Ciencia - Fí­sica

Teletransporte Cuántico (I)

Dios juega a los dados y eso puede tener consecuencias muy útiles para la humanidad

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28-07-2009
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Hasta el momento varios equipos europeos y norteamericanos han logrado teleportar la identidad cuántica de una partí­cula a otra partí­cula distante a kilómetros 

que además reproduce a distancia cualquier cambio que se produzca en la primera, como si fueran una sola, lo que permite el enví­o de información.

 Teletransporte Cuántico (I)
Hasta el momento varios equipos europeos y norteamericanos han logrado teleportar la identidad cuántica de una partí­cula a otra partí­cula distante a kilómetros 

que además reproduce a distancia cualquier cambio que se produzca en la primera, como si fueran una sola, lo que permite el enví­o de información.

Como explica el líder del grupo de teoría de la información cuántica del Instituto de Ciencias Fotónicas Antonio Acín: "En la teleportación cuántica hay una transferencia de un sitio a otro, sin que nada se propague, el estado de una partícula cuántica desaparece de un sitio y aparece en el otro, hay un cierto efecto a distancia."
 
Para poder valorar bien, qué es lo que ocurre en la teleportación cuántica nos proponemos profundizar en este artículo en la naturaleza de los estados cuánticos, porque estos experimentos están basados en una propiedad sútil que puede existir entre partículas microscópicas que es el entrelazamiento, concepto que explicaremos en la continuación de este artículo.
 
Este concepto está basado en que los sistemas en física cuántica están descritos por estados de superposición. Para describir una propiedad física de un sistema, como por ejemplo su posición, ese sistema se describe mediante una superposición de diferentes estados, que a su vez llevan asociados una probabilidad. Entonces tenemos que el sistema se encuentra con diferentes probabildades en diferentes lugares, o diferentes estados. Esto representa una suma de diferentes estados posibles, donde cada uno contribuye de diferente forma al estado total.
 
En estos llamados estados puros, las probabilidades no se comportan como las clásicas, sino que reflejan el carácter ondulatorio del sistema. En la cuántica esta superposicion no tiene que ver con desconocimiento o un fenómeno puramente estadístico, sino se trata de un fenómeno básico de la naturaleza. Por otra parte existen distribuciones estadísticas, como el “estado“ de una moneda lanzada a nuestra espalda (cara o cruz), que son estados mezclados, estados de desconocimiento, ya que no sabemos con seguridad en que estado se encuentra.
 
Teniendo en mente esta diferencia sutil entre estados de superposicion y estados mezclados podremos afrontar en el próximo artículo la propiedad clave del teletransporte cuántico que es el entrelazamiento entre estados cuánticos.
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