Música

¡Un Sir, no! Lords Pet Shop Boys

Su nuevo trabajo, "Yes", incide en esta lí­nea de defensa de las libertades individuales.

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08-03-2009
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Neil Tennant y Chris Lowe están a punto de lanzar "Yes", su nuevo álbum, a través de la productora Xenomania. El corte pop del nuevo disco les ha llevado, de nuevo, ha cambiar el tamiz épico de las producciones de Trevor Horn en "Fundamental". Sin abandonar el sello synth pop caracterí­stico de los "chiscos de tienda de animales", Neil y Chris se mueven con la coyuntura polí­tica. Se declaran fans de Almodovar, y aunque prescindan del surrealismo español - que lo es prácticamente todo -, les gusta pensar que comparten referencias artí­sticas; que ya es mucho. Neil Tennant y Chris Lowe están a punto de lanzar "Yes", su nuevo álbum, a través de la productora Xenomania. El corte pop del nuevo disco les ha llevado, de nuevo, ha cambiar el tamiz épico de las producciones de Trevor Horn en "Fundamental". Sin abandonar el sello synth pop caracterí­stico de los "chiscos de tienda de animales", Neil y Chris se mueven con la coyuntura polí­tica. Se declaran fans de Almodovar, y aunque prescindan del surrealismo español - que lo es prácticamente todo -, les gusta pensar que comparten referencias artí­sticas; que ya es mucho.
27 años han pasado desde que el dúo empezó a trabajar juntos. Y su trayectoria fundamental es desconocida para el gran público. No sus composiciones de las que han vendido más de 50 millones de copias – han sido premiados en 20 ocasiones y nominados en 15 a los Grammies, los MTV Music Awards… - sino del fondo con el que trabajan.

 
Aunque 12 discos en un cuarto de siglo, siendo una media aceptable y habitual, no es mucho, en este caso el fondo si justifica.

Su segundo disco, “Actually” no fue muy bien acogido por su entrometimiento en las políticas de Thacher, que a finales de los 90 y en la víspera de la caída del Muro de Berlín, exigían un cierre de filas en todos los ámbitos. Su fama mundial se multiplicó.
“Domino Dancing” y sus colaboraciones con Dusty Springfield y Liza Minnelli marcaron su reconocimiento como estrategas del pop sintetizado con gran versatilidad.

 
Después de una crisis a principios de los 90 rompieron con la controvertida y ambigua “Go West” – tema original de Village People – presentada en la inuguración de la MTV Rusia.

“Very”, “Alternative”, “Bilingual”, “Nightlife” y el musical “Closer to Heaven” agotaron su recorrido más puramente electrónico; con temas de coleccionista, ritmos brasileños que abrieron el mercado hispano, new wave, punk, sonidos orientales…
Con “Release” abrazaron la música analógica sin abandonar el filo esencial que les caracteriza, y que incluyó una fuerte polémica – que casi les lleva a los tribunales – con una canción en la que metían baza en la política inglesa.

 
En el 2004, volvieron a retomar la ambigüedad de “Go West” – hay que recordar que fue editada 4 años después de la caída del Muro – con “Battleship Potemkin”, compuesto en torno a la banda sonora de la película “El Acorazado Potemkin” y en colaboración con la Orquesta Sinfónica de Dresde – el Guernica europeo de los EEUU -. A través del espectáculo que diseñaron para el directo manifestaron su oposición a la invasión de Irak.

Desde 1986 vienen editando la serie “Disco” basada en remezclas de sus propias canciones o de las compuestas para otros grupos. La cuarta entrega – después de “Fundamental” - incluyó la denuncia pública de la IQ card inglesa, una especie de D.N.I para un país cuyos ciudadanos nunca han tenido.

 
Su nuevo trabajo, “Yes”, incide en esta línea de defensa de las libertades individuales, abordando el tema del consumismo y el control creciente de los ciudadanos, especialmente, en los países más desarrollados y a través de la tecnología.

Aunque de envoltura frívola y superficial, Pet Shop Boys han influido de forma determinante en la música y lo seguirán haciendo en el futuro. Madonna, Robbie Williams, Keane, Scissors Sisters, The Killers, Kylie Minogue, George Michael, Elton John y hasta Guns´n´Roses han reconocido su influencia y admiración. Ellos sin embargo siguen aspirando a ser nombrados Lords por la Reina, “No un sir, como Elton John […] No tener que ir ascendiendo”. Un día conseguirán comer con la Reina y compartir sus opiniones sobre políticos y banqueros. No es que sirva de mucho pero capaces son…
 
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