La voracidad del "ladrillo" se come el litoral y las vidas de obreros

Acaba con costas y vidas

La voracidad del "ladrillo" se ha comido todo lo que ha encontrado a su paso en la Naturaleza como las costas y los parques naturales. Y mucho más terrible, se ha comido la vida de muchos obreros.

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26-03-2009
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Un informe del Observatorio de la Sostenibilidad de España, organismo del Ministerio de Medio Ambiente y de la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid), revelarí­a que Valencia (53,5% de incremento), Huelva (48,1%) y Alicante (37,4%) son las provincias en las que más aumentó la urbanización. Entre 2000 y 2005 la superficie urbanizada en los dos primeros kilómetros de costa creció un 22% en toda España (un ritmo que duplicó el del anterior periodo analizado, 1987-2000). La Comunidad Valenciana, que en sólo seis años cementó el 10,66% de sus dos primeros kilómetros de costa, destaca por encima del 8,71% de Málaga y el 7,39% de Cataluña. La voracidad del "ladrillo", la llamada "burbuja inmobiliaria", se ha comido todo lo que ha encontrado a su paso en la Naturaleza, como las costas y los parques naturales. Un informe del Observatorio de la Sostenibilidad de España, organismo del Ministerio de Medio Ambiente y de la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid), revelarí­a que Valencia (53,5% de incremento), Huelva (48,1%) y Alicante (37,4%) son las provincias en las que más aumentó la urbanización. Entre 2000 y 2005 la superficie urbanizada en los dos primeros kilómetros de costa creció un 22% en toda España (un ritmo que duplicó el del anterior periodo analizado, 1987-2000). La Comunidad Valenciana, que en sólo seis años cementó el 10,66% de sus dos primeros kilómetros de costa, destaca por encima del 8,71% de Málaga y el 7,39% de Cataluña. La voracidad del "ladrillo", la llamada "burbuja inmobiliaria", se ha comido todo lo que ha encontrado a su paso en la Naturaleza, como las costas y los parques naturales.
Y lo que es mucho más terrible, se ha comido la vida de muchos obreros. La búsqueda de una ganancia extraordinaria en el ladrillo ha generado una práctica empresarial de creación de trabajo precario y peligroso, sin seguridad y explotando mano de obra no cualificada o en situación de ilegalidad. Un número inadmisible de obreros han pagado con su vida.
Respecto a las condiciones medioambientales se ha desbordado ya la capacidad de la costa y se ha provocado un daño estructural al litoral. Así, el 44% de la población vive en municipios costeros que apenas representan el 7% del territorio. En Málaga y Alicante, el 52% de sus dos primeros kilómetros de costa están construidos; en Barcelona, el 68%. Aunque la ocupación en el Cantábrico y Galicia es muy inferior, entre las ocho provincias en las que más aumentó la urbanización están Asturias (38%) y Vizcaya (30,3%).
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