Guerra en Sri Lanka

Sri Lanka la matanza continúa

Debido a su declarado objetivo derrotar a los rebeldes independentistas de los Tigres Tamiles, esta malévola equiparación de civiles y terroristas parece indicar que el gobierno de Sri Lanka está a punto de cometer lo que podrí­a terminar en un

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04-04-2009
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Ya han sido asesinadas varias miles de personas. Miles más están gravemente heridas. Los escasos informes de testigos de primera mano que han salido son descripciones de una pesadilla del infierno. Ya han sido asesinadas varias miles de personas. Miles más están gravemente heridas. Los escasos informes de testigos de primera mano que han salido son descripciones de una pesadilla del infierno.
El horror que se desenvuelve en Sri Lanka es posible debido al silencio que lo rodea. Lo que allá ocurre casi no se registra en los medios en India o, de hecho, en la prensa internacional. Es un asunto muy preocupante que esto sea así­.

A partir de la poca información que se filtra, parece que el gobierno de Sri Lanka utiliza la propaganda de la guerra contra el terrorismo para encubrir el desmantelamiento de toda semblanza de una democracia en el paí­s y cometer indescriptibles crí­menes contra el pueblo Tamil. Basándose en el principio de que todo Tamil es un terrorista hasta que se pruebe lo contrario, las áreas civiles, hospitales y refugios son bombardeados y convertidos en zonas de guerras. Cálculos confiables estiman el número de civiles atrapados en más de 200 mil personas. El ejército de Sri Lanka avanza, armado con tanques y aeronaves.

Mientras, según informes oficiales, se han establecido varios pueblos que viven de la asistencia gubernamental para albergar a tamiles desplazados, en los distritos de Vavuniya y Mannar. Según un informe publicado en The Daily Telegraph (14 de febrero de 2009), estos pueblos serán centros de detención para todos los civiles que huyen de los enfrentamientos.

El ex ministro del exterior de Sri Lanka Mangala Samaraveera le dijo a The Daily Telegraph: Hace unos meses, el gobierno comenzó a fichar a todos los tamiles en Colombo, alegando que podí­an ser una amenaza para la seguridad; pero esto podrí­a ser explotado para otros propósitos, como los nazis en los años 30. Básicamente, va a etiquetar a toda la población civil Tamil como potenciales terroristas.

Debido a su declarado objetivo derrotar a los rebeldes independentistas de los Tigres Tamiles, esta malévola equiparación de civiles y terroristas parece indicar que el gobierno de Sri Lanka está a punto de cometer lo que podrí­a terminar en un genocidio.
Según un cálculo de Naciones Unidas, ya han sido asesinadas varias miles de personas. Miles más están gravemente heridas. Los escasos informes de testigos de primera mano que han salido son descripciones de una pesadilla del infierno.

En Sri Lanka, los medios de comunicación libres son prácticamente inexistentes. Y continúa, y habla sobre los escuadrones de la muerte y los secuestros en camionetas blancas, que han hecho que la sociedad se paralice del miedo. Parece que el gobierno no quiere testigos, se ha metido en una ofensiva a sangre y fuego para acabar con Los Tigres Tamiles que le esta llevando al genocidio.

Las voces disidentes, incluyendo a varios periodistas, han sido secuestradas y asesinadas. La Federación Internacional de Periodistas acusa al gobierno de Sri Lanka de utilizar una combinación de leyes antiterroristas, desapariciones y asesinatos para silenciar a los periodistas.

En Tamil Nadu, La provincia de India de mayorí­a Tamil, la guerra en Sri Lanka ha nutrido pasiones que llevaron a que más de 10 personas se inmolaran. La ira y la angustia públicas, mucha de la cual es genuina, aunque una parte es obviamente cí­nica manipulación polí­tica, se ha convertido en tema electoral.

Así­ que mientras la matanza continúa, mientras decenas de miles de personas son encerradas en campos de concentración, mientras más de 200 mil personas enfrentan una hambruna y está a la espera de un genocidio, desde esta gran nación hay un silencio sepulcral.

Es una colosal tragedia humanitaria. El mundo debe tomar cartas en el asunto. Ahora. Antes de que sea demasiado tarde.

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