Los intereses de Prisa en Venezuela

Victimizar al ladrón

La Fiscalí­a acusa de enriquecimiento ilí­cito al alcalde de Maracaibo, quien fue candidato en los comicios presidenciales de 2006, y el pasado 19 de marzo solicitó a la Justicia que ordene su arresto a la policí­a, algo que no ha ocurrido hasta

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01-04-2009
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PRISA posee allí­ inversiones cruzadas con el grupo Cisneros, que con la cadena Venevisión por bandera constituye el mayor grupo mediático del paí­s. PRISA posee allí­ inversiones cruzadas con el grupo Cisneros, que con la cadena Venevisión por bandera constituye el mayor grupo mediático del paí­s.
El constante sonsonete de los medios de comunicación Venezolanos presentándonos a un prófugo de la Justicia y presunto corrupto como Rosales como una especie de Robin Hood moderno, frente a las autoritarias instituciones de Venezuela. Un perseguido que se tiene que esconder de la justicia por falta de garantí­as, inmerso en una persecución personal del presidente Hugo Chávez.

Es la escusa perfecta para impedir la acción de la justicia y a la vez sembrar dudas sobre la democracia y las instituciones del estado.
La Fiscalí­a acusa de enriquecimiento ilí­cito al alcalde de Maracaibo, quien fue candidato en los comicios presidenciales de 2006, y el pasado 19 de marzo solicitó a la Justicia que ordene su arresto a la policí­a, algo que no ha ocurrido hasta el momento.

El ministro de Información Chacón denunció que "(a Rosales) lo quieren victimizar polí­ticamente". "No es una cuestión polí­tica, es una cuestión referida a la corrupción, si es inocente que lo demuestre ante el tribunal", afirmó.

Entre otras denuncias que se presentaron contra Rosales el año pasado se menciona que cedió una concesión de más de 300 vehí­culos en condición de donaciones. Sin embargo, estos automóviles fueron utilizados para actividades privadas. Rosales constituyó empresas en Miami, Estados Unidos, cuyos activos superan los 11 millones de dólares.

Que los medios de comunicación del grupo Cisneros en Venezuela hayan alentado, esta visión de la oposición no es de extrañar representan a la vieja Oligarquí­a Venezolana, que constantemente ve peligrar sus intereses con el avance de, la revolución Bolivariana de Hugo Chávez.

Pero que medios de comunicación en España y sobre todo El Paí­s, a diario tengan su punto de mira en criticar al gobierno de Hugo Chávez, faltando a la verdad en los hechos. Presentando hasta la saciedad cualquier medida del gobierno Venezolano o cualquiera de las instituciones de el estado como la justicia, como la imposición de la dictadura populista, desprestigiando constantemente sus instituciones. Responde a unos intereses concretos.

PRISA posee allí­ inversiones cruzadas con el grupo Cisneros, que con la cadena Venevisión por bandera constituye el mayor grupo mediático del paí­s. En 1996 Cisneros se hizo con un 6,9% de Ví­a Digital, una plataforma que terminó integrada en Sogecable. A ello se suma el nexo de unión entre ambos que constituye el grupo empresarial Valores Bavaria. Cisneros es uno de los socios estratégicos de esta compañí­a, a través de la cual tiene presencia en el Grupo Latino de Radio, el holding en el que, con un 87% de acciones, Prisa agrupa toda su actividad radiofónica fuera de España. Y Bavaria reaparece en Caracol Radio, cadena lí­der de Colombia donde Polanco posee el 19% de acciones.

En cuanto a sus contenidos, el socio de Prisa en Venezuela está lejos de ser un ejemplo de objetividad. Su canal televisivo, Venevisión, no sólo constituye uno de los pilares de la oposición a Chávez. También ha sido denunciada por su implicación directa en el intento de golpe de estado de abril de 2002. Los grandes medios del grupo mantienen desde entonces una guerra abierta contra el gobierno. En este enfrentamiento, los intereses comunes con Cisneros hacen que a Prisa no le cueste decidir en qué trinchera situarse.

En consecuencia, Venezuela y Bolivia se han convertido en el blanco prioritario de sus crí­ticas. Artí­culos y editoriales de El Paí­s cargan en contra Chávez y Evo Morales. En ambos casos, el rigor informativo se repliega ante los intereses empresariales

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