Alarma social: Murcia

Los vecinos pagan mientras Sacyr-Vallehermoso hace caja.

Tras casi un año de la expropiación de terrenos de más de cien familias que en muchos casos viví­an de sus tierras, por fin se reúnen para buscar soluciones.

0
0 votos
11-03-2009
Publicidad
Los vecinos expropiados de sus terrenos para la construcción del aeropuerto de Murcia se reunirán por fin con miembros de la concesionaria Sacyr-Vallehermoso y la Consejería de Obras Públicas y Ordenación del Territorio con el objetivo, después de un año, de establecer un precio justo por los terrenos.
La cuestión es que, en el caso de la construcción del Aeropuerto de Murcia, el proyecto parece que lejos de partir de los objetivos de conjunto de la población, deja desamparados a estos ciudadanos que en muchos casos vivían de trabajar estas tierras.
A la concesionaria Sacyr-Vallehermoso debe venirle de perlas un gran proyecto como es este. La Administración se encarga del trabajo sucio, de buscar el lugar y expropiar los terrenos sin ningún miramiento dejando a los afectados con las manos atadas. Una vez preparado el terreno y el proyecto, se le da la concesión a Sacyr y ya solo hay que encargarse de la construcción y los beneficios. Grandes constructoras cercanas alcírculo de amigos de Botín que ven cómo en los proyectos del Estado se mira por que sus negocios vayan adelante, aunque sea a costa de la gente.
La crisis la estamos pagando todos y la vamos a seguir pagando conforme salga adelante el proyecto anticrisis de Zapatero. Pero no solo eso, la inyección de nuestro dinero a la gran banca y los proyectos en los que se les hace el "trabajo sucio" mientras los ciudadanos pagamos las consecuencias y los desastres y ellos se dedican ha ponerse la bandera de progresistas que aprueban el matrimonio gay y construyen aeropuertos que dan un nivelazo a Murcia en este caso. De la falta de miramiento con la gente, de que somos nosotros los que pagamos no se habla. De que estas familias llevan un año esperando soluciones a este problema añadido que se encuentran en plena crisis, que lo que piden es un precio justo para los terrenos que se les han expropiado, y que en muchos casos eran su forma de vida.
Las más de cien familias afectadas se reunirán con este objeto el jueves 12. Tras un año que llevan ya de desalojo y sin soluciones. Los proyectos para el pueblo deben contar con el pueblo, y en este caso es el pueblo el que se ve desamparado en un proyecto que se supone beneficioso para la gente, y que se hace a costa de la gente mientras Sacyr hace caja.
¿Qué te ha parecido el artículo?
Publicidad