Castells (PSC), el consejero de Economí­a del gobierno catalán, pide un gobierno con el PNV

Los aliens vienen de dentro

La declaraciones de Antoni Castells, contra el pacto PSE-PP en Euskadi, ponen de manifiesto las presiones internas para impedirlo y la vigencia de la deriva nacionalista en los socialistas catalanes.

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13-03-2009
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"Es preciso un acercamiento entre PNV y PSE para superar el frentismo". "Cuando el PSE abandona el frentismo de Redondo, Mayor Oreja y Savater y se aproxima a un nacionalismo vasco moderado… la esperanza era viva". "Lo que truncó esa esperanza fue el atentado de la T-4 en 2006 que echó al traste con cualquier negociación". "Sólo hay una lí­nea divisoria: los violentos y los no violentos… Y no entre nacionalistas y constitucionalistas, aunque habrí­a que llamarles españolistas". "La esperanza de entonces, sin frentismo, tení­a y tiene futuro". No es Ibarretxe el que habla, sino el consejero socialista de Economí­a del gobierno tripartito catalán.
 (EFE)
El consejero socialista de Economia, en el Parlamento catalán. ¿Violentos o terroristas, sr. Castells?
(EFE) El consejero socialista de Economia, en el Parlamento catalán. ¿Violentos o terroristas, sr. Castells?
"Es preciso un acercamiento entre PNV y PSE para superar el frentismo". "Cuando el PSE abandona el frentismo de Redondo, Mayor Oreja y Savater y se aproxima a un nacionalismo vasco moderado… la esperanza era viva". "Lo que truncó esa esperanza fue el atentado de la T-4 en 2006 que echó al traste con cualquier negociación". "Sólo hay una lí­nea divisoria: los violentos y los no violentos… Y no entre nacionalistas y constitucionalistas, aunque habrí­a que llamarles españolistas". "La esperanza de entonces, sin frentismo, tení­a y tiene futuro". No es Ibarretxe el que habla, sino el consejero socialista de Economí­a del gobierno tripartito catalán.
Las declaraciones del consejero socialista de Economía de la Generalitat no sólo concentran la línea que llevó a abandonar la línea de firmeza en la lucha contra el terrorismo, con los resultados que todos conocemos, sino que pone de manifiesto hasta qué punto la deriva nacionalista en determinados sectores, como las estructuras del PSC, concentran todos las posiciones de una burguesía dispuesta a enfrentar cada comunidad autónoma con el resto de España, con tal de defender sus propios intereses como burguesía regional. Con el agravante de que al hacerlo o defenderlo para Euskadi se están alineando con la línea del nacionalismo étnico y excluyente y el régimen impuesto desde hace 30 años en Euskadi, en colusión con el terrorismo.
 
Para los “Castells” del Partido Socialista, convertir a Patxi López  en lehendakari con el apoyo del PP y las fuerzas constitucionalistas es frentismo, ¿pero por qué es malo unir todo lo unible para echar del poder a la línea nazifascista del nacionalismo vasco y desmantelar un régimen levantado bajo la estrategia “del árbol y las nueces”, que en treinta años ha servido de caldo de cultivo para las camadas terroristas y mantiene a la sociedad vasca sin libertad y sumida en el miedo ante el terror?
 
¿Violentos o terroristas? ¿Violentos los del tiro en la nuca y el coche bomba o terroristas asesinos ¿Violentos los que provocaron la matanza del 11-M o terroristas sin entrañas? ¿Violentos los “gestapo” de los campos de exterminio? Claro que para “los Castells” si llamaran a las cosas por el nombre que les da naturaleza ¿cómo iban a seguir defendiendo la negociación con el terrorismo y sus valedores nacional-nazionalistas?
 
Como decíamos hace unos días, cuando se filtró la posibilidad de que el PSE dejara la presidencia del Parlamento vasco al PNV, las presiones más fuertes vienen desde dentro mismo de las filas socialistas, como aliens que reclaman la vuelta al juego “del diálogo”.
 
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