Crónica: "Un gobierno enviado por la metrópoli"

Voces desde la muga

En Euskadi las fuerzas más soberanistas están que trinan ante el cambio democrático abierto desde el dí­a 1 de Marzo.

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19-03-2009
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El nacionalismo etnicista ha recibido una estacada muy fuerte pero sus convulsiones no dejaran de oí­rse fácilmente. Así­ cada dí­a, si uno hace un repaso por la prensa que les da voz, no deja de encontrar alguna perla que muestra el verdadero pensamiento de estas fuerzas. Muestra de ello es este artí­culo de opinión escrito por Antonio Álvarez-Solí­s, publicado en el Gara (prensa de la izquierda abertzale) ayer dí­a 18 de Marzo. El nacionalismo etnicista ha recibido una estacada muy fuerte pero sus convulsiones no dejaran de oí­rse fácilmente. Así­ cada dí­a, si uno hace un repaso por la prensa que les da voz, no deja de encontrar alguna perla que muestra el verdadero pensamiento de estas fuerzas. Muestra de ello es este artí­culo de opinión escrito por Antonio Álvarez-Solí­s, publicado en el Gara (prensa de la izquierda abertzale) ayer dí­a 18 de Marzo.
Punto por punto no tiene desperdicio. Lo primero es situar el carácter del nuevo gobierno que puede instalarse en ciernes en la Lehendakaritza. “El PSOE es un partido poderoso del imperialismo español, hoy reducido al interior de las fronteras del Estado” así ante “la posibilidad de que Euskadi y Catalunya consigan su liberación nacional, lo natural dentro de una lógica reducida a la mayor simplicidad es que los dos grandes partidos españoles se apresuren a unirse en la gobernación de las dos colonias internas. Hoy toca a Euskadi. El Gobierno que pueda que pueda formar el Sr. López no será un Gobierno vasco, sino un Gobierno metropolitano instalado en Gasteiz”
 
   Esperpéntica realidad, las arduas imperialistas se instalan en tierras vascas, gentes que se dicen llamar vascos pero que son en realidad agentes imperialistas al servicio de su majestad. Más canalla se hace aún el relato cuando se apunta a los inmigrantes españoles venidos aquí sino se integran correctamente o como él  mismo dice con “voluntad”. Ya que una cosa es llegar a un sitio y recibir sus “efectos y derechos”, y otra muy diferente “adquirir la vasquindad o la catanalidad, que es dimensión de etnicidad, como la españolidad por ejemplo, es labor de alguna manera lenta, geológica”. Para ellos ser español o vasco sólo puede ser entendido como raza o étnia, la ciudadanía, o el concepto de clase son imposiciones imperialistas. Y claro un gobierno extranjero instalado sobre la base de la violencia institucional (la ilegalización de su terror), va a colocar la convivencia entre unos y otros en condiciones aún más difíciles.
 
   Por último aunque sea sutilmente, pues las cosas ya no están para tonterías, se descuelga  con una amenaza velada, que para buen entendedor pocas palabras bastan. “Incluso los políticos manejados por Madrid en Euskadi pueden verse envueltos en una dinámica que empuje a los vascos por caminos, que razonablemente nadie desea. Ya veremos como salen los Sres. López y Basagoiti de esta sauna a la que ya empieza a escapársele el vapor”
 
Lo que todavía no han querido ver es que el camino que ha cogido buena parte de los vascos coge una dirección muy diferente a la que ellos proponen, un camino emprendido que quizá ya no tenga retorno.
 
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