el "racismo". Aunque no siempre se afirmen cuestiones "polí­ticamente incorrectas", el sólo hecho de tratar la inmigración con este contenido -cuanto menos- "alarmista", consiguen generar una visión unilateral y sobredimensionada, cuando no, confusa y deforme. Como en el caso del artí­culo "Crisis y racismo, ¿ecuación inevitable?" publicado en el periódico El Mundo (03/04/2009); una vez más, el tí­tulo y la elección del tema incitan al enfrentamiento social.
 El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, quien asegura que la nueva Ley de Extranjerí­a no castigará la asistencia humanitaria a los inmigrantes ilegales. Auque en la nueva ley se penaliza con multa de hasta 10 mil euros acoger a un inmigrante sin papeles.
El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, quien asegura que la nueva Ley de Extranjerí­a no castigará la asistencia humanitaria a los inmigrantes ilegales. Auque en la nueva ley se penaliza con multa de hasta 10 mil euros acoger a un inmigrante sin papeles.
A la asociación "crisis e inmigración" ahora se le añade otro componente en nuestros altavoces mediáticos: el "racismo". Aunque no siempre se afirmen cuestiones "polí­ticamente incorrectas", el sólo hecho de tratar la inmigración con este contenido -cuanto menos- "alarmista", consiguen generar una visión unilateral y sobredimensionada, cuando no, confusa y deforme. Como en el caso del artí­culo "Crisis y racismo, ¿ecuación inevitable?" publicado en el periódico El Mundo (03/04/2009); una vez más, el tí­tulo y la elección del tema incitan al enfrentamiento social.
El artículo empieza por afirmar que “La crisis ha traído consigo recortes en ayuda humanitaria. Muchos culpan a los extranjeros de la mala situación económica.”

Pone en el punto de mira a los inmigrantes y alerta sobre una creciente situación potencial de “racismo” originado con la crisis.
Un conjunto de peligrosas valoraciones (medias mentiras y verdades a medias) que “dejadas caer” son ellas –no lo que ocurre en la sociedad- las que inducen a la desconfianza o el temor entre los inmigrantes y la sociedad española.

Por ejemplo dice: “Hay indicadores del Gobierno que señalan a la inmigración como motivo de la crisis, lo que puede ser utilizado para desviar la atención”.

Efectivamente el gobierno, principalmente del ministro de trabajo Celestino Corbacho, se esfuerzan en cada una de sus declaraciones públicas en asociar "la crisis" con "la inmigración".

Pero el citado artículo continua recogiendo opiniones, como las de organizaciones como SOS Racismo y los sindicatos, para finalmente sentenciar que “Políticas como las del Gobierno español y medidas como las del ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, que pretende reducir en un 30% los fondos dedicados a la integración de la inmigración, nos llevan directos a situaciones de xenofobia”.

¿Por qué nos conducen “directos a la xenofobia”? Una afirmación de este calibre y en absoluto falsa, no se explica en ninguna parte del reportaje.

En cualquier caso ¿no será más exacto decir que la reducción de las ayudas sociales por parte del gobierno va a generar más enfrentamiento y competencia social por las becas, las ayudas, las subvenciones…? Afectando los recortes, en primer lugar, a los inmigrantes.

Que si a esta medida le sumamos el clima de opinión del gobierno de que los inmigrantes agravan la crisis, se potencia la división y el enfrentamiento. Un clima de opinión vertido no por "racismo" sino para justificar las drásticas modificaciones a la Ley de Extranjería que, por ejemplo, penalizará hasta con 10 mil euros a quien acoja a un inmigrante sin papeles.


Pero, además, hablar de “racismo” oculta y confunde. Porque lo que busca el gobierno es enfrentar y dividir a la sociedad española y a los inmigrantes.

No es una estrategia nueva, es una política tradicional de las clases dominantes en época de crisis, fomentar la división entre los trabajadores: dividirlos por su origen, por su edad, por su género, por el tipo de contrato o por lo que sea.

Ante esto hay que contestar: “Española o extranjera una misma clase obrera”. Ante la crisis unidad de los trabajadores.

Es la banca, los monopolios y el gobierno a su servicio –no los inmigrantes- quienes nos han metido en la crisis y quieren hacérnosla  pagar a los trabajadores.

No se puede aceptar es que con cada vez mayor normalidad información tendenciosa que busca presentar a la inmigración como un potencial foco de conflicto y a la sociedad española como un “monstruo racista” que en cualquier momento va a despertar.

Una visión distorsionada que genera prevención y enfrenta a los inmigrantes con el conjunto de la sociedad  española.
¿Qué te ha parecido el artículo?
Publicidad