La desmantelación del régimen

La Ertzaintza, la policí­a del PNV

Al dí­a de hoy la Ertzaintza lleva cinco años sin detener a un etarra. Un aparato clave de estado que ha sido dominado por el PNV a través de sus cargos.

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05-04-2009
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La clave que durante estos años ha permitido al PNV tener dirección sobre esta institución han sido los mandos. Dependiente directamente del Ministerio vasco del Interior ha mantenido un modelo por designación respecto a los cargos de dirección y de jefatura de la división. La clave que durante estos años ha permitido al PNV tener dirección sobre esta institución han sido los mandos. Dependiente directamente del Ministerio vasco del Interior ha mantenido un modelo por designación respecto a los cargos de dirección y de jefatura de la división.
No había ninguna carrera para llegar a la cúpula policial, de manera que de los treinta comisarios, sólo doce ocupan puestos que les corresponde mientras dieciocho son los que se encuentran por encima de su puesto por libre designación.
 
Frente a un modelo que lo que prime sean los méritos y la profesionalidad, este modelo ha permitido la obediencia al Gobierno vasco y sus directrices. Si te salías de ellas te desplazaban y ya está. De esta manera muchos eran de carné y de batzoki.
 
Muchos esperan el cambio con grandes expectativas, por opinión política y otros muchos por supervivencia. La Ertzaintza ha estado con crudeza en la diana de ETA en los últimos años a la vez de haberse visto dirigidos por una línea de inmovilidad en ese terreno.
 
Una de las paradojas que muestra esta realidad, la cuenta un miembro del cuerpo al periódico El Correo “en las fiestas de Algorta de hace dos años apareció una pancarta con el lema “ETA mátalos” y el escudo de la Ertzaintza y ni siquiera se nos ordenó retirarla” Así se mantuvo dos días enteros hasta que la retiró la Policía Municipal, y después la detención de los responsables corrió a cargo de los nacionales.
                                                                                    
El próximo Gobierno tiene en sus manos la transformación de este aparato, en convertirlo en un aparato eficaz donde la principal máxima sea la lucha contra el terrorismo de ETA. La principal transformación como hemos ha apuntado debe ser en toda la renovación de cargos uno por uno fieles al régimen anterior. No son cargos legítimos. Alcanzar el poder del ejecutivo no aportará grandes trasformaciones sino transforma las piezas fundamentales de las que se ha valido el Gobierno anterior para mantenerse en el poder durante treinta años.
 
Que el aparato tenga una línea y unos objetivos claros, y la llegada a los altos mandos se dote de objetividad, por méritos en la consecución de esos objetivos. Los aparatos de poder nunca son autónomos de las clases que están en el poder, pero si es fundamental lograr una cierta autonomía en un objetivo tan fundamental como es la lucha contra ETA. De lo contrario les convierte objetivamente en cómplices del asesinato, de la amenaza y del terror.
 
Es escalofriante, tal como cuenta la misma fuente de El Correo, conversaciones donde se escucha “estos no van a aguantar cuatro años, así que cuidado”. Claro mensaje de los que usan el fascismo para gobernar.
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