China y el dolar

Obama ante el G-20

China, la única economí­a importante que sigue creciendo con fuerza en el mundo, está siendo extraordinariamente franca y abierta en su desafí­o a Estados Unidos como lí­der del orden financiero global.

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29-03-2009
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No obstante, Wen Jiabao destacó que EEUU sigue siendo la mayor economí­a del mundo y que China está "observando de cerca" los efectos de las polí­ticas adoptadas por el presidente estadounidense, Barack Obama.
 Obama comienza esta semana un periplo crucial para la polí­tica exterior de los EE UU, que culmina en la reunión del G-20.(EFE)
Obama comienza esta semana un periplo crucial para la polí­tica exterior de los EE UU, que culmina en la reunión del G-20.(EFE)
No obstante, Wen Jiabao destacó que EEUU sigue siendo la mayor economí­a del mundo y que China está "observando de cerca" los efectos de las polí­ticas adoptadas por el presidente estadounidense, Barack Obama.
Con la continua compra de tí­tulos del Tesoro norteamericano por parte del paí­s asiático, sus fuerzas se equiparan dentro del G-20 y la lucha se dará en torno a las propuestas para el tema clave de la póxima Cumbre en Londres: la crisis y el rediseño del mapa financiero internacional.

Ambos paí­ses coinciden en la necesidad de una mayor regulación; pero mientras los Estados Unidos reclaman más estí­mulo fiscal, China propone la reforma del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del sistema monetario, de hecho tiempo atrás cuestionó -junto a Rusia y Brasil- que el dólar siga siendo la moneda de reserva.

Por todo eso, China es el gran actor en la agenda del presidente Barak Obama y presenta un gran desafí­o para las relaciones internacionales de los Estados Unidos.

Si EE.UU. no asume sus responsabilidades y no ayuda a resolver la crisis global que estamos viviendo, dejaremos de ser el poder financiero dominante. Si el sistema financiero global se cae, China será la ganadora". En ví­speras de la Cumbre del G-20 que se hará en Londres, la advertencia que hizo George Soros la semana pasada fue contundente.

Los planes que está instrumentando para sacar a EE.UU. de la crisis han sido muy cuestionados. "Son un camino hacia el infierno", dijo el presidente de turno de la UE, el checo Mirek Topolanek. Muchos europeos están de acuerdo.

El gran temor es que el costo multimillonario de esos planes acentúe el abultado déficit estadounidense y eso genere una inflación como la que vivió Alemania durante le República de Weimar. Por eso, el presidente francés Nicolas Sarkozy y la canciller alemana Angela Merkel ponen el acento no sobre los paquetes de estí­mulo sino sobre la necesidad de regulaciones más firmes. Nadie espera que la Cumbre resuelva estas diferencias. La expectativa es que el único acuerdo gire en torno a la necesidad de reforzar el FMI. Según Obama, "el G-20 deberí­a desplegar de inmediato recursos para estabilizar los mercados emergentes, impulsar la capacidad de asistencia del FMI en la emergencia y ayudar a que los bancos regionales de desarrollo aceleren el crédito".

China ha contado con demasiados bonos del dolar, lo que la ha expuesto al riesgo de EEUU. Hasta enero de 2009, posee bonos del Tesoro estadounidenses por valor de 739.000 millones de dólares en contraste con los 535.000 millones de dólares registrados en junio de 2008. Sin embargo, el gobierno estadounidense ha puesto la demanda de la economí­a interna por encima de los intereses de sus acreedores, lo que ha hecho a China preocuparse de que la posible inflación monetaria le obligue a pagar caro.

El gobernador del banco central chino Zhou Xiaochuan ha emitido una señal fuerte al expresar su deseo de poner fin a la época del dólar. No se trata de una amenaza. Zhou propuso usar una moneda de reserva para contrarrestar la posición del dólar, dice The Financial Times. Los siguientes son estractos de la nota del rotativo inglés publicada el miércoles bajo el tí­tulo de "China planea poner término a la epoca del dólar":

"Le prestamos una enorme cantidad de dinero a Estados Unidos", alegó Wen Jiabao, "y para ser honesto, estoy un poco preocupado". En tanto que mayor acreedor de ese paí­s, China tratará de "evitar los riesgos" y salvaguardar sus propios intereses, aseguró.

"Hemos prestado una enorme cantidad de dinero a EEUU, por lo que, ciertamente, estamos preocupados sobre la seguridad de nuestros activos. Efectivamente tengo algunas aprehensiones", dijo Wen en respuesta a una pregunta. Exhortó a Estados Unidos a "mantener su credibilidad, cumplir con sus compromisos y garantizar la seguridad de los activos chinos".

No obstante, Wen Jiabao destacó que EEUU sigue siendo la mayor economí­a del mundo y que China está "observando de cerca" los efectos de las polí­ticas adoptadas por el presidente estadounidense, Barack Obama.

China ha dejado en claro su aspiración: quiere un dólar estadounidense estable e incluso ha defendido la creación de otra moneda mundial paralela. Beijing se opone al proteccionismo y está exigiendo que se le presten más oí­dos sobre cómo se regulan los sistemas financieros y cómo se rescatan, mientras se abstiene de hacer cualquier promesa de nuevos planes de rescate o estí­mulo en su propio suelo.

China, la única economí­a importante que sigue creciendo con fuerza en el mundo, está siendo extraordinariamente franca y abierta en su desafí­o a Estados Unidos como lí­der del orden financiero global.

En su segundo reproche al liderazgo estadounidense en una semana, el gobernador del banco central chino, Zhou Xiaochuan, aseguró que la rápido respuesta de China a la fase de contracción económica internacional -incluyendo un paquete de estí­mulo equivalente a 586.000 millones de dólares -ha demostrado la superioridad de su sistema polí­tico.

En ese contexto, la reunión de Obama con el presidente chino Hu Jintao, será sin duda uno de los eventos más importantes. China se habrí­a pronunciado en favor de abandonar el dólar como moneda de reserva para presionar a EE.UU. sobre la necesidad de que mantenga su mercado abierto a los productos chinos.

Hasta ahora, China ha estado jugando un juego fijado por otras potencias. Ahora China quiere ser parte del temario o de la fijación de las reglas, empezando por cuestionar el reparto de poder y decisiones en el FMI.

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