Televisión

25 años de audiencia en la cocina

En 1984 se consolidó un programa pionero, "Con las manos en la masa", muchos le han seguido la estela desde entonces.

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14-03-2009
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La excelente sintoní­a compuesta por Joaquí­n Sabina abrí­a cada tarde un espacio que con los años se nos antoja visionario. Las cámaras se mezclaban con los fogones por primera vez en nuestro paí­s, y tení­amos la oportunidad de ver como demostraban su destreza con las recetas tradicionales de nuestro paí­s a personajes como Forges o Pedro Almodóvar, puestos a las órdenes de Elena Santonja. Décadas después, el éxito de audiencia de estos programas está garantizado, han evolucionado en distintos formatos, pero la esencia didáctica y divulgativa permanece. La excelente sintoní­a compuesta por Joaquí­n Sabina abrí­a cada tarde un espacio que con los años se nos antoja visionario. Las cámaras se mezclaban con los fogones por primera vez en nuestro paí­s, y tení­amos la oportunidad de ver como demostraban su destreza con las recetas tradicionales de nuestro paí­s a personajes como Forges o Pedro Almodóvar, puestos a las órdenes de Elena Santonja. Décadas después, el éxito de audiencia de estos programas está garantizado, han evolucionado en distintos formatos, pero la esencia didáctica y divulgativa permanece.
“Con las manos en la masa” dejó de emitirse en 1991, pero su testigo lo recogió Karlos Arguiñano, y con él los audímetros se vieron sobrepasados. El humor y la capacidad comunicativa del cocinero vasco hicieron que el programa de cocina de la televisión pública pasara de ocupar un discreto lugar en la programación de la segunda cadena, a convertirse en uno de los programas más seguidos y mejor valorados por los espectadores. Con la firme resistencia de estos formatos se demuestra la efectividad de una televisión útil, didáctica, que fomente buenos hábitos y dosis de conocimiento, y que además sea exitosa y rentable.
 
Actualmente cocineros reconocidos como Ángel de Andrés (La Primera) o Bruno Oteiza (La Sexta) dirigen sus propios programas, dirigiéndose a un amplio público, donde caben desde los jóvenes que aprenden a cocinar por primera vez, hasta las amas de casa que descubren nuevos trucos y recetas. Según Oteiza la clave del éxito está en que es un tema próximo al público, que conjuga la utilidad con el entretenimiento: "Tenemos que comer todos los días y estos programas son de gran ayuda".
 
El mundo culinario es abordado actualmente desde puntos de vista muy diversificados, desde los programas de contenidos básicos, que comenzó a popularizar el británico Jamie Oliver, dirigidos a enseñar a cocinar a los solteros; hasta modelos como el que utiliza el magacine España Directo, que combina gastronomía y geografía. En este programa, la cocina va acompaña de una escapada por España, de forma que las recetas también se convierten en un vehículo para mostrar a su fiel audiencia distintos rincones de nuestro país, espacio del programa que sus responsables han reconocido que es el más seguido por los espectadores, y cuyo tiempo han ampliado notablemente.
 
El siguiente escalafón puesto en marcha, es que estos programas no sólo se centren en los profesionales de la cocina, sino también en gente “normal” con recetas para mostrar, como es el caso de “Ven a cenar conmigo” de Antena 3. En cualquier caso es bienvenida la proliferación de nuevos formatos y vías de difusión para conceptos tan saludables para una sociedad que sea capaz de hacer cada vez más útiles los medios audiovisuales.
 
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