Música

La Shica

Es lo que tienen los nuevos vientos que vienen soplando desde el corazón de la copla y que quieren ser hijos de todos y madres de nadie

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10-03-2009
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Empezó con tres canciones en el bolsillo, nada más, bueno y el amor por el flamenco plasmado en una joven trayectoria en tablaos y bares madrileños que ha ido transitando desde los 15 años. Esta ceutí­ de corazón verde "s´arrejuntao" musicalmente con el guitarrista brasileño Fernando de la Rúa, para abrir una vena más del arte en continua evolución. Empezó con tres canciones en el bolsillo, nada más, bueno y el amor por el flamenco plasmado en una joven trayectoria en tablaos y bares madrileños que ha ido transitando desde los 15 años. Esta ceutí­ de corazón verde "s´arrejuntao" musicalmente con el guitarrista brasileño Fernando de la Rúa, para abrir una vena más del arte en continua evolución.
Empezaron, y siguen, un grupo de músicos que cristalizaron en “Dios los Cría”, y que a pelo y sin red – como por fortuna cada vez es más habitual en el mercado musical – han acabado como “La Shica” ofreciendo una fusión que suena pero es nueva; flamenco, copla, hip-hop, reggae, bossa…

Criada por La Bola de Cristal, Marisol y Dolores la Pescaílla, Elsa probó a cantar en Malasaña y ya no quiso volver a bailar, al menos no como antes; había cruzado el estrecho para triunfar como bailaora.

Pablo Martín Jones, Alex Tobías, Miguel Rodrigáñez, La Popi y Ana Romero fueron incorporándose al experimento. Aunque no descartan ampliar la familia, ni cerrar su estilo.

Es lo que tienen los nuevos vientos que vienen soplando desde el corazón de la copla y que quieren ser hijos de todos y madres de nadie. “Todos aportamos a la creación de los temas por igual, dando opiniones, críticas... y siempre llegando a una solución, a un néctar”.

Elsa Rovayo, la “zíngara rapera”, se desmelena: “¿Cuántas raperas hay en el flamenco? Lo que pasa es que no las llamaban así. Lola Flores era una pedazo de rapera. Mi ídolo es Dolores la Pescaílla, muero con esa mujer. Y cantaba y bailaba. No es nuevo, es nueva la forma de hacerlo”

Con mirada de embrujo y un estilo que roba la atención, se ha hecho una “flamenca, macarra de la calle… pero más de barrio que otra cosa”. La historia de unos cuantos miles de músicos y artistas: currando de “camata”, en una pizzería, haciendo “bolos” sin parar, tres años de conciertos y si hay suerte…

Lo que cambia es la oportunidad de la fortuna o lo inevitable, y La Shica es inevitable. Los referentes son muchos, porque es imposible al escucharlos no pensar en Bebe, La Mala Rodríguez, Chambao, El Bicho, Ojos de Brujo, Macaco… pero el matiz es enorme, tanto que lo cambia todo. Vale la pena – como siempre – escuchar la versión de “La bien pagá”.

No escatiman en la instrumentación que Fernando de la Rúa mima desde la voluntad de un brasileño que tuvo que renunciar a todo para empaparse del flamenco para luego poder volver a mirar lo que había aprendido con ojos de duende. Elsa recita, canta, susurra con mimo y se deja llevar a coros, palmas, jondos y jaleos. Dicen que no quieren encasillarse en los dejes flamencos pero hay terrenos que cuando los pisas no hay manera de sacar los pies fuera. Harán bien.

El próximo 13 de marzo en el Teatro Juan Ramón Jiménez de Las Palmas.
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