Reportaje: Autónomos y PYMEs contra la crisis

Concentración en Madrid: un primer paso

Crónica de la primera manifestación empresarial y de autónomos en España contra la crisis

0
0 votos
26-03-2009
Publicidad
La primera manifestación unitaria de autónomos y pequeña y mediana empresa ha reunido alrededor de mil personas en la plaza de Neptuno hoy, jueves 26 de marzo, que se han trasladado a las puertas del parlamento. Ha sido un primer paso.
 (Efe)
(Efe)
La primera manifestación unitaria de autónomos y pequeña y mediana empresa ha reunido alrededor de mil personas en la plaza de Neptuno hoy, jueves 26 de marzo, que se han trasladado a las puertas del parlamento. Ha sido un primer paso.
    Han sido mil, a pesar de que las asociaciones convocantes, la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) y las patronales de pymes de Cataluña (Pimec) y Baleares (Pimeb), más las que se adhirieron, hasta 700, representan en España a más de millón y medio de autónomos y pequeños empresarios. Y de esto habrá que sacar conclusiones para próximas convocatorias. Tal como ha afirmado el presidente de ATA, “es la primera manifestación empresarial en España y no tenemos experiencia”.

     Pero han sido mil en unas condiciones de convocatoria que todo el mundo calificaba como poco de insuficientes. Dificultades a las que se ha sumado la pronta respuesta del gobierno convocando durante los días anteriores a la concentración a las asociaciones convocantes para neutralizar su convocatoria, declarando que iba a atender a sus reclamaciones.

    A pesar de que un pequeño grupo tomara la iniciativa, al grito de “Zapatero dimisión” para llegar a las escaleras del congreso, la consigna no fue ni mucho menos coreada más que por una pequeña parte de la concentración. Le dio fuerza el hecho que el acto en sí no era un acto reivindicativo sino presencial en su propia convocatoria. Es más, el propio presidente de ATA se ha disculpado ante la Policía por el hecho de que el grupo en cuestión rompiera el cordón policial, justificando los hechos en la inexperiencia de ATA a la hora de organizar este tipo de actos. Y tiene razón. La manifestación estaba convocada como concentración pacífica y sin pancartas, lo cual se ha acabado convirtiendo en que no habían ni consignas unitarias ni pancartas (con algunas excepciones) que expresaran abiertamente la composición plural de la manifestación, que abarcaba desde el gremio de carpinteros catalanes hasta los autónomos de córdoba,  pasando por la asociación de comerciales de Burgos y otras más. Abundaban los autónomos que se manifestaban por libre, valga la redundancia. Todo esto sumado al hecho de que la manifestación estaba convocada un día laborable, en unos tiempos en que son pocos los autónomos que se pueden permitir el lujo de dejar de trabajar, hace que no tuviera la deseada y esperada envergadura de concentración nacional.

    Pero ni las dificultades ni los errores pueden borrar que ha sido un primer paso que mucha gente esperaba. Hacer acto de presencia en medio de una situación de asfixia era para muchos de los asistentes una necesidad. La asfixia a la que está sometido el sector rezumaba en cada declaración recogida, en cada corrillo formado en la concentración donde se exponían en voz alta los problemas y las reivindicaciones, llegando a la indignación  ante la falta de medidas gubernamentales eficaces para el sector. Y no se iba a pedir ayuda sino justicia y algunos a portar soluciones. Algunos como Nicolás Domínguez repartía un periódico (piña&pollo) editado para la ocasión. Otros como Miguel Angel Navarro, un camionero almeriense que ha perdido sus tres domicilios y su camión, afirmaba en su carta a Zapatero: "hace tiempo tengo la solución para mi situación, y es la misma que la dee cientos de miles de Autónomos y de PYMES. Y tengo la confianza de que el Señor Presidente del Gobierno  con mi pequeña aportación solucionará muchos problemas con un mínimo esfuerzo personal y económico. personalmente no pido ayuda. vengo desde Almería a Madrid por tercera vez a ayudar".

    Ha sido un primer paso y el primer paso siempre es importante. Seguramente, la experiencia llevará a rectificar errores y aportar mejoras para que la unidad de un sector tan atomizado, y tan necesitado de ella, se haga realidad. Ha sido un paso necesario al que necesariamente le seguirán otros a nivel autonómico o local que pueden, si la situación no mejora, desembocar en una huelga general junto a los sindicatos, tal como muchos de nuestros entrevistados han expresado.  
¿Qué te ha parecido el artículo?
Publicidad