China exige a EE UU medidas económicas

China y el ingrato EE UU

Beijing reprendió a Washington por su ingratitud e insinuó que revisará su polí­tica de comprar tí­tulos de deuda estadounidense.

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14-03-2009
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China declaro su preocupación acerca del valor de las inversiones de los fondos soberanos chinos en Estados Unidos, por lo que ha exigido al presidente Barack Obama que tome medidas para garantizar la salud de su crédito.
 El primer ministro chino, Wen Jiabao, ha vaticinado hoy que China puede cumplir el objetivo de un crecimiento del 8% del PIB.(EFE)
El primer ministro chino, Wen Jiabao, ha vaticinado hoy que China puede cumplir el objetivo de un crecimiento del 8% del PIB.(EFE)
China declaro su preocupación acerca del valor de las inversiones de los fondos soberanos chinos en Estados Unidos, por lo que ha exigido al presidente Barack Obama que tome medidas para garantizar la salud de su crédito.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, inició su mandato con el gobierno chino indignado por los comentarios que llegan desde Washington endilgándole responsabilidad en la crisis financiera mundial a su superabundancia de reservas de divisas.

Beijing reprendió a Washington por su ingratitud e insinuó que revisará su polí­tica de comprar tí­tulos de deuda estadounidense.

"Los errores polí­ticos y fracasos regulatorios de Estados Unidos fueron las causas directas de esta crisis y las raí­ces de su enorme déficit comercial se encuentran en su propia estructura económica y sus polí­ticas macroeconómicas", señaló Zhang Jianhua, presidente del buró de investigaciones del Banco Central chino, en un artí­culo publicado en el Diario del Pueblo.

Zhang respondió así­ a los comentarios del saliente secretario del Tesoro (ministro de Hacienda) de Estados Unidos, Henry Paulson, en cuanto a que los ahorros superabundantes de economí­as emergentes y de rápido crecimiento como China y los paí­ses exportadores de petróleo "sembraron las semillas de una burbuja crediticia global".

"Puede no haber una guerra comercial, pero 2009 será un año de mayores fricciones entre China y Estados Unidos", pronosticó el investigador Long Guoqiang, del Centro de Desarrollo e Investigaciones del Consejo de Estado, en una entrevista con el periódico The Economic Observer.

"Nuestro superávit con Estados Unidos es tan grande que (ese paí­s) puede usarlo como manera de presionar a China para que abra más sus mercados e incremente las importaciones estadounidenses", dijo Long en esa ocasión.

Los planes del nuevo gobierno de Obama de emitir más tí­tulos para financiar su paquete de estí­mulo económico preocupan a muchos analistas, que consideran que una avalancha de oferta podrí­a causar una depreciación de las reservas chinas.

El primer ministro chino, Wen Jiabao, ha vaticinado hoy que China puede cumplir el objetivo de un crecimiento del 8% del PIB -el nivel mí­nimo según los analistas para garantizar la creación de empleo- en 2009 "aunque sea difí­cil", pero "solamente si hacemos esfuerzos considerables".

El hecho de que el Gobierno chino sea el mayor acreedor de deuda pública de Estados Unidos ha aumentado el temor a que el anunciado incremento del gasto adelantado por Washington pueda provocar un aumento de la inflación y pérdida de valor de sus inversiones. "Hemos prestado una cantidad importante de dinero a EE UU", ha recordado Wen JiaBao a la hora de justificar su preocupación por las medidas anunciadas por Obama: "Por supuesto que estamos preocupados por la seguridad de nuestras inversiones en Estados Unidos.

Los bonos estadounidenses en manos de Pekí­n alcanzaron los 681.900 millones de dólares en diciembre, según el departamento del Tesoro de EEUU, 118.000 millones por delante de Tokio.

Para lograr crecer al 8%, Wen ha anunciado que existen un nuevo plan de estí­mulo "y munición reservada" para ponerse en marcha en cualquier momento si el deterioro económico continúa. "Es necesario marcar un objetivo de crecimiento, aunque no sea fácil lograrlo. Lo mismo que un barco necesita una brújula para navegar. Saber hacia donde queremos ir", ha enfatizado.

Sobre el impulso al consumo interno, el primer ministro ha destacado el potencial de mercado que representan 900 millones de personas, de una población de 1.300 millones, que vive en el campo, y que pueden llegar a ser un mayor mercado que el de EEUU o la UE. "Además de mano de obra abundante, China cuenta con talentos competitivos. Hoy tenemos problemas de empleo, pero los recursos humanos serán a la larga ventajosos para el desarrollo", ha defendido.

Wen ha señalado que las reformas de la economí­a china continuarán en la construcción de la "economí­a socialista de mercado" y dándole protagonismo a las fuerzas del mercado que animen también a la inversión privada para renovar industrias obsoletas. "Lo importante es que hagamos un buen trabajo y fortalecer la supervisión de las medidas", ha insistido aludiendo a la necesidad de evitar la corrupción.

En cuanto al aumento de la contribución china al Fondo Monetario Internacional (FMI) que le reclaman tanto desde EE UU como otras potencias mundiales, Wen se ha pronunciado a favor de que "todos asuman las responsabilidades conjuntamente conforme a sus cuotas". "El incremento por parte de cualquier paí­s debe ser considerado según la situación de cada nación y sobre la base del principio de voluntariedad", ha destacado. Sobre este punto, ha añadido que la estructura de la administración interna del organismo internacional debe reformarse para evitar riesgos financieros y de inversión, equilibrar los derechos y deberes y prestar más atención a los intereses de los paí­ses en ví­as de desarrollo.

El ministro chino de Relaciones Exteriores, Yang Jiechi, dijo que los asuntos tibetanos son exclusivamente asuntos internos de China, e instó a Estados Unidos (EEUU) a que deje de interferir en los asuntos internos de China a través del asunto del Tí­bet.
"Tí­bet es una parte inalienable del territorio chino y los asuntos tibetanos son exclusivamente asuntos internos de China", dijo Yang.

El ministro Yang expresó la enérgica oposición y la indignación vehemente por parte de China, frente las recientes declaraciones hechas por el Gobierno estadounidense y por la aprobación este miércoles por la Cámara de Representantes de EEUU de una resolución sobre el Tí­bet, la cual habí­a presentado un grupo de congresistas en contra de China.

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