Televisión

Crónica televisiva del año en que murió el Tomate

Bajo este tí­tulo, la analista Susana Alosete, publica un interesante estudio de la programación española, basado en su experiencia como programadora en otros paí­ses.

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12-03-2009
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Según Alosete, el principal punto débil de las televisiones españolas es la constante tendencia a homogeneizar y repetir los formatos que alguna vez han funcionado. Afirma que se puede modificar el modelo partiendo de dar una oferta concreta de programación segmentada, dirigida a públicos diferentes, que responda realmente a las necesidades de una sociedad plural y heterogénea. Según Alosete, el principal punto débil de las televisiones españolas es la constante tendencia a homogeneizar y repetir los formatos que alguna vez han funcionado. Afirma que se puede modificar el modelo partiendo de dar una oferta concreta de programación segmentada, dirigida a públicos diferentes, que responda realmente a las necesidades de una sociedad plural y heterogénea.
Alosete se ampara en su propia experiencia en EEUU, donde fue productora y directora de las retransmisiones deportivas de las ligas española e inglesa para Fox Sports. Asegura que si hay algo que aprender de la televisión norteamericana, es que sabe dirigirse a amplios sectores de público sin pretender por ello que todos coincidan a la misma hora frente al televisor para ver un mismo programa.
 
La misma trama de una serie de éxito estirada como un chicle hasta el aburrimiento y el fracaso. Concursos o “realitys” que repiten continuamente el mismo formato, cambiando de presentador o de cadena. Son algunas de las consecuencias de la falta de riesgo que asumen los grandes productores.
 
Pese a todo Alosete es una gran defensora del medio, y elabora un excelente ensayo crítico señalando los puntos débiles susceptibles de ser transformados. Entre las alternativas con más peso señala si dudarlo lo que ella denomina el audiovisual 2.0. Esta experta define este término como "la suma de elementos tecnológicos que hacen que veamos la tele de otra manera" y que tiene en Internet su herramienta fundamental. Así, el espectador puede hacerse su propia parrilla o expresar sus opiniones dentro de una comunidad.
 
En lo que respecta a la relación entre las cadenas españolas e Internet, cree que Antena 3 y La Sexta son las que más están apostando porque, a su juicio, se han dado cuenta de que los espectadores ven el programa en la tele y luego lo vuelven a ver por Internet. Esto, lejos de restarles audiencia, favorece su promoción, y además de forma muy económica.
 
Pero no sólo las grandes cadenas de televisión tienen presencia en la Red. Pequeñas plataformas audiovisuales proliferan mostrándose como alternativa a los grandes monopolios de la información, de entre las que destacan canales como La Comuna TV o series independientes como Malviviendo.
 
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