¿Las Vegas en los Monegros?

Gran Scala. La duda razonable

Ante tanta duda razonable y empresas poco fiables y rozando la ilegalidad, todo apunta a que esto sea una gran estafa que pagaremos todos los aragoneses

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15-03-2009
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La construcción en los Monegros aragoneses de un megaproyecto de ocio y la participación de la administración pública, unido al ocultismo de las diferentes operaciones financieras, urbaní­sticas y legales ha creado serias dudas sobre la viabilidad de este proyecto y muchos temen que se trate de una estafa. La construcción en los Monegros aragoneses de un megaproyecto de ocio y la participación de la administración pública, unido al ocultismo de las diferentes operaciones financieras, urbaní­sticas y legales ha creado serias dudas sobre la viabilidad de este proyecto y muchos temen que se trate de una estafa.

El proyecto

Se trata de crear un gran centro de ocio, el más grande de Europa, una mezcla, como alguien ha definido, de Las Vegas y Disneylandia.
Son 2.025 hectáreas que contienen cuatro parques temáticos, 32 hoteles-casino,72 hoteles, 200 restaurantes tematizados, 32 museos, un hipódromo, un campo de golf, un palacio de congresos y una zona comercial entre otros equipamientos y viviendas.

Este proyecto requiere la inversión de 17.000 millones de euros y crearía 26.000 empleos directos y en el año 2.022, 65.000 empleos y unos 135.000 indirectos.

Ya existe el emplazamiento decidido para comenzar a realizarlo, el pueblo de Ontiñena, la empresa promotora Intenational Leisure Development, ILD, ha empezado la compra de terrenos y ya tiene 1.000 hectáreas de secano y ha entregado como señal el 4% , 300.000 euros de los ocho millones de euros que tiene que pagar por los terrenos y que el gobierno regional exigía para dar vía libre legal al proyecto.

Las dudas

Ahora se tiene que hacer una ley que regule y defina qué se puede considerar centro de ocio de alta capacidad, o sea, una ley que permita que esto se pueda hacer, una ley a medida. Y parece ser que para el mes de abril estará lista.

Y la primera duda razonable es básica, la viabilidad del proyecto y la financiación, y esto no está nada claro y es inaceptable que desde una responsabilidad pública como el gobierno aragonés se apoye casi sin reservas, salvo algunas excepciones, una operación de este tipo, la fiesta de presentación, por cierto, la pagó la Diputación General de Aragón, sin tener claridad de quién está detrás de todo esto.

Para empezar, la financiera de Gran Scala, Development Capital Management, sólo tiene 25.000 libras de capital, unos 24.000 euros, calderilla para lo que hay que desembolsar. Su socio industrial Aristocrat Technologies, fabicante australiana de máquinas tragaperras ha perdido el 30% de sus beneficios y su deuda ha aumentado un 200% en el último año y la única referencia que hay de esta empresa en España está en la documentación de las cuentas que han presentado y hace referencia a la introducción en dos provincias de una nueva máquina que, parece ser, requiere algunos ajustes ya que no cubrieron las expectativas deseadas. Además algunas de las empresas que componen ILD están radicadas en paraísos fiscales donde se lava dinero negro. Con estos mimbres es francamente dudoso que se pueda siquiera empezar el cesto.

Y para rematar la jugada se están empezando a denunciar prácticas mafiosas en la compra o cesión de los terrenos de Ontiñena donde están ofreciendo precios por debajo de su valor en el mercado presionando y chantajeando a los dueños de los terrenos con la expropiación o estableciendo contratos con opción de compra con cláusulas abusivas que benefician al comprador y penan al vendedor y en la que ellos en ningún caso pierden dinero.

Es más ILD está presionando al gobierno regional para que cambie las leyes y expropie los terrenos y así todo sería mas barato.

Por otro lado, muchas pequeñas y medianas empresas y trabajadores en paro están buscando bolsas de empleo donde apuntarse para trabajar en el proyecto y por ahora no existen, cosa rara cuando faltan pocos meses para comenzar las obras.

Ante tantas dudas evidentes y el tipo de empresas poco fiables y rozando la ilegalidad, los representantes de los ciudadanos tienen que tener muy claro con quién hacen negocios por el bien común y estos compañeros de viaje parecen salidos del lado oscuro. Por desgracia parece que prevalecerá el capital por encima de las leyes que se amoldarán a éste y al beneficio por encima de todo. Aunque, en este caso, todo apunta a que esto sea una gran estafa que pagaremos todos los aragoneses.
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